Una nueva investigación sobre el comportamiento social y sexual de los jóvenes adultos denominados millennials reveló recientemente una curiosa tendencia: los jóvenes de hoy esperan mucho más tiempo para tener relaciones sexuales, potencialmente por su “miedo a la intimidad”.

El estudio llevado a cabo por la University College London, llamado The Next Steps Project examinó los datos de más de 16.000 personas nacidas entre los años de 1989 y 1990 desde que tenían 14 años, y los investigadores descubrieron que los millennials esperaban más tiempo para tener relaciones sexuales que las generaciones anteriores, pues las entrevistas encontraron que uno de cada ocho revelaron que aún eran vírgenes a los 26 años.

Aunque algunos psicólogos e investigadores atribuyeron esta cifra a la era de las redes sociales en donde la mayoría de las interacciones se llevan a cabo a través de dispositivos móviles en vez de cara a cara, parece que una buena parte piensa que nuestra sobreexposición al sexo y a la pornografía en la vida cotidiana forma parte del resultado. Esto fue lo que dijo Susanna Abse, psicoterapeuta analítica perteneciente al grupo Balint Consultancy, en el diario The Sunday Times:

“Los millennials se han criado en una cultura de hipersexualidad, que ha engendrado un miedo a la intimidad. Las mujeres siempre parecen están dispuestas a ello, con cuerpos bellos y duros, y los hombres tienen erecciones permanentes. Eso es desalentador para los jóvenes. Los hombres jóvenes temen la humillación y no estar a la altura de eso, además del miedo a la exposición en su comunidad de Facebook”.

Parece que más y más millennials tecnófilos y con fobia al compromiso se están alejando de los encuentros físicos y suplantándolos con la gratificación emocional de relaciones virtuales, flirteando a través de sus teléfonos y laptops sin la intención de conocer a su pareja romántica. ¿Nos han engañado con el boom del Tinder entonces?

Según The Telegraph, si agregamos a los números de la encuesta los participantes que rechazaron responder a la pregunta sobre si eran vírgenes, el número de personas que aún no han tenido sexo antes de los 26 aumentaría a uno en cada seis. La investigación también encontró que a medida que los jóvenes de hoy envejecen, es menos probable que tengan parejas sexuales, pues con frecuencia mantienen su independencia personal mucho más tarde en la edad adulta que las generaciones anteriores.

Algo que no refleja la encuesta, sin embargo, es que gran parte de la población millenial se ve obligada a vivir con sus padres gracias a la recesión económica mundial, lo que hace que las posibilidades de tener sexo disminuyan (nadie quiere hacerlo con sus padres en la habitación de al lado, gracias), así como factores como salud mental (depresión, ansiedad social y otros), sin contar con que la encuesta nunca reveló qué se entendía por “relaciones sexuales”.

Tal vez, lo más importante es que deberíamos preguntarnos por qué seguimos buscando conceptos reduccionistas (y hasta heteronormativos) para definir la sexualidad. ¿Es sexo solamente cuando hay penetración? Hay tantas formas de experimentar un orgasmo que y tanta diversidad en las parejas no binarias, que tal vez sea mucho mejor indagar más sobre eso que hacer sentir culpables a los millenials por no tener sexo.

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