Supreme, es sin duda una de las marcas de streetwear y skateboarding más famosas y codiciadas de los últimos años. Pero en Italia sucedió algo bastante particular, pues en lugar comprar los artículos originales, se instaló en el país una marca pirata llamada Supreme Italia, que vende los diseños originales por una fracción del costo, por lo que se han vuelto bastante populares… y de manera legal.

Supreme Italia (a veces conocido como Supreme Barletta) ha estado inundando el mercado italiano con sus versiones de Supreme durante años mediante la explotación de un detalle técnico en el que el propietario de la marca, James Jebbia, aún tiene que reclamar los derechos del nombre de su marca. ¿Por qué no la ha hecho, se preguntan? Pues por una disputa con la artista conceptual Barbara Kruger, cuya estética fue apropiada por el gigante de la moda hace bastante tiempo:

Barbara Kruger: I Shop Therefore I Am

Barbara Kruger: “I Shop Therefore I Am”

¿Les parece conocido? Pues bien, en un reportaje de NSS Magazine al respecto, cuatro gerentes de las tiendas más prominentes de toda Italia (Valerio Ghisi de Stone Soup, Alessandro Altomare de Maison Group, Alberto Campo de Blackwater Store, y Davide Marre de INNER Milano) fueron entrevistados al respecto, y esto fue lo que algunos de ellos dijeron sobre esta mercancía pirata y por qué es tan popular:

“Ya que a esta súper marca no le importaba tanto el mercado italiano, en términos legales, esto ha dejado algunas lagunas legales que le permitieron a un grupo de fabricantes registrar su actividad bajo el nombre de Supreme. Es un efecto bumerán creado por la web. En los primeros días de este milenio, habría sido imposible que un simple fabricante entendiera el negocio de las subculturas. El fenómeno, de acuerdo con los que todavía tienen una ética de trabajo, debe ser condenado por todos los medios, tanto de los minoristas y consumidores, o Supreme será sólo el primero de una larga serie de marcas que serán plagiadas en Italia.”

Es justamente el pasado un poco borroso de Supreme que lo ubica en aguas un poco turbias a la hora de querer demandar a otro, pues además, en más de una oportunidad han sido acusados de copiar a otros artistas y sus conceptos, lo cual complica más este problema. Por los momentos, Italia continuará siendo el paraíso para los que tiene un presupuesto reducido y quieren lucir las piezas de Supreme.

Despues de leer, ¿qué te pareció?