Para los que conocimos a La Vida Bohème antes de que incluso sacaran su primer disco, la primera memoria de la banda es una explosión de colores. En luces, en letras, en riffs de guitarra. Sus conciertos eran como un festival Holi interminable, una primavera hindú con sabor a indie rock y resistencia a viva voz. Los acompañábamos jadeantes y fieles como una obra de arte viviente, con el cabello, la ropa y la sonrisa llenos de pintura: La Résistance que acompañaba en primera fila, en los coros, y más adelante, hasta en las barricadas. Gabba gabba hey.

Muchas cosas han cambiado desde entonces: Desde México cosechan los frutos de su internacionalización; tienen Grammys, premios MTV, portadas de revistas musicales; suenan en video juegos; tocan para The New York Times. Crecieron, evolucionaron y dejaron la pintura de un lado. Ahora los colores van con los latidos del corazón, en la sangre y escondidos entre letras que hablan de poesía y belleza en los lugares que menos nos imaginábamos.

Cuando comenzamos a hablar, están en un jardín del DF en la penumbra. Se oyen aves a lo lejos, hay un perro que juega al fondo, y la banda se ve relajada luego de hacer una sesión de fotos para una revista independiente mexicana. Están en casa de un amigo en modo chill, y claro está, comiéndose unas arepas. Hablamos de paz, de evolución, de disciplina, de lo que ven (Rick and Morty y la serie animada One Punch Man), de lo que leen (La Montaña Mágica de Thomas Mann) y de su nuevo álbum La Lucha, en donde el ambient juega con el post-punk y el realismo mágico hace hechizos con el dance pop.

Con el álbum La Lucha que lanzaron hace poco hacen un cierre de ciclo con esa trilogía de discos cuyos títulos forman la frase Nuestra Será La Lucha, y digamos que con éste último la identidad de la banda evoluciona un poco, con sus típicos toques caribeños, los flirteos con el post-punk, pero también suena bastante luminoso, a vida, a optimismo a pesar del nombre del álbum. ¿En qué se inspiraron en estos dos años de composición para escribir todos esos temas que nos regalan?

Yo creo que de todo un poco, en dos años pasa mucho. Nos pasó que empezamos a viajar bastante, entonces de repente te venía la inspiración de muchos más lados. Si íbamos a Argentina las palabras que escuchábamos por ahí llegaban de repente como más cerca a lo que querías expresar que cualquier otra cosa que hubieras visto en otro lado. Empezamos a escuchar otras cosas, como por ejemplo Marvin Gaye.

“Creo que en ese tiempo que estábamos haciendo La Lucha influyó la cantidad de música que estábamos escuchando, y además estábamos un poquito más entregados a la vida, conscientemente estábamos siendo creativos”.

Se siente muy orgánico todo el disco, supongo que es por lo que eso que nos están diciendo.

Sí, hay mucho de eso, estábamos como buscando un enfoque distinto. Para el disco intentamos interactuar más entre nosotros como sucedía en el arreglo de las canciones, ¿sabes? Dependía más de lo que estaba pasando entre nosotros cuando estábamos haciendo las canciones en el estudio. Entonces el enfoque era algo mucho más de corazón, a que fuera menos metódico y más inspirado en la paz interna.

¿Y qué tal fue trabajar con Eduardo Cabra, Visitante de Calle 13? ¿Qué les parece que aportó como productor y qué extrajo de ustedes en el estudio que nadie más sino él pudo haber hecho?

Con Eduardo uno aprende mucho de música, él entiende el lenguaje musical, algo que en Puerto Rico casi que es nato. Con Eduardo fue discutir mucho sobre la música… entender que muchas veces no es que suene bien, pues “suene bien” implica muchas cosas. Es perfeccionista. Creo que nos sirvió de mucho ese boot camp musical de él, nos levantábamos temprano y él nos ponía a trabajar, nos ponía a tocar y tocar hasta que las canciones por sí mismas fluían.

