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Perspectives Politics

Chile hace historia: Senado aprueba por mayoría el retiro de fondos de las AFP

El debate en el Semado chileno tomó varias horas. Fotografía: Twitter @Senado_Chile
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Tal como se esperaba, el Senado chileno aprobó el día de hoy en discusión el proyecto de ley de reforma constitucional que permite a los trabajadores del país retirar hasta el 10% de los ahorros provisionales de sus pensiones para hacer frente a la crisis económica generada por la pandemia del COVID-19.

La votación tenía desde temprano la mayoría asegurada: al comienzo de la sesión se validó el quórum de 3/5 para aprobar la iniciativa, lo cual significa que se requerían solamente 26 votos para aprobarla y que ya estaban disponibles, ya que 24 senadores de oposición y dos oficialistas que se habían mostrado favorables a la modificación de la ley. Sin embargo, la votación final fue de 29 votos a favor (cinco de ellos del oficialismo) y 13 en contra con una abstención.

Hace apenas una semana, la Cámara de Diputados de Chile había dado luz verde a la legislación con con 95 votos a favor y 36 en contra luego de que en la nación sudamericana se realizaran manifestaciones, cacerolazos y protestas pidiendo que de una vez se aprobara este importante cambio que permitirá que las personas puedan retirar voluntariamente sus ahorros con un tope máximo de hasta 150 UF (alrededor de CLP $ 4.000.000) y un mínimo de 35 UF (CLP $ 1.000.000). En caso de que el 10% de la AFP de un trabajador sea menor a las 35 UF, podrá retirar hasta la totalidad de su ahorro hasta el momento.

Sin embargo, puede que la ley tenga algunos inconvenientes luego de su aprobación: la senadora Jacqueline van Rysselberghe, presidenta del partido de gobierno UDI, adelantó que el Ejecutivo deberá evaluar si, tras la aprobación del proyecto, lo veta o iría al Tribunal Constitucional para darle marcha atrás al proyecto. Al respecto hay posiciones encontradas: José Manuel Díaz de Valdés, académico de la UC y la UDD, comentó recientemente a La Tercera que “hay una posibilidad de que se declare inconstitucional. Claramente es una materia que afecta derechos fundamentales, que son seguridad social y propiedad, y eso debería hacerse con un quórum de 2/3 y no por 3/5. El argumento muy formalista que se está usando es que esto es una disposición transitoria, pero en ese caso siempre se podría decir que es una norma transitoria y así evitar el quórum de 2/3”.

Por su parte, el abogado Fernando Atria, argumentó que “se trata de una regla cuya vigencia es temporal (…) El proyecto dispone que se trata de una autorización excepcional, a propósito del estado de catástrofe decretado a causa del COVID-19, por única vez. En ese sentido, no puede acusarse de resquicio o subterfugio el hecho de que se recurra a una disposición transitoria. Entonces, es razonablemente entendida una disposición transitoria, y se mueve dentro del margen fijado por el artículo 19, número 18, no agrega ni quita al derecho a la seguridad social, por consiguiente, no hay ninguna razón por la cual deba someterse al quórum (de 2/3)”.

¿Cuáles son los escenarios?

Si el proyecto aprobado hoy tiene modificaciones respecto a la propuesta aprobada inicialmente en la Cámara de Diputados, la ley deberá someterse a un tercer trámite parlamentario y regresar a la Cámara Baja, en donde los diputados y diputadas aprobarán o rechazarán los cambios. Si no los aprueban, la ley pasaría a la Comisión Mixta formada por parlamentarios de ambas cámaras, que tendrán que resolver las diferencias entre ambos proyectos y emitir un informe para que se vote por ambas instancias, nuevamente, extendiendo el proceso de aprobación.

Si el proyecto es aprobado, deberá tener la firma del presidente Sebastián Piñera, quien tendrá la facultad de vetar parte o toda la ley. Ya Piñera se ha mostrado opuesto a la propuesta, así que podría devolverla al Congreso con su veto, que deberá ser aprobado o rechazado por ambas cámaras. En caso de aprobarse, el proyecto moriría, y en caso de rechazarse el veto, se requerirían 2/3 de votos del Senado, un quórum más alto del requerido para aprobar el proyecto, que fue de 3/5. Si no se consiguen dos tercios de los votos en el Congreso, el veto avanza, la voluntad del presidente se impone y el proyecto no entrará en vigencia. En cambio, si el veto se rechaza, el presidente tiene dos alternativas: dar luz verde al proyecto o consultar a la ciudadanía mediante un plebiscito. Una vez más, extendiendo el proceso de aprobación.

