Así comienza nuestra conversación con la australiana Courtney Barnett:

“Estoy muy emocionada. Todos lo estamos. ¡Será mi primera vez por allá!”

La cantante dentro de muy poco estará trayéndonos irreverencia, humor y sátira en una serie de conciertos que la llevarán por Chile, Brasil, Argentina y México el próximo mes de noviembre en diversos festivales de la región tales como el Fauna Primavera y el Music Wins Festival. Tal como lo dice, será su primera vez por estos lados del mundo luego de haber recorrido el resto con la música de sus tres EP previos: I’ve Got a Friend Called Emily Ferris, How to Carve a Carrot into a Rose y The Double EP: A Sea of Split Peas, pero sobre todo con el álbum que se ha convertido en todo un éxito: Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit, publicado el año pasado.

Barnett creció en las afueras de Sydney, en un suburbio aburrido de clase media baja. Siempre fue una buena estudiante, pero de alguna manera el arte y la música la hacían soñar despierta, distrayéndola de sus deberes. Alguna vez quiso ser jugadora profesional de tennis, pero la seducción de la música seguía siendo más poderosa que cualquier otra cosa, así que luego de dos años de universidad en Tasmania, decidió que tocar guitarra en varias bandas, sin importar el género, era lo que debía hacer.

En estos días, la artista es toda una sensación dentro del mundo de la música independiente con una nominación a los Grammy como Mejor Artista Nuevo, y otra como Mejor Artista Femenina Internacional en los BAFTA. Eso sin contar los cuatro premios Aria que recibió en su país natal. Con un increíble sentido del humor y música que nos recuerda más al rock grunge de los 90 y a la psicodelia de los 60 que a cualquier cosa experimental de hoy en día, es un gusto increíble escuchar esas distorsiones de su guitarra eléctrica mientras cantamos junto a ella sus peculiares letras.

Courtney Barnett / Facebook

Courtney Barnett / Facebook

Has viajado por todo el mundo, interpretando tu música en muchos lugares diferentes. ¿Cuál ha sido tu mejor experiencia en vivo hasta ahora?

“Creo que los mejores shows han sido aquellos para los que hemos tenido menos expectativas. Me siento tan afortunada de haber visto los lugares que he visto y que me faltan por ver… hemos tocado en pequeños escenarios llenos de energía y sudor que han sido increíbles, pero también en festivales surrealistas, cuyas tarimas están rodeadas de montañas y grandes lagos.”

Entre esos festivales surrealistas que menciona, se encuentran Coachella y Glastonbury, dos de los más grandes del mundo, y que te dicen algo acerca de cuán lejos has llegado cuando recibes esa invitación. Y un logro importante cuando, como Barnett, no habías ni siquiera salido de tu propio país tan sólo un año antes. Courtney se ha encontrado con su popularidad con bastante gracia y humildad, sin tomarse todo muy en serio, cosa que le pasa a muchos artistas cuando se hacen famosos muy rápido. Después de un LP tan exitoso, no muchos superan las expectativas con la sombra de un próximo disco al acecho que debe ser igual de bueno. Curiosos de conocer un poco más qué es lo que se trae entre manos, les pedimos que nos diera un pequeño adelanto del sonido que podíamos esperar.

“No tengo idea, creo que lo sabré cuando lo encuentre. ¡He estado aprendiendo piano! Puede que termine grabando todo el disco bajo el agua y después lo ponga a hervir lentamente.”

Esperaremos entonces. Aunque confesamos que saber que está aprendiendo a tocar piano nos emociona un poco, pues la gama de posibilidades sonoras podría extenderse mucho. Aunque es nuestra esperanza que las letras de Courtney sigan siendo pequeñas historias de la vida diaria que nos permitan cerrar los ojos y hacer nuestra propia película detrás de nuestros párpados. ¿Hemos hablado de su lírica? ¿No?

Pues bien: las letras de Courtney tienden a hablar de la cotidianidad, de pequeñas imágenes: de ver al techo, de escoger vegetales, de escoger dónde vivir o de cosas terribles que pueden pasar en un jardín. Pero siempre, siempre hay un momento en una de sus canciones en los que la letra da un vuelco ingenioso, y el track termina hablando de algo completamente diferente a lo que pensábamos. Barnett tiene un encanto casi inocente cuando se trata de darle títulos a sus temas, pues la verdad es que sabemos qué esperar cuando leemos nombres como Debbie Downer, Nobody Really Cares If You Don’t Go to the Party o An Illustration of Loneliness (Sleepless in New York). Pero no todo es perfecto, en más de una oportunidad ha mencionado que sufre de ansiedad, y que forma gran parte de su vida, en especial cuando está en pleno proceso creativo y buscando algo nuevo.

¿Cómo enfrentas esos miedos al momento de escribir tus canciones, que son tan originales?

“Hago lo mejor para navegar ese camino por entre mis minúsculos miedos, al igual que todos. Escribir me ayuda a sacudirlos para así poder inspeccionarlos y diseccionarlos. Por lo general tengo que enfrentarme a un sentido casi básico de impotencia. Escribir no me pone ansiosa… bueno, a veces sí, pero me ayuda más a calmarme.”

“Creo que hay que enfrentar los miedos para poder superarlos.”

Es esa honestidad la que hace de su música algo tan exitoso, comparado al pop optimista de sus pares en las carteleras. Sus canciones nos da una gama de personajes con los que podemos relacionarnos, y a veces esos personajes son unos anti-héroes. Quizás es por eso que nos identificamos tanto con ella, pues sentimos que cualquiera de nosotros puede ser el protagonista de una de sus historias, y quién sabe, hasta podríamos atrevernos a imaginarnos un final feliz al estilo Courtney Barnett. ¿Cómo sería eso?

Courtney Barnett en el estudio con Jen Cloher

Courtney Barnett en el estudio con Jen Cloher

“Estoy actualmente en la campiña grabando un nuevo disco de Jen Cloher (su novia), y estoy escribiendo mucho: canciones, poemas, historias. Y dibujando mucho también.”

“Mi objetivo a corto plazo es encontrar una bicicleta. ¿Y a largo plazo? Leer todos los libros que existen.”

Aire libre, arte y música. Nos parece un buen comienzo.

Despues de leer, ¿qué te pareció?