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Film / TV Perspectives Pride

“Legendary”, la competencia de HBO Max que enaltece el poder, la belleza y el arte de la comunidad LGBTQI+

"Legendary". Fotografía: HBO Max
Words mor.bo

Quienes se enamoraron del documental Paris is Burning y han estado siguiendo de manera religiosa las dos temporadas de la serie Pose, han querido que por un buen tiempo la cultura ballroom llegue formalmente al mainstream para recibir no solo el reconocimiento que se merece, sino para finalmente poner bajo el foco a una comunidad negra, latina y trans que durante décadas se han encargado de ser los cultores de una cultura pop que cada día más adopta expresiones de su comunidad.

Ahora, con la llegada de un nuevo programa de competición de HBO Max, titulado Legendary, parece que finalmente quienes aún no habían aprendido a respetar a las estrellas trans del underground y del voguing, tendrán la oportunidad de hacerlo: Producida por el equipo detrás de Queer Eye, Legendary da la bienvenida a ocho casas (también conocidas como equipos) para competir por el mayor premio mayor en la historia del ballroom: USD $100.000. En el transcurso de cada episodio, las casas son juzgadas y eliminadas en base a cómo interpretan el tema de un ball específico, y cómo sus integrantes se desempeñan en categorías individuales como face o hairography.

En la comunidad ballroom, que se originó en la década de 1920 en Nueva York como una subcultura LGBTQI+, las casas son su familia elegida y sus colaboradores creativos. Casi todos se conocen, y llevan el orgullo por sí mismos y por su casa a una competencia en donde el baile, la actuación, la el lipsync, la actitud y los desafíos de la moda se hacen a cambio de trofeos, dinero y gloria. Legendary llegó hace un mes en un momento perfecto: en medio de una pandemia cuando mucha gente está en casa sedienta de nuevo contenido; durante el mes de Pride; y también durante un slump de RuPaul’s Drag Race: para nadie es un secreto que después de 12 temporadas, 5 ediciones de All-Stars, una mini-edición con celebridades, una convención, un show en Las Vegas y lo que se siente como un millón de series web con muchas de las queens participantes, el show se ha convertido en un poco más de lo mismo, y buena parte de la comunidad trans ha decidido no apoyar más el show luego de algunos incidentes transfóbicos de RuPaul.

Así que muchos pensarían: ¿por qué no apoyar un show en donde la comunidad trans es la estrella? Sin embargo, cuando Legendary fue anunciado, hubo polémica con respecto a quienes iban a juzgar la competencia.

La controversia

La escena ballroom tal como la conocemos hoy en día fue cultivada por gente negra, de color y y artistas trans. Como todo lo creado por grupos marginados, siempre hay una tensión justificada cuando parece que gente fuera de esa comunidad particular se está apropiando de ella de alguna manera, así que o fue una sorpresa que se produjera una reacción en Internet el pasado mes de febrero, cuando se anunció que la actriz británica Jameela Jamil (The Good Place) sería la juezz principal de Legendary. Vale la pena destacar que el show también incluye a iconos del ballroom como la bailarina Leiomy Maldonado; el instructor de baile y actor Dashaun Wesley como el MC, y el famoso DJ MikeQ tras los platos, quien dirige el primer sello discográfico ballroom, Qween Beat.

Aún así, para muchos ver a Jamil como jueza principal junto a la rapera Megan Thee Stallion, comprensiblemente, levantó algunas cejas, especialmente cuando la actriz y House Mother Trace Lysette dejó saber en un tweet que fue entrevistada para un puesto en el show. “Es algo que te vuela la cabeza cuando [la gente] sin conexión con nuestra cultura consigue estos”, escribió Lysette en Twitter. “Esto no es shade hacia Jameela, me encanta todo lo que ella representa. En todo caso, cuestiono a los que toman las decisiones”. Uno de esos responsables fue el productor ejecutivo David Collins.

“Fue interesante el momento de la reacción violenta. ‘¿Espera un segundo, ¿alguien ha visto realmente quién es Jameela y qué aporta a la mesa?’ Es una de las mayores aliadas de los LGBTQ que hay. Ella está en las trincheras luchando la buena batalla. Y ella trae tan hermosa perspicacia para el espectador que nunca ha estado en un ball, que nunca ha visto un ball, que no entiende un ball, para aprender junto a ella. Ella introduce a la audiencia a la cultura”.

En medio del alboroto, Jamil salió del armario como queer y reconoció que eso, sin embargo, no debería calificarla, ni la califica para juzgar una competencia. “Pero tengo el privilegio y el poder y un gran número de seguidores para traer a este espectáculo”, escribió Jamil en Twitter. “A veces se necesita a los que tienen más poder para ayudar a un espectáculo a despegar para que podamos elevar a las estrellas marginadas que merecen el protagonismo y darles una oportunidad”.

