Hace un poco más de un año, el Centro Cultural de Santander de Porto Alegre, Brasil, abrió sus puertas para inaugurar una muestra llamada Queermuseu, que incluía más de 260 obras de arte realizadas por 85 artistas brasileños, y en la que se exploraba la sexualidad y las expresiones no-heteronormativas en el arte moderno.

En la exposición se incluyeron piezas de reconocidos representantes de la escena brasileña como Candido Portinari y Lygia Clark, con una curaduría de Gaudêncio Fidelis, quien trabajó en la muestra alrededor de siete años. Pero luego de que una serie de de manifestantes de ultraderecha y de grupos evangélicos irrumpieran en el lugar demandando que la muestra fuera cerrada por promover “la blasfemia, la pedofilia y la bestialidad” gracias a una publicación de Facebook donde se decía que una de las obras promovía la “prostitución infantil”, terminó cerrando sus puertas para evitar enfrentamientos.

Una protesta a las afueras del Centro Cultural Santander de Porto Alegre el año pasado luego del cierre de la exhibición. Fotografía: Clara Godinho/Editorial J

Una protesta a las afueras del Centro Cultural Santander de Porto Alegre el año pasado luego del cierre de la exhibición. Fotografía: Clara Godinho/Editorial J

Ahora, el pasado fin de semana, el Queermuseu abrió una vez más sus puertas, esta vez en la ciudad de Rio de Janeiro, en la Escola de Artes Visuais de Parque Lage. La muestra reúne obras de colecciones públicas y privadas que cubren un arco histórico desde mediados del siglo 20 hasta la actualidad, formando un cuerpo de trabajo significativo y diverso.

De acuerdo con Fabio Szwarcwald, el director de la escuela de arte, la institución tiene una historia de resistencia desde su fundación durante la dictadura militar de los años 70, algo que los impulsó a ser anfitiones de la muestra artística.

“No podemos permitir que alguien como el alcalde, un hombre conservador y evangélico, decida lo que podemos ver o no”.

Aunque hubo algunas protestas menores en las afueras de la institución que defendían “los valores familiares” así como su derecho de “defender a sus hijos” de las imágenes mostradas allí,  fueron realmente manifestaciones sin importancia en comparación con el apoyo recibido: Durante los primeros dos días de la exhibición, unas 8.000 personas visitaron el Queermuseu, estableciendo un nuevo récord de asistencia. El tiempo de espera para ingresar al espectáculo durante el primer fin de semana fue de alrededor de una hora y media, algo jamás visto en la institución.

El Queermuseu es la primera plataforma curatorial con un enfoque exclusivamente queer que se realiza en Brasil y es además, el primer ejemplo de una exhibición de tal envergadura en América Latina. Se espera que la exhibición esté abierta hasta el próximo mes de septiembre con conversatorios, debates, performances y talleres abiertos al público con una entrada completamente libre.

Despues de leer, ¿qué te pareció?