Finalmente, el tercer escenario sería llevar la ley al Tribunal Constitucional por su naturaleza “inconstitucional”, de acuerdo con el partido de gobierno, quienes señalan que una reforma de este tipo requería 2/3 de aprobación en el senado y no 3/5 partes como se hizo, y que no es válido porque debió haberse originado “por iniciativa del presidente”. La decisión del TC sería entonces la final con respecto al proyecto.

¿Por qué es una decisión tan histórica?

El Decreto Ley 3.500 que dio origen a las AFP fue promulgado el 4 de noviembre de 1980, durante el gobierno del dictador Augusto Pinochet, y tiene una historia complicada: según cuenta El Dínamo, la decisión terminó tomándose pese a los involucrados se mostraban escéptico de que en un futuro el país “cayera en manos de los empresarios”, y que el sistema al final no fuese tan bueno como se prometía. El reporte señala que, a diferencia del sistema de pensiones de los militares, Carabineros y Gendarmería, el resto de los trabajadores chilenos no reciben una jubilación con la que puedan vivir cómodamente.

“Al momento de jubilar, los chilenos que no tuvieron ninguna laguna previsional, es decir los menos, reciben apenas el 77% del sueldo que ganaban como empleados. Y en el caso de las chilenas, la situación es aún peor: reciben solo 55% de lo que ganaban en su vida laboral. Muy distinto a lo que se prometía en los 80′, cuando el sistema fue impuesto en dictadura a través de la ley 3.500”.

Esto se confirma en el libro Mitos y Verdades de las AFP, publicado en 2017, y en donde la periodista y escritora Alejandra Matus recogió parte del proceso político y económico que marcó el surgimiento de este modelo de pensiones. Con entrevistas a expertos y usuarios y la revisión de documentos de la época, Matus fue esclareciendo y explicando un poco más lo que se escondía detrás de las AFP, incluyendo lo revelado en el reportaje de El Dínamo, y la influencia del ministro del trabajo de Pinochet, José Piñera, en el establecimiento de este sistema. “Siempre me ha parecido que esta conversación se limita al lenguaje de expertos. Pero a los principales afectados, que son la mayoría de los trabajadores chilenos, se les deja afuera de la discusión”.

El modelo de pensiones chileno consiste en que los ciudadanos depositan sus ahorros de jubilación en cuentas individuales manejadas por entidades privadas del sector financiero, conocidas como Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), y el “rendimiento” de esos fondos determina el monto de la pensión a que cada individuo tiene derecho cuando llega el momento de su jubilación. Este modelo fue establecido por los llamados Chicago Boys, el apodo puesto a los economistas chilenos entrenados en Estados Unidos, y que manejaron la economía de su país durante el gobierno militar entre 1973 y 1990.

Desde su implementación, los ahorros de jubilación de los chilenos, que en 2015 superaban los USD $160.000 millones de acuerdo con BBC, fueron puestos a disposición de entidades financieras que los reinvertían en la economía nacional, siendo vistos en su momento como el gran combustible que alimentaba lo que se dio en llamar el “milagro chileno”. Sin embargo, hoy la visión de estos fondos de pensiones han cambiado: muchos jubilados reciben una pensión final por debajo del salario mínimo pese a la supuesta rentabilidad del modelo.

Aunque en 2017 el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet había propuesto el establecimiento de una AFP estatal que compitiese con las privadas, algo que presumiblemente redundaría en beneficio de los trabajadores, la controversia fue tal que al final no hubo cambios. Sin embargo, con la crisis generada por el COVID-19, puede que finalmente haya llegado el momento de un cambio. Si bien el retiro de las AFP es algo provisional y en el marco de un estado de emergencia, muchos piensan que llegó el momento de un nuevo esquema. Solo el tiempo dirá si el legado de los famosos Chicago Boys permanecerá en el tiempo.

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