En un esfuerzo para tratar mejor a muchos canadienses que se encuentran víctimas de un hábito no deseado, el gobierno canadiense encabezado por el primer ministro Justin Trudeau ha tomado medidas contra una antigua ley mediante la imposición de un nuevo conjunto de normas que permitirán a los médicos brindarle a los adictos dosis diarias de heroína de calidad farmacéutica.

A principios de la semana pasada, Trudeau renovó algunas de las políticas extremas contra las drogas que había establecido el anterior gobierno conservador y ahora el Programa de Acceso Especial de Salud de Canadá, le permitirá a los profesionales de la medicina tendrán la libertad de tratar casos graves de adicción a la heroína con una prescripción de diacetilmorfina. Health Canada habló sobre la importancia de esta medida en un comunicado:

“Canadá se enfrenta actualmente a una crisis de sobredosis de opiáceos, y tenemos que ayudar a nuestros proveedores de atención médica en el tratamiento de sus pacientes, incluyendo a aquellos que están sufriendo de dependencia crónica y reincidente de opiáceos. La evidencia científica apoya el uso médico de la diacetilmorfina para el tratamiento de la dependencia de opiáceos en ciertos casos individuales, y Health Canada reconoce la importancia de darle a los médicos el poder de hacer propuestas de tratamiento basadas en la evidencia de estos casos excepcionales.”

El concepto de la administración de diacetilmorfina a canadienses que han sufrido por décadas de la adicción a la heroína es un enfoque que se ha utilizado durante alrededor de los últimos 10 años en la Clínica Crosstown de Vancouver. Allí, 50 de los casos más extremos de adicción en el área están inscritos en un programa ambulatorio que implica recibir inyecciones gratuitas de heroína de grado médico tres veces al día.

Sin embargo, esto implica que los adictos deben visitar la clínica tres veces al día, lo cual no es fácil para muchos debido a sus responsabilidades familiares y sus trabajos, y el incumplimiento de las reglas es motivo de descalificación. Pero pese a estos estrictos requisitos de participación, el porcentaje de casos en donde los adictos no tienen éxito en el cumplimiento de su obligación es sorprendentemente bajo, lo que suscita la pregunta: ¿Podría esta política sanitaria ayudar la epidemia de adicción de opioides en otros países con altos porcentajes de adictos como en los Estados Unidos?

De acuerdo con el Dr. Scott MacDonald, proporcionarle a los adictos la droga en un ambiente controlado contribuye a que la sociedad tenga individuos sanos y además ayuda a prevenir el tipo de desesperación que a menudo conduce a los adictos a terminar envueltos en delitos relacionados con las drogas, y ya países como Dinamarca y Suiza han adoptado esta terapia.

Se espera que a principios del 2017, Canadá tendrá listo un esquema para el comercio legal de cannabis a gran escala en todo el país.

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