CERRAR

En este momento es cuando más se necesitan los medios de comunicación independientes. ¿Nos apoyas? Lamentablemente, nuestros ingresos por publicidad se han visto afectados, una fuente crítica de financiamiento para nuestro funcionamiento. MOR.BO es una de estas plataformas de comunicación y convergencia cultural que entiende que mereces leer informes honestos y comprobados. Nuestro contenido siempre ha estado disponible gratuitamente; para seguir garantizando que continúe así, necesitamos de tu apoyo con una contribución, ya sea grande o pequeña, esta será muy valiosa para estos tiempos de crisis y el futuro. No importa en qué parte del mundo estés, apóyanos desde tan solo CLP 1.000 o un USD 1.

Coronavirus
¡Espera un poco!
Read and listen
Ayy, close that door, we blowin' smoke
Riot

Melanie Martínez, la excéntrica y emotiva Cry Baby del pop alternativo

MOR.BO RIOT: Melanie Martínez, la excéntrica y emotiva Cry Baby del pop alternativo
Melanie Martinez. Fotografía: Instagram @littlebodybigheart
Words mor.bo

Conocida por su estilizado alter ego Cry Baby, Melanie Martínez se ha hecho un hueco en el panorama del pop, creando himnos artísticos, a menudo oscuros, inspirados en su adolescencia e impregnados de folk, electrónica y hip-hop. Después de ganar fans inicialmente como concursante en The Voice en 2012, Martínez llevó su pop conceptual a su máxima expresión en su álbum debut, Cry Baby, del año 2015. Desde entonces se ha convertido en una artista no solo con numerosos seguidores, sino una que busca experimentar con sonidos y letras más oscuras.

Nacida en Astoria, Queens, en 1995, Martínez creció en Long Island en una familia de herencia dominicana y puertorriqueña. Se describe a sí misma como una niña emotiva, que luchó por expresarse plenamente en el hogar tradicional de su familia y se sintió atraída desde muy pronto por la poesía, el arte y la música. Aprendió a tocar la guitarra, y en la adolescencia era experta en tocar covers y escribir sus propias canciones.

En 2012, cuando aún estaba en la secundaria, ganó un puesto en el programa de competencias The Voice de NBC con su interpretación de Toxic de Britney Spears. Eligiendo unirse al equipo del juez Adam Levine, llegó a la quinta semana antes de ser eliminada por votación del público. Así, Martínez comenzó a trabajar en material solista y en 2014 lanzó el EP Dollhouse, producido por Kinetics y One Love. Lo que vendría sería su debut Cry Baby, un término que siempre la ha seguido toda su vida. “Sabía desde hace tiempo que quería ponerle nombre a mi primer álbum Cry Baby. No sabía realmente por qué. Al principio me gustaba mucho el nombre, pero luego empecé a pensarlo más y me di cuenta de que me llamaban llorona y se burlaban mucho de mí cuando era más joven por ser demasiado sensible y emocional”.

“Al crecer, siento que a mucha gente le enseñan que ser emocional es una debilidad, y realmente quería superar mis inseguridades sintiéndome fuera de control con mis emociones”, dice. “Quería escribir una canción que me ayudara a lidiar con eso, y Cry Baby era eso. Sentí que esa era yo. Era solo una autodescripción de cómo me he sentido siempre toda mi vida”.

En 2015, estrenó ese disco, que incluía los sencillos Pity Party y Sippy Cup. El disco alcanzó el número seis en el Billboard 200 y llegó al número uno en la lista de Top Alternative Albums de Billboard. Su música cuenta historias de abuso de drogas, depresión y disfunción familiar a través de la óptica de una adolescente con los ojos muy abiertos. El álbum debut de Martínez detalla las crisis existenciales a las que uno se enfrenta al borde de la edad adulta. Las letras son una mezcla retorcida de ingenuidad infantil, angustia adolescente y apatía adulta, todo ello cantado sobre sintetizadores espeluznantes y ritmos de hip-hop de gran impacto. El álbum le valió muchos elogios, pero también un gran número de seguidores. Y la relación con sus fans es algo que Martínez realmente aprecia.

“Definitivamente tengo una buena idea de quiénes son las personas que escuchan mi música porque conozco a muchos de ellos en las giras, y he conocido a personas que me han dicho que han estado luchando contra la depresión o el intento de suicidio. Se vuelve realmente abrumador y es definitivamente muy emotivo conocer gente de todo el mundo que está siendo ayudada por la música. Realmente se conectan con ella de una manera más profunda. Me hace súper emocional porque sé cómo se siente… conozco muchos de los sentimientos que tienen, así que me abruma conocerlos y compartir ese tipo de sentimientos. Puede ser emocionalmente agotador muchas veces”.

Después de ese álbum, Martínez se tomó un descanso de cuatro años de la música, durante los cuales fue acusada de agresión sexual en 2017 por una amiga cercana, lo cual Martínez negó en una declaración en Twitter. Desde entonces, tanto la acusación como la respuesta de Martínez han sido borradas de Twitter. Con el escrache superado, Martínez regresó con K-12, un álbum aún más poderoso que su debut, que fue lanzado en 2019. K-12 tiene un sonido muy similar al de Cry Baby: el espeluznante pop electrónico mezclado con voces inolvidables y mensajes oscuros aparecen de forma prominente en ambas obras.

El año 2020 trajo el soñador sencillo dirigido por arpa, Fire Drill, junto con el comeback de Play Date, que pese a estar en su disco de 2015 se hizo viral gracias a TikTok. “Estoy increíblemente sorprendida, pero también tan agradecida de que la gente se conecte con la canción a este nivel. Es emocionante ver a la gente descubrir el álbum Cry Baby por primera vez y ver a otros resonar con él de nuevo”. Después de su breve aventura con TikTok, Martínez publicó el pasado mes de septiembre su EP After School, otra colección completamente demente de canciones pop de una de las voces más originales del género.

Además de ser excepcionalmente bueno, el set de 7 canciones también es notable porque encuentra a Martínez ya con 25 años de edad dejando atrás a Cry Baby, la lente habitual a través de la cual crea. Este EP es 100% Melanie Martínez, sin diluir. Todo se basa en sus propias experiencias y se expresa sin necesidad de encajarlas en una narración más amplia.

“Hay muchas cosas que están pasando en el mundo y quiero expresar lo que siento por todo ello, pero también me siento abrumada, como si no hubiera palabras para articular los sentimientos en este momento. Siempre es importante ser paciente contigo mismo cuando se crea. Así que eso es exactamente lo que estoy haciendo. En cuanto al arte visual, cinematográfico y de video, aunque ha sido una historia completamente diferente. Me siento más inspirada que nunca en ese sentido y me estoy tomando el tiempo para escribir el guión de mi tercer álbum”.

Según Martínez, está “meditando más, bailando, no usando el teléfono, nadando, escribiendo música, pintando, comiendo brownies de weed y disfrutando del tiempo con mi novio”. Como se confiesa una especie de adicta al trabajo, ha sido muy importante para ella tener tiempo fuera del trabajo para hacer actividades divertidas que la ayuden a recargarse y a estar presente. Muy buen consejo para el 2020 mientras esperamos superar la pandemia, ¿no?

Despues de leer, ¿qué te pareció?

  • 2
    Me gustó
  • Me prendió
  • 6
    Lo amé
  • Me deprime
  • WTF!
  • Me confunde