Y en ese punto, hay que darle la razón: además, hemos visto hasta lo momentos jueces invitados que van por todo el espectro de la identidad sexual y del conocimiento de la escena: desde el ícono ballroom, activista y actriz trans Dominique Jackson, pasando por el modelo cishétero Tyson Beckford; y terminando con Kelly Osbourne, una fanática del ballroom. Aunque los jueces obviamente juegan un papel clave en el espectáculo, las verdaderas estrellas son los concursantes.

House Pride

Donde Legendary realmente sobresale es destacando los diferentes talentos y aspectos que cada casa aporta a la competencia, el arte detrás de las escenas involucrado en el ballroom, y cómo las casas funcionan realmente como una familia. Los mejores momentos del espectáculo vienen de los miembros individuales de las casas que caminan por categorías específicas que juegan con sus puntos fuertes y, por supuesto, van mano a mano en la ronda de eliminación. Es como animar a tu jugador favorito en tu equipo favorito.

“Eso siempre ha sido un objetivo nuestro: ¿Cómo captar esa energía de estar en primera fila del ball, viendo la moda, viendo el baile, y viendo la creatividad de la cultura ballroom?” dice el productor ejecutivo Rob Eric. “Y eso es específicamente lo que nos propusimos hacer con este programa es capturar esa energía.”

Cada capítulo hasta ahora ha sido una explosión de lentejuelas, plumas, látex y voguing, pero en el fondo, una celebración del poder redentor de la comunidad y la autoaceptación. En cada entrega, vemos cómo cada case se esfuerza en superar problemas para lograr lo que el show busca para el performance del día de la presentación, mientras vamos conociendo sus historias como gente queer que han sido echados de sus casas simplemente por ser homosexuales o trans, y cómo muchos vivieron en las calles hasta encontrar a sus familias en estas casas.

Por ejemplo, Mother Eyricka, la líder de House of Lanvin, es una mujer transgénero afroamericana que salió del armario a los 15 años y supo que quería ser mujer desde el momento en que un amigo la llevó al Greenwich Village de Nueva York y le dijo que todas esas chicas altas y hermosas que estaba viendo habían nacido hombres. “A partir de ahí, era sólo yo. Yo era Eyricka”, dice. Xa’Pariss, la autoproclamada baddest bitch de la House of Ebony recuerda haber dormido en parques después de que la echaran de casa por ser gay.

Carlos, otro miembro de House of Lanvin, creció en la parte más pobre del Bronx, y tuvo pensamientos suicidas después de soportar un acoso interminable cuando era niño. “Fue extremadamente duro”, recuerda Carlos, “pero lo único que siempre me mantuvo fuera de esa situación fue mi don para la danza, y expresar esas emociones a través del movimiento me hizo olvidar todo lo que estaba pasando”.

Más allá de los recuerdos dolorosos, Legendary destaca con alegría las relaciones genuinas y de apoyo entre los miembros de las casas y celebra el shade que cada integrante lanza a sus retadores. Sin embargo, uno de los momentos más importantes de cada episodio es la batalla final, cuando las dos casas al fondo de las puntuaciones se enfrentan en una lucha protagonizada por dos de sus integrantes, quienes dejan su sangre, sudor y lágrimas sobre el escenario para demostrar su valía y su talento. Para una muestra, les dejamos la del último capítulo, en donde Makayla Lanvin y Shorty Ebony dejaron casi mudos a los jueces en un minuto de batalla inolvidable.

A la hora de juzgar quién se quedaba, la jueza Leiomy Maldonado decía con la voz rota que sabía exactamente cómo Makayla y Shorty se sentían: “Conozco la lucha, conozco la historia, sé lo que se necesita para llegar aquí. El ballroom ha estado bajo tierra durante tanto tiempo. Hemos luchado tanto para ser vistos. Hemos luchado tanto para ser respetados. Hemos luchado tanto para ser amados. Gracias por tomarse este tiempo para mostrarle al mundo de dónde venimos, para mostrarle al mundo el poder que tenemos”.

Al final, siempre iba a sentirse injusto ver a una de las dos casas irse de la competencia, pero momentos como este demuestran justamente el poder de Legendary: es hermoso y empoderador ver cada semana a artistas negros y latinos y trans ganar premios y triunfar en un programa que puede verse a nivel internacional, sin dejar atrás su lucha cultural por la aceptación. En cada capítulo, esta serie nos demuestra que todos merecemos la oportunidad de compartir nuestros talentos, sin olvidar nuestros orígenes y nuestra identidad, sea la que sea.

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