En todas las grandes ciudades del mundo hay clubes exclusivos que prometen entretenimiento sin comparación, DJs que te harán bailar extasiado hasta el amanecer, y el público más increíble y desenfrenado que podamos imaginar, como si el mismo nirvana se escondiera tras sus puertas. En Berlín, ese lugar de leyenda se llama Berghain, y puedes estar hasta tres horas en una fila que no te garantiza la entrada, pues Sven, el guardián mítico de sus puertas responde a una estricta y enigmática política de quién puede entrar y quién no.

Sven Marquardt

Fotografía: SeekSickSound

Más de una vez han sido acusados de xenofobia, sexismo, racismo y discriminación de todo tipo, pero aún así, todos los fines de semana gran cantidad de asistentes se dan cita en una vieja subestación eléctrica para diluirse en los ritmos electrónicos del pinchadiscos de turno, y tal vez terminar en un torbellino que incluya sexo con algún desconocido y alguna probadita de Molly. No en vano le llaman Sodoma y Gomorra.

Si bien es cierto que las historias de las fiestas en Berghain siempre tienen un componente frenético y tribal, el pasado fin de semana todo se multiplicó debido a la caída de un rayo sobre la estructura del club, que apagó el aire acondicionado y activó el sistema de emergencia llenando al lugar de luces pulsantes que no pararon por varias horas. Lo que pudo haber sido un desastre se convirtió en una comunión espiritual de ravers, quienes frente al calor simplemente decidieron quitarse toda la ropa y seguir bailando. De acuerdo con varios DJs que estuvieron el domingo en el club, la escena fue un “océano de carne desnuda moviéndose”, tal como dice DJ T:

Dax J dice que el tripeo de sudor, adrenalina y éxtasis electrónico duró 5 horas:

Y sí, al parecer fue una noche histórica:

Para cerrar, una cita de Pär Grindvik, quien estuvo tocando en la pista de baile principal:

“Estaba muy emocionado después de mi set! Unos 10 minutos antes cuando me estaba preparando hubo una especie de corte de luz pero nada en mi equipo se reinició, pero las luces de emergencia del club se encendieron. Todos pensábamos que era un nuevo efecto de luces, y estuvieron encendidas casi cuatro horas. He experimentado algunas noches increíbles en ese club antes, pero la del domingo fue para el recuerdo.”

Para los que quieran cerrar los ojos e imaginarse cómo fue aquello los dejamos con uno de los tracks que sonó el domingo en la noche en Berghain, Equalized #005 (B1) de EQD.

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