Con tres EP, un exitoso lanzamiento en MTV y su recién lanzado último clip Qué será, La Entrópica se ha convertido en un nuevo ícono del electropop chileno. La tecnología y el espacio vienen de la mano de esta cantante y productora musical a refrescar la herencia popera que se está mudando a escenarios mayores, abriendo paso a nuevos talentos que de a poco comienzan a sonar.

Tras la fiesta Ruina Pop, donde se presentaron nuevos y prometedores personajes de esta escena como Suki, Pasaje y Virgo, nos juntamos a conversar con Francisca Bascuñán, para que nos cuente acerca de este personaje y sus motivaciones.

Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

El origen de La Entrópica fue accidental. Empezó a hacer canciones para otras personas y bandas, entre ellos Lulu Jam, y se mantuvo en constante exploración. Afirma que siempre le gustó el pop y el rap, pero que habían canciones que no calzaban con ninguno de los proyectos en los que estaba colaborando. Así estuvo cultivando una gran carpeta de las cosas que “sobran” pero que podían tener alguna oportunidad. Cuando tenía 5 canciones lanzó su primer EP y ahí fue el origen de este próspero proyecto.

“Me gusta mucho el concepto de la entropía, como del orden dentro del desorden, esa cosa de que hay un factor, como una caja negra que no sabes lo que está pasando adentro, pero que uno le mete información y siempre van saliendo cosas distintas. Ese es el concepto de la entropía en física: como que tú llegas, haces un experimento, tienes las mismas variables y vuelves a hacerlo en un tiempo x y los resultados son distintos y no sabes por qué. Es un descubrimiento. Yo nunca sé como va a salir el otro disco y me gusta no saber.”

Llama la atención que muchas de tus canciones tienen colaboraciones con otros intérpretes, aunque has afirmado en otras oportunidades que te encanta trabajar sola…

“Me gusta trabajar sola en la producción porque soy muy minuciosa con el arreglito, con la tonterita que le puse por acá. Igual en el último disco, el Cristián Valdivia, que es un amigo mío muy seco, músico, me limpió la producción. Y fue súper bueno porque le cambió algunas cosas y aportó. Pero en un momento, me acuerdo, estábamos trabajando en una producción y era como: ‘¡no, por favor no le saques ese loop que me costó tanto hacerlo!’ y al final llegábamos a un consenso en que lo dejábamos a medias. Pero sí estoy acostumbrada a sacar la cosa sola porque siento que es más rápido. Para las colaboraciones yo siempre invito.”

¿Qué tanta participación tienen en la canción?

“Yo trato de que la letra, melodía y todas esas cosas sean parte del invitado. Que el invitado quiera decir qué le significa la canción. Soy muy proactiva a que hayan letras y melodías de otra persona en la canción, no es como que le pase la letra y que se lo aprenda y lo cante.”

¿Y preparas la canción pensando en el invitado?

“Es raro, porque nunca las hago pensando en algo, pero cuando me suenan a algo, pienso… ¡ah! podría invitar a esta persona porque me suena súper bien con esta canción.”

Mi feat platónico hubiese sido Prince. Pero real, mi sueño dorado sería que el Uwe Schmidt (Sr. Coconut) me produjera un disco.

Le podrías mandar el disco…

“Nooooo, yo creo que no me pescaría nada.”

Pero como mandaste el video de MTV…

“Puede pasar algo así, no sé. Pero él me encanta. De hecho las canciones que le produjo a la Camila Moreno son las que más me gustan de ese disco. Él es muy bacán, es muy jugado. Ahí tendría que entregar un poco la producción, y si me dijera que no está tan bien, tendría que hacerle caso.”

¿Tienes considerado a alguien para algún proyecto?

“No, lo que salga. Ahora tengo una canción que me salió muy Hercules and Love Affair, como muy funk, y había pensado en invitar de repente a un hueón muy funk, que lo deje divertido.”

“Me gusta invitar gente que le saque ese lado a la canción que yo no le puedo sacar. Que me muestre una postura complementaria.”

“Es súper difícil traspasar la hueá que tengo en la cabeza al 100%, entonces uno necesita que alguien te muestre algo para que se te prenda la ampolleta con otra cosa. Es como una cadena.”

Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

¿Dónde buscas música? ¿Tienes algún referente?

