El año pasado les estuvimos contando del peculiar caso de nuestros vecinos sudamericanos de Uruguay, quienes sasi cuatro años después de la aprobación de una ley que regularizaba la producción y comercialización de la marihuana en ese país, comenzó a vender de manera legal la marihuana de manera libre y directa a los consumidores. Para ese entonces, había casi 5.000 usuarios registrados que podían adquirir el cannabis en cualquiera de las farmacias autorizadas, con las que se buscaba hacerle la competencia al mercado negro e ilegal.

Casi un año después, el negocio de la marihuana en Uruguay es todo un éxito: al día de hoy hay más de 23.000 personas autorizadas para adquirir el producto, y en las farmacias han tenido que recurrir a la repartición de números para las multitudinarias filas que se forman todos los días, de hasta 4 o 5 cuadras de longitud. Como se imaginan, los clientes siempre terminan con el stock, y ahora parece que los locales se enfrentan a un problema: el posible desabastecimiento a causa de la alta demanda.

De acuerdo con la ley, las empresas que cosechan la planta tienen permiso solo para una producción limitada de cuatro toneladas por año en total, lo que permitiría abastecer a 8.333 personas registradas. Sin embargo, lo que se está produciendo actualmente solo llega a la media tonelada, lo que alcanza para satisfacer únicamente a 2.500 personas por mes.

Para complicar un poco más las cosas, hasta los momentos solamente 12 farmacias (cinco de ellas en Montevideo) venden el weed en bolsitas de 5 gramos, lo que implica problemas para cubrir la demanda, reduciendo más la posibilidad de acceso al producto, tal como explica Lino, dependiente de la farmacia Camaño de Montevideo:

“Viendo tantas colas, la gente se piensa que nos estamos llenando de dinero, nos llaman el Cártel de Cali y todo eso. Pero la verdad es que no estamos sacando grandes beneficios, precisamente porque el suministro no alcanza”.

Pese a que en los últimos años la aceptación de la opinión pública por la legalización de la marihuana ha mejorado notablemente (de un 70% de rechazo en el 2012 bajó a 41% en 2018 según Monitor Cannabis) gracias a que han visto que los prejuicios acerca de drogadictos y zonas rojas alrededor de las farmacias ha terminado siendo un mito, puede que el exitoso modelo uruguayo esté en peligro si el gobierno no actualiza las condiciones del suministro.

Mientras tanto, los consumidores seguirán haciendo fila para lograr conseguir la hierba bendita.

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