Desde que tenía 4 años de edad, Andrew Bird aprendía música. Comenzó con el método Suzuki, se entrenó de manera clásica y es por ello que logró ser un multi instrumentista experto en violín, guitarra, xilófono y glockenspiel. Aunque su educación se desarrolló en un conservatorio y está graduado en interpretación de violín, el ambiente musical académico nunca fue lo suyo, y cuando le dio un vistazo a los músicos alternativos que surgían en su Chicago natal en los 90, también se dio cuenta de que tampoco pertenecía a ese mundo de música y de confesiones emocionales para quienes el sentimiento era más importante que los conocimientos técnicos.

Así que en vez de rendirse, Andrew decidió hacer lo que mejor sabía en una tierra de nadie musical, y tratar de conquistar al público con su violín, sus ingeniosas letras, y claro, su silbido.

Luego de unos cuantos años de carrera, su música ha sido identificada con diversos géneros, que han pasado desde lo barroco a lo alternativo y del folk al rock. Pero dos cosas siempre se mantiene igual: sus melodías son exuberantes, y sus letras juegan con palabras que salen de su lengua como poesía y cadencias de diccionarios y cartas de amor a lo Leonard Cohen. Con 43 años de edad, Bird ha creado un catálogo impresionante de material que ha capturado la imaginación de sus fans desde el lanzamiento de su primer disco en 1996, y ahora con la llegada de Are You Serious, el veterano cantante creó un álbum que va más allá de sus estándares.  Hace poco conversamos con este fantástico músico, quien nos habló de su nuevo disco, de Fiona Apple, y de cuán difícil es ser universalmente vulnerable, sin cartas bajo la manga y con el corazón abierto, casi en carne viva.

Andrew Bird

Fotografía: Andrew Bird/Facebook

Hasta el aterrizaje de Are You Serious, parecía que teníamos dos caras de Andrew Bird: una pública, la del músico que crea escenarios y sueños en nuestra imaginación con sus curiosas canciones que tienen años conquistándonos, y por otra parte, está ese hombre introvertido y privado, esposo de la diseñadora de modas Katherine Tsina, y padre de Sam. Si bien es cierto que ambos tienden a cruzarse a través de la música de vez en cuando, esos dos lados de Andrew Bird han sabido vivir separados pero en armonía, pero su nuevo disco nos demuestra que a veces la emoción puede ser el hilo conductor y el catalizador que termina uniendo a esos dos Andrew Bird en uno solo.

Are You Serious es una evolución para ti. La gente que está acostumbrada a tu lado más experimental diría que es más accesible y quizás comercial que tu trabajo anterior, pero es también muy personal. Incluso tienes un nuevo grupo de músicos. ¿Cómo encontraste ese balance para este disco?

Hacer cosas oscuras y “artísticas” es fácil para mí; hacer algo accesible y universal es mucho más difícil. Quería ver cuán lejos podía llegar y mantenerme fiel a mi mismo. Cada canción está diseñada para tomar al oyente por el cuello y decirle, “escucha, que esto es importante”. Cada parte y cada palabra fue muy trabajada, mucho más que en cualquier otro disco que haya hecho. También estoy tocando con músicos como Blake Mills y Ted Poor que realmente suben el listón de la producción.

¿Es difícil ser tan vulnerable y abrir tu corazón como lo has hecho con estas letras? Se nota que muchas cosas han cambiado para ti en los últimos 5 años.

Creo que sería extraño no hablar de esos cambios en estas canciones. Hay temas como Puma en los que dudé mucho y pensé, ¿de verdad puedo escribir algo como esto? Y una vez que se me mete ese pensamiento en la cabeza tengo que escribirlo y cantarlo cada noche. Celebra nuestra sobrevivencia en una situación difícil y algo que fue una locura. Y la mayoría de los oyentes deberían poder descifrar qué fue lo que pasó. No lo escondí como lo hubiese hecho en el pasado.

Andrew Bird es conocido por su composición exacta, su impecable instrumentación, sus lúdicas y ambiguas letras, pero en este álbum su vida personal lo obligó a cambiar de dirección de manera radical. En los últimos cinco años, se casó y tuvo un hijo, y además, su esposa debió luchar contra el cáncer. El coro de Puma dice así: She was radioactive for seven days / How I wanted to be holding her anyways / Due to flying neutrinos and the gamma rays. En la canción Valleys of the Young, canta sobre el golfo que se sentía que se desarrollaba entre él y sus amigos sin hijos después del nacimiento de Sam. Hay que escuchar con cuidado para encontrar esos puntos de partida: la física cuántica, los animales y los juegos de palabras continúan, pero donde antes había inteligencia casi académica, ahora hay emoción franca y personal que desarma.

