Cuando se llega a la edad adulta y la experiencia va dándole forma a nuestros gustos musicales, es fácil descartar el pop con sabor a chicle, o quizás al pop en general, que siempre es visto como una mala palabra. Pero hace 20 años, antes de que existiera One Direction o Justin Bieber, las reinas de la música pop eran cinco jóvenes inglesas llamadas Spice Girls. Un día como hoy en 1996 se estrenó su primer disco, Spice, y a partir de ese momento no hubo manera de resistirse al zigazig ah.

Spice convirtió a Scary, Sporty, Baby, Ginger y Posh (Mel B, Melanie C, Emma Bunton, Geri Halliwell y Victoria Beckham) en la banda británica con mejores ventas desde The Beatles, y el epítome de la amistad femenina. Con temas como 2 Become 1, Say You’ll Be There, Mama, y Wannabe, el disco se convirtió en todo un éxito en una era en la que el grunge y el britpop sonaban con insistencia, recordándonos que nunca hay que subestimar una canción pop perfecta de tres minutos y medio.

Si bien es cierto que el pop en ese momento ofrecía alternativas como Backstreet Boys, TLC, Hanson, Destiny’s Child y hasta a la última encarnación de Menudo, pocos ofrecían la filosofía y la perfección pop de las Spice Girls, pues sus canciones eran prácticamente una religión con las que muchos adolescentes consiguieron una guía básica sobre el mundo y sobre quiénes podían ser en el momento de mayor torbellino hormonal de sus vidas: veían en las chicas picantes cinco amigas que siempre estaban allí para darles un consejo. De hecho, le dieron a muchas mujeres su primera introducción al feminismo con el Girl Power, que 20 años después fue una visión un poco superficial, pero en una escena musical dominada por los hombres a mediados, ver a cinco mujeres jóvenes como las reinas del mundo fue increíble.

Cada una de ellas tenía un estilo diferente, y una personalidad para que cada fan tuviera a alguien con quién identificarse. Victoria era Posh, la más exquisita y refinada, y con outfits de diseñador; Emma era Baby, la más joven y tierna, con grandes ojos azules y voz angelical; a Mel B la conocíamos como Scary, por sus rizos, su piercing en la lengua y su actitud agresiva y sin tapujos. Para completar el grupo teníamos a Mel C como Sporty, siempre vestida con looks deportivos y sencillos con los que hacía saltos atléticos en el escenario, y a Geri como Ginger, la pelirroja con gran personalidad, impactantes vestidos y zapatos de plataforma, quien era considerada la líder no oficial del grupo.

Spice Girls, Nelson Mandela y Príncipe Carlos I

Fotografía: AFP

Su trayectoria fue breve: cinco años intensos de merchandising en los que vimos hasta ropa interior de las Spice Girls, mucha  irreverencia, plataformas gigantes y vestidos con la bandera Union Jack. Parecía que siempre lograban salirse con la suya. Ginger una vez le pellizcó las nalgas al mismísimo Príncipe Carlos de Inglaterra. Nelson Mandela las llamó sus heroínas cuando lo visitaron en Sudáfrica. Se dieron el lujo de despedir a su manager en la cúspide de sus carreras, y en su mejor momento fueron las embajadoras de no menos de 20 marcas comerciales. Pero luego de que Geri Halliwell dejara la banda, la llama se fue esfumando y las chicas picantes se despidieron de los escenarios en el 2001.

En el 2012, las vimos reunirse por última vez en la ceremonia de clausura de las Olimpíadas de Londres, y desde entonces, como sucede con cada icónica agrupación que se separa, siempre han habido rumores sobre una posible reunión. Hasta los momentos, las únicas integrantes que quieren seguir son Mel B, Emma Bunton y Geri Halliwell, así que es posible que en el futuro decidan llevarnos de vuelta a los 90 con sus melodías pegajosas, o quizás decidan dejar esa historia en un libro cerrado.

De lo que sí estamos seguros, es que su influencia continúa después de un largo tiempo, y que aunque hayan pasado muchos años, todavía guardamos en nuestra memoria un recuerdo de cuál era nuestra chica picante favorita y con quien nos identificábamos más. Nosotros éramos Ginger Spice. ¿Cuál eras tú?

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