Esta es la información básica acerca de Wifirider: su nombre es Shukri Lawrence, es palestino, tiene 18 años, casi 15 mil seguidores en Instagram y vive al este de Jerusalén, en una cruzada por hacer que la sociedad atrapada en un conflicto milenario se actualice con la cultura pop de hoy en día. Pero para el mundo, su nombre, marca, estilo y estética se llaman Wifirider.

¿Por qué? Pues en homenaje a la conexión a Internet inalámbrica, claro está. Sin cabalgar las señales de wifi que encuentra en la ciudad que muchos damos por sentadas a cualquier lugar que vamos, no tendría una válvula de escape. Comenzó a usar el nombre en el año 2014 cuando se dio cuenta de que la plataforma para su creatividad sería Instagram: comenzó a combinar elementos cliché de la fotografía editorial con sus amigos con gráficos hechos digitalmente, haciendo sus propias campañas para Louis Vuitton, Versace, Supreme y muchos más.

Su visión es 100% DIY, utilizando piezas piratas que encuentra en Jerusalén de las grandes marcas del mundo de la moda y combinando sus logos con escritura árabe, en parte para hacer de cada pieza algo original, y en parte para quitarle el estigma a su idioma, siempre relacionado con terroristas y sus ataques.

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Estética bootleg y neón

Su proyecto más popular hasta la fecha se llama ABIBAS (sí, un juego de palabras con ADIDAS), y su modus operandi es sencillo: compra ropa pirata palestina y ropa de negocios pequeños y los modela con sus amigos en anuncios de grandes marcas. Ya que los palestinos no poseen tiendas como Adidas y Nike en Cisjordania, pero poseen pequeñas tiendas que venden ropa pirata de estas marcas, lo ayuda mucho a plasmar su estética en Instagram.

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

De hecho, dice que estas pequeñas tiendas con piezas bootleg mantienen la economía de pequeñas familias palestinas (“les compro a ellos porque les hace más falta el dinero que a Gucci”), pues necesitan vender ropa Nike, Adidas y Supreme made in palestine para poder alimentarse. El resultado es impactante para cualquiera que visite regularmente el feed de Instagram de Wifirider.

“Estoy muy interesado en la cultura pop. Además, soy un poco daltónico, y por eso, uso colores muy fuertes en mi arte, todo es muy neón. Me gustan porque hay otros colores que no puedo ver. Me gusta hacer mi arte muy colorido y futurista mezclando con la moda bootleg. Viniendo de Palestina, tenemos un montón de tiendas alrededor de nosotros que venden copias de Chanel, Gucci, y todo eso. Mi arte es como una gran ensalada con todo eso mezclado”.

Incluso, hasta ha hecho videos para artistas como el rapero austríaco Candy Ken, y aspira poder hacer lo mismo para gente como Die Antwoord, Brooke Candy, Grimes o M.I.A., que son algunas de sus más grandes influencias. Los escucha constantemente, y siempre que está oyéndolos se imagina un ideo para las canciones en su cabeza.

Arte y resistencia

Sin embargo, no todo siempre es fácil para Wifirider a la hora de sus sesiones de fotos: muchas de ella se realizan de tarde o de noche en lugares públicos, y sus amigos tienden a vestirse con poca y escanadalosa ropa que podría meterlos en problemas si fuesen vistos por las autoridades.

Tratamos de ser cuidadosos, pero no queremos ser demasiado cuidadosos, porque si lo somos es como si no estuviéramos dando lo mejor de nosotros. Por ejemplo, tuvimos un rodaje de noche en medio de una calle pública. Era como la 1:00 o 2:00 am, y las chicas estaban todas en crop tops y vestidos trashy. Mostraban mucha piel y muchos coches seguían pasando, y con cada coche tratábamos de escondernos o esquivar para que no nos vieran, y luego regresábamos una vez que el coche pasaba”.

Gran parte del arte de Wifirider se basa en su estética, pero siempre es más profundo: siempre viene desde un punto de vista palestino o un problema político. Al usar ropa pirata no sólo se debe a la apariencia de la marca, sino a un problema real de economía política en Palestina.

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Fotografía: Wifirider/Instagram

Hacer este arte en un lugar tan conservador lo hace más provocativo en cierto modo y lo hace más significativo para él.

“Quiero que vean que bajo toda la presión en la que vivimos y bajo la ocupación, todavía podemos crear el arte que supera todas las luchas de una manera colorida y hermosa. Sí, mi Instagram es muy colorido y muy neón, pero eso viene del dolor. El dolor crea las imágenes más coloridas. Con el fin de crear estas imágenes, debe haber una erupción, y con cada post que publico, siento que estoy entrando en erupción cada vez más”.

Con imaginación, desenfado y mucha creatividad, Wifirider está mostrando a los palestinos bajo una nueva luz: está enseñándonos a la nueva generación que demuestra que pese a las dificultades, se puede crear lo que se quiera en donde quiera que vivas si realmente lo deseas. Así que pégate al wifi más cercano e inventa tu propio arte con la mierda que desees: siempre hay mucho que decir.

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