4 de septiembre de 2016: un Teatro Caupolicán repleto, escenario que se ha gestado en los últimos tiempos como el espacio en donde se consolidan los artistas chilenos (ya lo hizo Alex Anwandter en el mes de julio, y lo hará también Gepe durante octubre). La edad del público está entre los 15 y 35 años. Una muestra de que generacionalmente, Javiera Mena es transversal.

Javiera ha sido parte de la banda sonora de comienzos y términos de relaciones amorosas, de descubrimientos, aventuras adolescentes, fiestas, de caras que no volvimos a ver, y estamos ansiosos, con ganas de bailar y también con el deseo de reencontrarnos con momentos que, durante estos 10 años, nos han marcado. De eso se trata Esquemas Juveniles, de “una tristeza tan linda” como canta Gepe en Sol de Invierno.

El show se inicia a las 19:10, Javiera vestida de brillos para decirnos que la joya está justamente aquí para darlo todo. La acompañan Manuela Reyes (bajo y guitarra), Natalia Pérez (batería) y las coristas Karen Seselovsky y Natalia Quiñones, además de un set de cuerdas. También vemos en el escenario a 4 bailarinas dirigidas por Tuixén Benet.

El setlist comienza con Está en Tus Manos, Cámara Lenta y Esquemas Juveniles en el piano, para luego posicionarse al centro del escenario para interpretar Como Siempre Soñé, todos temas pertenecientes al disco Esquemas Juveniles. Luego suena Acá Entera y Sufrir del álbum Mena, como una invitación clara a bailar en el aquí y el ahora, luego de habernos llevado a su pasado y también al nuestro.

La fiesta continúa con Pide y La Joya, la gente corea y se entrega al frenesí del electro pop, hipnotizándose también con las visuales y coreografías. Javiera se mueve con confianza por el escenario, baila, canta y se escabulle entre los sintetizadores y teclados, mostrando su consolidación como embajadora del pop. Se ve segura y confiada, está en su zona de seguridad, con miles de fans que valoran su trayectoria y calidad como artista.

Javiera Mena junto a (Me llamo) Sebastián en el Teatro Caupolicán. Fotografía: Carla Yeahs

Javiera Mena junto a (Me llamo) Sebastián en el Teatro Caupolicán. Fotografía: Carla Yeahs

Javiera es pop, vanguardia y también transgresión ¿Por qué? Es una de las únicas mujeres que, en Chile, ha logrado posicionarse en un rol que en lo musical ha sido más bien masculino: Lo suyo son los sintetizadores. Dentro de esta construcción del show, destacaron el feat. de Chini (de Chini & The Technicians) y el de (Me llamo) Sebastián, para los temas Al Siguiente Nivel y El Amanecer. Nos emocionamos con Gepe para el dueto de Sol de Invierno, que nuevamente nos hizo viajar a nuestra adolescencia.

10 años de carrera significan también 10 años de lucha, 10 años de marcar tendencia, 10 años de imponerse frente a un modelo que en lo musical es predominantemente masculino. Nosotros, en estos 10 años, pasamos de ser adolescentes a adultos jóvenes, donde nuestras preocupaciones de hoy no son las mismas que las de ayer.

Javiera Mena en el Teatro Caupolicán. Fotografía: Carla Yeahs

Javiera Mena en el Teatro Caupolicán. Fotografía: Carla Yeahs

Javiera nos dice, través de un espectáculo perfecto, que la joya está aquí brillando más que nunca para invitarnos a “mover la patita” y reencontrarnos con lo que llevamos muy adentro. Le damos las gracias a Javiera por permitirnos eso, no le pedimos la luna pero nos la entregó durante 2 horas.

Les dejamos el setlist para que vibren con lo especial que fue esa noche, pueden seguirla en nuestro Spotify:

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