Si aún no conocen a la artista radical del performance Deborah de Robertis, les recordamos que esta oriunda de Luxemburgo se ha hecho conocida por causar escándalos en museos como el Louvre o el Musée d’Orsay frente a famosos cuadros como L’Origin du Monde de Gustave Courbet y Olympia de Edouard Manet, en un intento de liberar a estas modelos femeninas de su impotente posición como objetos exclusivos de la mirada masculina.

Su performance más reciente fue esta misma semana, en el santuario de la virgen de Lourdes en Francia, en donde llevó a cabo su pieza L’Origine de la Vie (en honor al mismo Gustave Coubert) posando como una virgen completamente desnuda frente a un altar de velas, causando la consternación absoluta de los asistentes, y siendo arrestada por las autoridades poco después.

Según de Robertis, su performance hace referencia al Evangelio de San Lucas, 11:27, que reza: “Bendito es el vientre que te llevó. Bienaventurado el sexo que te dio a luz. Bienaventurado el pecho que te nutrió”.

“En las religiones monoteístas, María es la modelo femenina más representada, la más conocida y, por lo tanto, la más explotada. La figura de María en Lourdes es tan explotada como la cara de la Mona Lisa en el Louvre. Es la gallina de los huevos de oro, impulsando la economía de la ciudad mariana. Al igual que la Mona Lisa, su cabeza se puede encontrar en tazas, camisetas y llaveros. Al igual que los genitales femeninos del origen del mundo, que atrae a los turistas y llena los cofres del Museo de Orsay, la representación de María atrae a peregrinos de todo el mundo”.

Sin embargo, con esta actuación, de Robertis revierte los papeles, cuestionándose qué pasaría si la estatua de la Virgen se encarnara como una mujer real para recuperar la propiedad de su cuerpo, saliéndose del altar, de marcos de cuadros, de tazas y medallas en donde su figura está congelada y de esta manera así revertir el punto de vista patriarcal a nivel histórico, político y artístico.

Como se imaginan, no todo el mundo lo vio de esa manera: el santuario condenó la obra como un “acto de exhibicionismo que conmocionó a los fieles que estaban presentes en la Gruta en ese momento”, tal como lo reportó el diario Le Figaro, y las autoridades se disculparon con los peregrinos presentes, especialmente con las familias con niños, ya que sentían vergüenza por la muestra de “desprecio por la conciencia religiosa y la libertad de culto”. Okuuuurrrr.

A continuación los dejamos con un video del performance, que ha sido censurado varias veces por YouTube por su “contenido explícito”:

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