“Tengo un montón de amigos bacanes que me muestran música, porque yo soy mala para meterme en los blogs, aunque igual busco de repente. Ahora estoy rallando mucho la papa con un gallo que se llama Tristan Perich, que tiene un disco que se llama 1-bit Symphony, donde se genera un código, y ese código genera la música del disco. Es muy bacán como maneja eso, la estructura, la música, como se va sumando todo. Hace capas a partir de toda una secuencia de cosas, y es 100% aleatorio. Eso me encanta y me llama mucho la atención. Y así como pop heavy, mi influencia grande como cantante es la mina de Goldfrapp. A ella la admiro muchísimo. La encuentro muy divertida también, es entretenido ver sus entrevistas.”

Estamos en un país donde la imagen, lo estético, es el principal prejuicio de la sexualidad porque la sociedad todavía necesita encasillar a los personajes dentro de los cánones típicos: hombre / mujer / gay / lesbiana. La Entrópica juega con esta imagen utilizando recursos estéticos en su performance, tales como pelucas que la feminizan o ropas que la masculinizan, porque afirma que la definición del sexo no es una obligación ahora.

“Una vez me preguntaron si era trava. Igual bacán, porque las travas son súper fibrosas.”

“La gente tiene una necesidad de cualificar a la otra gente. Pero siempre me he preocupado de que mi look no esté segmentado por algo o condicionado por lo que vaya a provocar. Me gusta verme bien, pero no me pego ese rollo de que si me puse un terno, voy a pensar que va a ser poco femenino y me van a encasillar en esto. No lo pienso de esa manera. Hay ciertos looks que se ven increíble y los junto de esa manera. Y si eso queda poco femenino o muy trans o muy no mujer, es algo que siento que debe ser así. No me pego una pensá así como… ‘mmm, hoy voy a ser hombre’. Yo soy un poco así. Nunca he ido con vestido por ejemplo. O sea, sí me puedo poner un vestido, pero no voy a usar uno con flores, no es mi onda. ¿Por qué uno tiene que ser algo definido?”

“Este imaginario espacial, galáctico… es una obsesión de chica, del tiempo de la Fuerza G.”

La obsesión de Fran por estas metálicas y coloridas imágenes tienen que ver también con su preocupación por incorporar la tecnología y los procesos contemporáneos a la realización de sus videos, y de cierta forma abre el espectro de posibilidades que puedan surgir para un camino futuro. Así lo podemos ver en su último video Qué será, donde aparece un rosado personaje ficticio, llamada Remi, que fue construido completamente en 3D. Es un modelo virtual, que se articula y desplaza según los movimientos captados por sensores que tenía pegados Entrópica en su cuerpo.

“A mí no me gusta mucho Coldplay, pero es como ese video en 3D de osos, donde el modelado es tan perfecto que se ven como osos de verdad. Es muy traumática la hueá. Ese video es muy increíble. Pero nosotros lo quisimos hacer más plástico y menos real.”

¿Cómo te gustaría seguir construyendo este personaje a través de esta tecnología? ¿Como esta idol japonesa, Miku Hatsune?

“¡Sí! que no existe, pero toda su banda sí. Y ella es una pantalla, es brutal. Me encantaría eso, mitad real y virtual, onda ¡David Fenner, ayúdame! O de repente ser yo un músico más. Y mapear, que ella esté cantando y yo soy su doblaje. Igual buena, me encanta esa idea.”

¿Y has pensado en componer para eso?

“Sí, me encanta la idea de robotizar la música, mitad robot y mitad humano. Como que de hecho hay mucha gente que encuentra una lata el show de Kraftwerk, porque son cuatro robots. Igual creo que es muy al chancho eso. Pero creo que cuando lo mezclas con gente, queda súper divertido. Puede quedar súper bueno ¡Me encantaría!

De hecho, la estética sonora del disco Al Espacio es muy como del espacio de los 70. Esa hueá que no cachai cómo va a salir, como que piensan que la tierra todavía es cuadrada.”

