California es el hogar de uno de los más grandes grupos de entusiastas de los cohetes. Sí, cohetes. No, no estamos hablando de niños que encienden las mechas de creaciones sencillas con pólvora provenientes de China y que explotan en el aire; se trata de adultos que construyen naves voladoras que pueden hasta golpear un pájaro desprevenido directamente en el cielo. De vez en cuando, estos entusiastas de todo el mundo se reúnen en los desiertos de la costa del Pacífico para disparar sus propias naves hasta lo más alto.

Para que hoy pudiéramos ser testigos de tal espectáculo, la fotógrafa Sean Lemoine de Los Ángeles se fue a documentar el evento, lo cual resultó en una serie impresionante y cautivadora llena de imágenes de jóvenes y ancianos por igual que armaban, montaban y disparaban sus gigantes cohetes caseros de calidad profesional. El proyecto, llamado LDRS (siglas de Large Dangerous Rocket Ships), fue en realidad un ejercicio para que la fotógrafa ampliara su capacidad de crear documentales en imágenes con eventos de corto plazo.

Con imágenes tomadas durante el inclemente sol, LDRS muestra la belleza de estas máquinas aerodinámicas mientras suben y luego flotan hacia abajo. Pero lo más interesante son las personas detrás de la actividad: la gente común de todos los sexos y edades unidos por esta actividad: es extraño pero jodidamente genial ver a una pareja de ancianos paseando por el árido desierto con un elegante cohete de 2 metros de largo que transportan precariamente sobre los hombros.

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

LDRS

Fotografía: Sean Lemoine

Despues de leer, ¿qué te pareció?