Fue algo que disfrutamos mucho, fue algo que estábamos haciendo casi encerrados, parecido al proceso de composición del disco, y al final nosotros compartiendo, tocando. Al final las ediciones fueron más acerca de qué era lo que queríamos decir que otra cosa, y aparte yo creo que sin él no hubiera sido posible el disco, él estaba ahí para que la música fluyera por encima de cualquier otra cosa.

Portada del álbum "La Lucha" (2017) de La Vida Bohème.

Portada del álbum “La Lucha” (2017) de La Vida Bohème.

Cuando la banda lanzó Será, en el 2013, su música se sentía como la sinfonía de una destrucción inevitable; como la banda sonora de un apocalipsis. Fue sin duda un disco de carácter conceptual lleno de turbulencias, inspirado en la realidad política y social de Venezuela y lleno de canciones de protesta que sonaban a bombas molotov y manifiestos con riffs, como la radio pirata de La Résistance. La banda estaba atrapada entre la oscuridad de sus circunstancias, pero con La Lucha, por fin se disipó la niebla para dejar entrar la luz, la paz, y como ellos mismos dicen, el fantasma de la felicidad.

Uno de los leitmotifs del álbum parece ser la búsqueda de la felicidad, pero no de manera utópica con o un planteamiento retórico, sino como una posibilidad real que trasciende lo que uno sueña, algo tangible. En éste álbum para ustedes, ¿qué es la felicidad?

Yo creo que la felicidad es algo efímero, es algo que está en la memoria, una especie de fantasma. Si hay un leitmotif de búsqueda de felicidad, dentro del disco es más como paz interior, stress free, yo creo que hoy en día eso es felicidad. Estar en paz, estés feliz o no estés feliz. Sigue siendo un estado efímero, y la felicidad es algo como o el amor: te nutre, te hace mejor persona pero no necesariamente vas a ser feliz todo el tiempo, no necesariamente tienes que ser feliz todo el tiempo.

“Tienes que tener la capacidad de seguir estando y ya. Yo creo que en muchos casos más que búsqueda de felicidad, es búsqueda de paz”.

A veces es más importante la paz que la felicidad cliché de la que muchos hablan, ¿no?

Sí, mientras que la felicidad de alguna manera lleva un color, la paz es un estado casi vacío. En verdad si te pones a pensar el mundo podría existir sin humanos, quiero decir, sin que sean felices o tristes. Es como un estado así de suspensión, es algo muy bonito, es como en Você, orientada a la meditación hacia la paz, momentos de suspensión donde no necesariamente tengas que estar conectado con otra cosa más que contigo.

Estar en el momento y disfrutar del momento en el que estás.

¡Escuchar! Uno muchas veces no escucha.

Ahora que mencionan Você, cuéntenme un poco acerca del vídeo del tema, que trata un poco de encontrar belleza en sitios inesperados. Todo con un poco de realismo mágico, de Baraka y toda esa estética. Tienen hasta una intro grabada por el ex presidente José “Pepe” Mujica. ¿Cómo nació la idea de ese clip?

El video la verdad creció de la mano con la canción y en un momento en que los dos estaban nutriéndose, porque la idea era hacer algo que viniera de lo documental para que contara una historia que al mismo tiempo fuera un espejo de la realidad, como un ouroboros, ¿sabes? Mucho del vídeo viene del director, Johan Verhook, que es vecino de Caracas, vivíamos muy cerca los dos, y ahorita vive aquí en el DF de México, y durante todo ese proceso en el que estábamos recién terminando las maquetas de La Lucha, escuchamos mucho las canciones y también estábamos viendo mucho esa película, Baraka, y comenzamos a plantearle la idea de hacer un proyecto que al final terminó siendo Você. Tardó dos años en hacerse, mucha de la gente y de las cosas que pasaron en el pueblo de Santa Fe (al oriente de Venezuela) y en Catia (un barrio de Caracas), en esos lugares donde filmamos, nutrieron a la misma historia.

“Estuvimos persiguiendo la sinfonía que buscaba revelar la realidad que usualmente uno filtra como si fuera algo feo, cuando en verdad hay poesía ahí”.