Fran es ingeniero en sonido, por lo que puede trabajar como su propia productora musical, lo que le ayuda a llegar al master con facilidad. Sin embargo, lo difícil es luego difundir ese master. Y tal como lo hemos conversado con otros músicos, la industria musical chilena está muy repartida, donde hay tantas bandas como sellos. Sobre esta industria opina:

“Es difícil. Creo que siempre ha sido difícil, pero de diferente manera, porque por ejemplo en los 90, existían sellos que pagaban no sé, 10 millones por hacer un disco, pero no existía esa cuestión de que tú podías grabar, mezclar y sacar un producto en tu casa porque no habían las interfases musicales que hay ahora. Con un equipo de 200 lucas ya puedes grabar bien. Siento que el cambio de la industria ha sido difícil, porque hay mucha más oferta, y con iTunes por ejemplo, tienes que hacer un disco completo para que la gente lo descargue y no baje sólo el single. Antes hacías 3 canciones buenas y listo. El arte en Chile siempre ha sido difícil.

También ahora existen las redes sociales, donde podemos difundir material a partir de eso, pero también tenemos que buscarnos los espacios. Buscar que alguien toque la música en la radio, que alguien te pesque con eso, y para eso necesitas gente en los medios, porque son súper cerrados.”

“Yo llegué a MTV por un cuevazo, porque al hueón le gustó el video. Es una cosa casi de Disney, que no sucede. Nadie me lo cree, pero es así, es muy Blancanieves.”

El pop chileno nuevo ya salió del under, y el más grande ejemplo de esto es Javiera Mena que tocó en el Festival de Viña para la televisión abierta, y tú de cierta forma también has bordeado un poco los medios tradicionales como una entrevista que también diste en la tele. ¿Te gustaría meterte al masivo o mantenerte en tocatas piolas?

“Me gustaría hacer las dos cosas. Me gustaría algo masivo para llegar a más gente, para poder hacer conciertos más grandes, para poder tener un line up más sólido, y tener a todos mis músicos felices. Para hacer un espectáculo más sólido y estable. Pero al mismo tiempo, no me gustaría perder eso de la tocata en el club. Ese formato es muy divertido y es bacán, no es tan solemne. Siento que no podría decidir entre una y la otra. Encuentro que las dos tienen sus cosas buenas y uno aprende mucho de los dos. Yo tocando en clubes he aprendido millones de cosas.”

Foto por Dano Mozó

Foto por Dano Mozó

¿Qué opinas de este momento musical de Chile?

“Me encanta que haya facilidad para poder grabar y producir, porque eso hace que salgan muchos grupos, muchas cosas. Algunos buenos, algunos malos, mas o menos, pero hay mucha gente haciendo música, y eso hace que hayan más conciertos, que se generen más cosas y que se cree más ruido. Y que la gente que invierte en este tipo de espectáculos lo haga con más plata, y hay más oportunidades. Me gusta mucho. De hecho siempre estoy cachando la música chilena nueva que está saliendo. Me encanta ir a mirar conciertos que no conozco. Me gusta ir a cachar música que alguien me dijo que lo vaya a mirar, y me he topado con sorpresas súper bacanes.”

¿Cómo quiénes?

“Nunca había visto en vivo a la Fakuta, ponte tú. La había escuchado en discos, pero nunca en vivo. Y cuando la vi, fue como wow! Tiene una sonoridad muy propia. Aplaudo mucho eso que es muy segmentado, como muy direccionado y con una estética sonora definida.

También el del Nico y la Vicenta, Pasaje. Ayer los vi en vivo por primera vez y me encantan. Los encuentro muy bacanes. Una vez también fui a ver a una rapera que se llama Vitami, que es na que ver con el estilo del pop, pero también la encontré muy seca. Ahí uno va descubriendo y aprendiendo también, sobre todo en vivo.

Y escucho harta música latinoamericana. Hay un gallo súper bueno uruguayo, que está viviendo acá y se llama Juan Celofán. Lo encuentro muy bacán, muy buena onda, muy increíble. Y también la Violeta Castillo, argentina, que es muy distinta a la onda que yo hago.”

Hiciste un cover de Con suavidad de Los Prisioneros, ¿has pensado en otro cover?

¡Sí! Ese de Charly García con Pedro Aznar, Hablando a tu corazón. Me encanta esa canción.

¿Alguna película que recomiendes?

Under the Skin… o Mulholland Drive. Son mis favoritas.

Despues de leer, ¿qué te pareció?