Cuando se trata del trabajo sexual, los debates actuales están consumidos por la ética y la moral, pero con demasiada regularidad ignoramos los rostros humanos y las historias de aquellos que han elegido ganar dinero en efectivo en la profesión más antigua del mundo. La fotógrafa británica Jessica Kelly se ha dedicado a hacer retratos íntimos de algunos de los trabajadores sexuales masculinos de Londres, con la esperanza de quitar el estigma que rodea a la industria, ya que para muchos, el trabajo sexual sigue siendo un tema tabú en 2016, cargado de prejuicios, ideas falsas, y debates acerca de la libertad sexual.

Una de las críticas más comunes de la industria es que explota a esas mujeres que optan por convertirse en profesionales del sexo, y por lo tanto la profesión es un combustible para una sociedad que ve a las mujeres en objetos y explota a sus cuerpos. Sin embargo, varios grupos y activistas, entre los que hay muchos trabajadores sexuales, argumentan que una mujer debe tener autonomía sobre su cuerpo para hacer lo que le gusta: ¿por qué los hombres deben dictar lo que pueden hacer o no? Pero, ¿dónde quedan los trabajadores sexuales masculinos? Para los acompañantes masculinos de la industria, el tabú es más intenso, y su trabajo es a menudo ignorado.

Es por eso que Jessica Kelly quería desnudar el estigma y mostrar un lado oculto positivo del trabajo sexual en la capital del Reino Unido. Su serie Boys fue realizada en un período de seis meses, y en la misma Kelly pone bajo un íntimo foco a los trabajadores sexuales de Londres en un proyecto en el cual no sólo aprendió de sí misma, sino sobre una industria fascinante que se encuentra escondida de la sociedad.

Luego de varias sesiones con diversos trabajadores sexuales, la artista se dio cuenta de que más que sexo, el trabajo de estos hombres se basa en la compañía y que mantener relaciones sexuales con sus clientes representa sólo el 30% de sus actividades. Pese a que Kelly siempre les dio la opción de mantenerse anónimos, la mayoría decidió revelar su identidad en las fotos y así ponerle rostro a una industria de jóvenes que deciden entrar en esta profesión para pagar deudas estudiantiles, pero que muchos terminan disfrutando, ya que consiguen una conexión humana que no lograrían en otras circunstancias.

Kelly hizo las tomas desde diversas habitaciones de hoteles desde donde estos trabajadores le contaron sus historias y su día a día con naturalidad, bajo la luz del día y con una mente abierta a las posibilidades.

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

Boys por Jessica Kelly

Fotografía: Jessica Kelly

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