El candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador obtuvo este domingo la victoria en las elecciones presidenciales en México, llevando al poder por primera vez en la historia reciente a un país izquierdista al frente del país norteamericano.

Con un resultado que lo ubicó con un 53% de los votos, una cifra que no se veía en México hace más de 30 años en unas elecciones presidenciales, AMLO obtuvo casi treinta puntos por delante de su rival más cercano, Ricardo Anaya, de la coalición PAN/PRD/Movimiento Ciudadano quien obtuvo un 22%, mientras que José Antonio Meade, del Partido Revolucionario Institucional, solo llegó a un 16%.

Las exit polls también indicaron que los compañeros de partido de López Obrador obtuvieron grandes victorias en el Congreso, obteniendo mayorías absolutas tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, lo cual hará el gobierno del nuevo presiente mucho más fácil.

López Obrador, quien hizo una campaña para transformar a México y derrocar a la “mafia del poder” que gobierna el país, llamó a la reconciliación después de una campaña polarizadora y prometió cambios profundos, pero respetando la ley y el orden constitucional.

“Confieso que tengo una ambición legítima: quiero pasar a la historia como un buen presidente de México. Deseo con toda mi alma elevar la grandeza de nuestro país a lo más alto. Este nuevo proyecto nacional buscará establecer una democracia auténtica y no tenemos la intención de establecer una dictadura. Los cambios serán profundos, pero de acuerdo con el orden establecido”.

Sin duda, el gobierno de López Obrador será uno de cambios, pero también deberá tejer alianzas en un país profundamente dividido, y la ambigüedad de López Obrador frente a ciertos temas no permite anticipar qué rumbo tomará su gobierno, por ejemplo en relación con el sector privado. “Es una mezcla de izquierdista, nacionalista, populista, quizás. El hecho de que tengamos que utilizar tantos adjetivos para tratar de describirlo muestra que no está tan claro”, dijo Christopher Wilson, vicedirector del Instituto México del Wilson Center, un centro de análisis con sede en Washington.

En cuanto a los retos que enfrentará su gobierno, los más difíciles serán la corrupción, la inseguridad y la violencia, el comercio y la pobreza, así como la relación del país con los Estados Unidos, que ha estado en tensión constante desde la llegada de Donald Trump al poder. Este, sin embargo, felicitó al nuevo presidente mexicano a través de Twitter, diciendo que esperaba comenzar a trabajar con él muy pronto.

AMLO, de 64 años de edad, supo capitalizar el cansancio y la desolación en México por una violencia brutal y una corrupción rampante, disparadas tras un sexenio de gobierno de Enrique Peña Nieto del PRI. Este fue su tercer intento para lograr la presidencia del país.

Despues de leer, ¿qué te pareció?