Durante los últimos años, La Vida Bohème han sido invitados a prestigiosos festivales alrededor del mundo como el Austin City Limits (Texas); a las Conferencias Alternativas de Música Latina/LAMC (Nueva York); Hermoso Ruido (Bogotá, Colombia); FIIS (Santiago de Chile), Supersónico (Los Angeles) y Vive Latino (México). Han llegado a lugares privilegiados en las listas récord del año de NPR en los Estados Unidos, en iTunes… hasta la revista Rolling Stone Argentina dijo que el álbum Será estaba en su Top 10 del 2014.

Desde ese mismo año se instalaron en México para explorar nuevos caminos, ampliar su audiencia latinoamericana y conquistar el corazón de una de los públicos más exigentes de todo el planeta: el mexicano. Durante este período han estado de gira por los Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, y este mismo año fueron una de las bandas del continente presentes en el South By Southwest.

Este año estuvieron en el festival South By Southwest que fue bastante problemático para algunos artistas, pues los devolvieron por razones políticas, de visa, etc. Fue todo un problema, pero ustedes sí llegaron. ¿Cómo fue la movida en Austin este año y cómo los recibieron con su showcase en el festival?

Este año estuvo súper fino la verdad, las veces que hemos ido siempre nos ha sido súper bien. Sabemos que sí, la cuestión se puso complicada, pues. Pero supimos de bandas que no iban a pasar o que no iban a ir y que al final sí aparecieron, pero sí, sin duda con ese cambio de gobierno habían muchos comentarios sonando por ahí, pero no sentimos que fue algo que afectara realmente la presencia de los artistas latinoamericanos que estuvieron allí y tocaron como siempre. Nosotros nos divertimos bastante, hubo bastante acción, muchos acústicos, súper bien en verdad, no nos podemos quejar.

¿Algo que hayan escuchado por allá que les haya gustado?

Estábamos al lado de los integrantes de Spoon, también escuchamos a Eastside Kings y no sabíamos ni quiénes eran, estuvimos en su concierto como en una iglesia, estuvo súper lindo la verdad.

Si bien hemos conversado por largo rato acerca de la conceptualidad que rodea La Lucha, sus intenciones, su letra y su poderío en el vaivén de los ritmos y los sentimientos a flor de piel de sus letras, lo cierto es que un álbum sólo pasa la prueba cuando se interpreta en vivo. Es por ello que La Vida Bohème estará este sábado 26 de agosto en Chile, en un show en el Club Subterráneo con entradas agotadas. Dos días más tarde, visitan el Niceto Club de Buenos Aires, y el 1° de septiembre llegará el turno de Cali antes de que aterricen en Bogotá el día siguiente. También estarán de paso por España, tocando ciudades como Barcelona, Tenerife y Madrid a mediados de septiembre antes de regresar a México, en donde el público azteca los recibirá el 24 de noviembre en la CDMX.

¿Cómo van preparando esa gira que se viene por Argentina, Chile y Colombia para finales de mes?

Bueno, ensayando mucho y ya montando todo para que todo salga bien. De verdad que estamos súper contentos con los resultados en Chile, las personas están muy, muy pendientes de nosotros, en Buenos Aires también. En Cali vamos a estar por primera vez y a Bogotá no volvemos desde el 20015, estamos queriendo volver a Bogotá desde el 20015, así que estamos muy contentos. Después vamos a Europa, vamos a estar del timbo al tambo pero nos preparamos normal, ensayando mucho, montando el mayor número de canciones posibles para los momentos en los que podamos hacer un set bien carnoso, poder hacerlo y que todo salga bien.

¿Qué puede esperar el público de Chile del show?

El show en verdad es muy irónico, es como una especie de comunión, la verdad. La banda va con las emociones expuestas. Entre nosotros canalizamos mucho de eso, y lo que ha pasado en Estados Unidos donde hemos tocando más, hemos sentido como una gran comunión con la gente, como si terminara siendo una experiencia compartida entre todos, y creemos que eso es algo lindo de compartir a nivel humano.

