El Premio Nobel de la Paz fue concedido el día de hoy al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por su intento de detener décadas de guerra civil en el país. Sin embargo, en un giro casi irónico, ese intento de Santos para poner fin al conflicto interno fue derrotado en un referéndum nacional el pasado 3 de octubre, en donde los colombianos rechazaron un acuerdo de paz para poner fin a una larga guerra civil de 52 años con las guerrillas de la FARC. En una votación con una baja participación (tan sólo 38%), una pequeña minoría (el 50,2%) dijo que el acuerdo no debería seguir adelante.

“El Comité Noruego del Nobel ha decidido entregarle el Premio Nobel de la Paz 2016 al presidente Colombiano Juan Manuel Santos por su esfuerzo resoluto a traerle a su país el final de una guerra civil que ha existido por más de 50 años, una guerra que le ha costado la vida a más de 220 mil colombianos y ha desplazado a más de 6 millones. Este premio también debe verse como un tributo a la gente de Colombia, quienes a pesar de abusos y momentos muy difíciles no han perdido la esperanza de una paz justa, y a todas las partes que han contribuido al proceso de paz. Este tributo es para los representantes de las innumerables víctimas de la guerra civil.”

El presidente Santos había pasado cuatro años negociando el acuerdo que habría puesto fin a las muertes causadas por las luchas internas. Antes de la votación, se había predicho que el voto para parar la guerra iba a ganar con un 60% por ciento de los votos. Pero esto no impidió que el Comité Noruego del Premio Nobel premiara a Santos por su compromiso de tratar de crear un país más pacífico.

“El hecho de que una mayoría de los votantes dijera que no al acuerdo de paz no significa necesariamente que ese proceso está muerto. El referéndum no fue un voto a favor o en contra de la paz.”

El comité Nobel continuó diciendo que el trabajo de Santos llevó al referéndum, y que el presidente colombiano continuará encabezando “un gran diálogo nacional destinado a llevar adelante el proceso de paz”. Santos, que ha sido presidente de Colombia desde el 2010, dijo que no se detendrá por ese revés electoral. “No voy a renunciar. Voy a seguir buscando la paz hasta el último día de mi presidencia.”

Un alto al fuego comienza este 31 de octubre por parte de las FARC. Y pese a que la guerrilla ha afirmado que se mantendrá fiel al acuerdo, muchos continúan escépticos con respecto a los verdaderos resultados que este primer acercamiento a la paz podría tener. La frágil paz de Colombia tiene un largo camino por delante

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