CERRAR

En este momento es cuando más se necesitan los medios de comunicación independientes. ¿Nos apoyas? Lamentablemente, nuestros ingresos por publicidad se han visto afectados, una fuente crítica de financiamiento para nuestro funcionamiento. MOR.BO es una de estas plataformas de comunicación y convergencia cultural que entiende que mereces leer informes honestos y comprobados. Nuestro contenido siempre ha estado disponible gratuitamente; para seguir garantizando que continúe así, necesitamos de tu apoyo con una contribución, ya sea grande o pequeña, esta será muy valiosa para estos tiempos de crisis y el futuro. No importa en qué parte del mundo estés, apóyanos desde tan solo CLP 1.000 o un USD 1.

Coronavirus
¡Espera un poco!
Read and listen
Ayy, close that door, we blowin' smoke
Perspectives

¿Cómo funcionará el Gran Firewall de China en Hong Kong?

Protestas en Hong Kong. Fotografía: Getty
Words mor.bo

Para nadie es un secreto que los 900 millones de personas que navegan online en China tienen una experiencia en Internet bastante restringida: no incluye el acceso a Google, Facebook, YouTube o a diarios como The New York Times; hay muy poca cobertura de lo sucedido en las protestas estudiantiles de 1989 en la Plaza de Tiananmen; e incluso fue famoso el caso de la censura (temporal) de Winnie the Pooh… solo por arte político que afirmaba que el presidente Xi Jinping y el personaje se parecían.

China es capaz de controlar un océano de contenido a través del mayor sistema de censura del mundo, conocido como el Gran Firewall, un juego de palabras que evoca a la Gran Muralla China. Este corta fuegos electrónico es un esfuerzo conjunto entre monitores del gobierno y las empresas de tecnología y telecomunicaciones, que se ven obligadas a hacer cumplir las normas del estado. Sin embargo, no siempre fue así: cuando la internet llegó formalmente al país en 1994, era relativamente libre y se consideraba una extensión de la política de puertas abiertas de aprovechar el conocimiento occidental para reformar la economía.

Sin embargo, a medida que su popularidad crecía, el gobierno cedió a las ideas expresadas por el ex líder Deng Xiaoping: “cuando abres la ventana, entran las moscas”. Así que a partir del año 2000, se sentaron las bases del Gran Firewall con la introducción del Proyecto Escudo Dorado, un sistema de vigilancia basado en una base de datos capaz de acceder a los registros de todos los ciudadanos y conectar las organizaciones de seguridad de China. Ahora, el gobierno emplea decenas de miles de personas para hacer cumplir la censura, prohibiendo los sitios web que desaprueba y obligando a los motores de búsqueda a filtrar el contenido considerado “dañino”.

Un aumento de las restricciones

Si bien la estricta censura no es nada nuevo en China, bajo el mandato del presidente Xi Jinping, parece que las restricciones en Internet se han hecho más estrictas. El país comenzó a bloquear el servicio de mensajería WhatsApp de Facebook, y extendió las restricciones a las redes privadas virtuales o VPN, un método comúnmente utilizado para “saltarse” el Gran Firewall.

Asegurar la “ciber-soberanía” de China, o proteger la Internet del país de influencias extranjeras indebidas, es uno de los objetivos declarados de Xi. Entre las medidas para restringir las libertades en línea se incluye la supresión de una creciente oleada de acusaciones de #MeToo; medidas que prácticamente eliminan la posibilidad de publicar en redes sociales o incluso jugar anónimamente en juegos; y la restricción de la reserva de nuevos juegos para examinar el contenido y “combatir la adicción”.