Sabemos que es muy difícil por muchos motivos ahorita, pero, ¿habrá chance éste año o el año que viene de que sus fans en Venezuela los vean otra vez? Ya ha pasado algún tiempo desde que estuvieron allá.

Tenemos ya más de un año intentando ir a Venezuela, todavía no se ha podido, por obvias razones. Estamos trabajando en ello y hay gente dentro de Venezuela que nos quiere ayudar, pero la situación atenta mucho con que nosotros vayamos a hacer un concierto en Venezuela estos meses, y la verdad vamos a ver qué pasa. A nosotros nada nos gustaría más, es como una meta poder ir a tocar las canciones del disco para allá y celebrar sin un gobierno de mierda, ¿no? Por Venezuela siempre seguimos empujando. Nos da mucha tristeza, porque desde que nos fuimos hemos logrado hacer por lo menos una gira allá, y este año no pudimos.

Sí, casualmente fueron para Valencia, Maracaibo y Caracas a hacer algunos shows.

Por lo general intentamos hacer 5 ciudades y terminan siendo tres porque dos se caen. Honestamente creo que este año no lo vamos a poder hacer, pero no nos vamos a seguir complicando, ojalá podamos ir antes de que se termine el año, y si no, lo estaremos intentando. Más que nada lo importante ahora honestamente es que todos estamos muy preocupados por el país. Más allá de la banda, siendo músicos, a nivel humano, teniendo muchas de nuestras familias allá todavía.

Ustedes tienen un tiempo en México, y su carrera ha arrancado súper bien en cuanto a la internacionalización. ¿Cómo se vive la situación de Venezuela como venezolanos estando desde afuera? Debe ser difícil teniendo familia allá.

Yo creo que para nadie, ni para ellos, ni para los de afuera, para nadie es fácil. Tenemos mucho tiempo siendo extranjeros, y si algo aprendes es que es importante no perder lo que es Venezuela, independientemente de lo superfluo. Lo más importante de entender es que la gente es lo importante. Si te tocó estar allá, te tocó, y hay que asumirlo lo mejor posible. Al final la situación del país no ayuda a nadie.

Si tuvieran que mandarle un mensaje a sus fans o a la gente que los ha seguido por tanto tiempo y que sigue en Venezuela, luchando todos los días, ¿qué les dirían?

Seguimos siendo los mismos. En verdad es muy difícil porque mucha gente que está ahí que escucha nuestra música y que creemos que son nuestros amigos de tantas veces que fueron al show… nosotros crecimos en bares donde muchos de los chicos que venían a nuestros conciertos luego nos los conseguíamos en las protestas. Más de una vez una barricada me la abrió un chico para poder llegar a una clínica y ese tipo de cosas.

“Estamos en un momento donde no se puede perder la esperanza, en verdad siempre hemos luchado por lo mismo: por nosotros, por nuestro futuro, por nuestras familias, por la gente que uno ama, no por la idea política que tenga nadie, sea quien sea”.

Es difícil despedirse de ellos. Se siente la misma conexión con un amigo que se fue hace tiempo, y a quien necesitas tener al lado, pero sabes que está mejor en donde está. Así que nuestras últimas palabras son de aliento, de esperanza, de cariño y de fuerza, con una oración silenciosa por un futuro mejor y la disposición a sonreír en los momentos difíciles. El pasado mes de abril, el vocalista Henry D’Arthenay le decía a Spin que siempre hay que honrar el dolor, dejarlo que brille, pero que sin embargo, era muy difícil hacer que reluciera como el oro. Pero que siempre hay que intentarlo. Recordemos las palabras de José “Pepe” Mujica al inicio del video de Você:

“Mi lucha más duro ha sido conmigo mismo. Vivir lo más cerca posible de lo que pienso. La vida es hermosa. Es hermosa con sus contrariedades porque pienso que estar vivo es un milagro”.

Nos quedamos con su nuevo disco, sus letras y ese canto a la vida escondido entre acordes, sin olvidar la frase que se forma con los nombres de sus trabajos previos: Nuestra Será La Lucha.

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