El primer single de Are You Serious llegó en la forma de Left Handed Kisses junto a Fiona Apple, en donde vemos que aspectos musicales de cada uno de ellos parecen haber sido desbloqueados con la existencia de este tema, cuyo nacimiento fue algo extraño: Bird dice que comenzó a escribirla hace cuatro años, cuando se retó a sí mismo a componer una canción de amor, sabiendo de antemano que iba a fallar en el intento. Sin embargo, no se rindió, y como un obstáculo extra, decidió que la palabra baby debía estar incluida en el coro. El espíritu del tema era encontrarse con su alma gemela siendo un escéptico que se maravilla por encontrar a alguien en la multitud.

Pero mientras más escribía, más críticas le encontraba su crítico interno, que le decía que no sonaba muy sincero, y que debía ser más arriesgado. Así que al final, decidió convertir el track en un dúo, pero su pareja musical debía ser alguien fuerte, y Fiona Apple estaba al tope de su lista. Poco después la grabaron juntos como una especia de experimento que se siente más como una pequeña obra de teatro que un tema pop.

“Casi todos mis álbumes tienen un punto de vista femenino, pues no me parece correcto que todas estas ideas y sentimientos salgan sólo de mis labios. Fiona es extraordinaria. Tiene tanta convicción y tanta fuerza… es perfecta.”

Has estado haciendo tu show Live From The Great Room por algún tiempo ya con algunos invitados geniales y algunos covers fantásticos también. ¿Tienes algún invitado de ensueño?

¡La verdad es que tengo a mis invitados de ensueño en cada show! Me hubiese gustado tener a Allen Toussaint antes de que falleciera, y también a Prince. Mi idea es resaltar qué buenos son estos músicos que invito, de una manera casual y sin estructura alguna.

Y es así como descalzo desde la sala de su casa hemos visto a Bird cantar junto a Jim James de My Morning Jacket, a John C. Reilly, a Matt Berninger de The National y hasta a la misma Fiona, quienes de una manera relajada y ligera como las notas del violín de Bird han interpretado algunos temas de sus discos respectivos, o alguna versión inesperada, como la que Berninger y Bird hicieron de Perfect Day de Lou Reed.

I’m glad I spent it with you.

Andrew Bird

Fotografía: Rachel Lipsitz / The 405

“Pasé 36 años en Chicago. Es un lugar muy rico y misterioso y tuve que dejarlo para seguir amándolo.”

Según Bird, su ciudad natal es uno de esos lugares en los cuales alguien puede vivir por un tiempo limitado cuando has tenido muchas relaciones fallidas: casa esquina tiende a llenarse de recuerdos pesados, y el escape es la única solución. Así que aunque Los Ángeles es un poco plana para sus gustos (“Las montañas son mi hábitat natural. Grandes altitudes alpinas.”), le gusta la ciudad. Sin embargo, como músico exitoso y profesional, su segundo hogar está en el escenario, así que con un hijo más grande y su esposa en buena salud, la gira de Bird será más larga, pues dice que cambiar de ambiente y de rutina es bueno para la creatividad, pues los profesionales de la música son como animales que están siempre al acecho, en modo de ahorro de energía hasta que llegan al escenario.

Para Andrew Bird sus shows son más bien una especie de conversación, un intercambio de empatía que se daría mucho mejor en la intimidad de una sala, pero a veces tiene sus momentos rock and roll. Con pocos momentos para despedirnos, le preguntamos a este músico sobre sus shows favoritos por estos lados, y cuándo podemos esperarlo con un poco de violín, y claro, de silbidos.

Vas a estar de tour con este disco por un buen rato, y en Latinoamérica tienes gran cantidad de fans. ¿Recuerdas algo en particular de la última vez que viniste por acá?

¡Claro! Recuerdo muy bien esos conciertos. Creo que los mejores que tuvimos la última vez fueron en São Paulo y en la ciudad de Buenos Aires. Recuerdo que compré unos discos de vinilo muy buenos en Guadalajara. La gente fue muy cálida y hospitalaria. Hasta los momentos sólo sé que mi próxima parada será en la Ciudad de México, pero estoy seguro de que el año que viene estaré de visita una vez más.

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