Con la censura en Internet, las empresas extranjeras que quieren operar en el continente se ven obligadas a adoptar prácticas que a menudo se consideran invasivas en otros lugares: Apple, que luchó contra las peticiones del gobierno de Estados Unidos para crear “puertas traseras” en sus productos protegidos por contraseña, ha eliminado aplicaciones y construido centros de datos locales en línea con los requisitos del gobierno chino. Todo esto contribuye a que China tenga la menor libertad en línea de los 65 países monitoreados por el grupo de derechos Freedom House, que indica que los controles de Internet de China han llegado a “nuevos extremos”, encarcelando a personas por publicar comentarios “inapropiados” en Twitter, en plataformas como como Weibo o WeChat, o el omnipresente servicio de mensajería de Tencent… incluso en chats privados.

¿Qué pasará en Hong Kong?

Con la llegada de la nueva Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong, parece que la vieja libertad de “un país, dos sistemas” que disfrutaba el territorio parece estar llegando a su fin: se han desmantelados grupos activistas, las manifestaciones han descendido dramáticamente, y hasta los famosos Muros de Lennon en locales y restaurantes (en donde la gente colocaba notas autoadhesivas con consignas, protestas y buenos deseos para la democracia), fueron sustituidos con pequeños post-it vacíos.

Ahora, un nuevo reporte de The Guardian parece confirmar lo que muchos ya sospechaban el Gran Firewall de China ya aterrizó en Hong Kong, el único territorio del país en donde hasta ahora no había ningún tipo de restricciones en Internet. “Antes teníamos libertad, y ahora nos la están quitando. Es extremadamente doloroso para mí experimentar eso”, dijo Glacier Kwong, un activista de derechos digitales local. “Habrá una pérdida de información disponible para el público porque la gente tiene miedo de hablar. Están controlando el discurso, cómo la gente puede pensar sobre las cosas y en qué pueden pensar. Es muy peligroso”.

Charles Mok, un legislador pro-democracia que representa al sector tecnológico, confirmó que ya esta semana Hong Kong estaba funcionando bajo el cortafuegos digital.

Después de que las nuevas medidas fueran anunciadas, compañías como Facebook, Microsoft, WhatsApp, Google, Twitter, Telegram y otros dijeron que por los momentos no procesarán las solicitudes de información del gobierno chino hasta que hayan revisado minuciosamente la ley. TikTok, propiedad de la compañía china ByteDance, dijo que dejaba Hong Kong por completo.

Por los momentos, los ciudadanos están haciendo lo posible por eliminar sus huellas digitales de redes sociales y otras páginas: bajo la letra de la nueva ley, podrían ser trasladados a la China continental para ser juzgados por sublevación y por atacar los intereses de China. Las ventas de VPN y proxies (que se encargan de enmascarar o esconder las direcciones IP) han aumentado en las últimas dos semanas, y muchos activistas han decidido usar servicios de mensajería encriptada como Signal, e incluso chips de telefonía celular de otros países para poder comunicarse.

Si bien es cierto que establecer el Gran Firewall en Hong Kong tomará un tiempo, los locales no pierden las esperanzas de volver a su Internet abierta, pero mientras tanto, ya se están organizando secretamente cursos y talleres sobre cómo protegerse mejor en la red y continuar la lucha pro-democracia.

En este momento es cuando más se necesitan los medios de comunicación independientes. ¿Nos apoyas? Lamentablemente, nuestros ingresos por publicidad se han visto afectados, una fuente crítica de financiamiento para nuestro funcionamiento. MOR.BO es una de estas plataformas de comunicación y convergencia cultural que entiende que mereces leer informes honestos y comprobados. Nuestro contenido siempre ha estado disponible gratuitamente; para seguir garantizando que continúe así, necesitamos de tu apoyo con una contribución, ya sea grande o pequeña, esta será muy valiosa para estos tiempos de crisis y el futuro. No importa en qué parte del mundo estés, apóyanos desde tan solo CLP 1.000 o un USD 1.

Despues de leer, ¿qué te pareció?

  • 1
    Me gustó
  • 1
    Me prendió
  • Lo amé
  • Me deprime
  • 3
    WTF!
  • Me confunde