Rodrigo Andrés Lanza Huidobro, un anarquista radical chileno de 33 años, fue detenido en España en las últimas horas por estar acusado de haber matado a golpes a otro hombre, Víctor Laínez, de 55 años de edad. Según informa la agencia EFE, la víctima era simpatizante del partido de ultraderecha Falange Española y falleció el día martes por muerte por muerte cerebral, tras ser agredido la madrugada del viernes 8 de diciembre a las afueras de un bar de Zaragoza.

La víctima, Víctor Laínez. Fotografía: El Mundo

La víctima, Víctor Laínez. Fotografía: El Mundo

Según la investigación y reportes del diario El Periódico, los dos se encontraron el pasado viernes en un bar de Heroísmo, una conocida zona Zaragoza. Laínez llevaba unos tirantes con la bandera de España, y Lanza, acompañado por un hombre y dos mujeres le gritaron “facha” y “franquista”, lo cual generó una pelea. Posteriormente, Lanza golpeó a Laínez en la cabeza con un objeto contundente y, cuando el hombre cayó al suelo, fue pateado por al menos otro miembro del grupo. Víctor Laínez ingresó en el Hospital Clínico de Zaragoza con lesiones cerebrales de las que no pudo recuperarse.

A través de un comunicado, el partido de ultraderecha la Falange reivindicó al fallecido como “un militante”, víctima de un “asesinato” cometido por “la extrema izquierda” por motivos de “discriminación y persecución ideológica”.

Al parecer, esta no es la primera vez que Lanza está involucrado con un caso similar: según cuenta El País, fue el principal protagonista del trágico desalojo de una casa okupa en Barcelona en 2006, en donde se produjeron violentos enfrentamientos entre los militantes antisistema y los agentes encargados del desalojo, por lo que un guardia urbano recibió una pedrada en la cabeza que le dejó tetrapléjico.

Lanza fue considerado el autor material del golpe y cumplió cinco años de cárcel, pero siempre mantuvo que era inocente denunciando que había habido un montaje policial, hipótesis que se apoyó en el documental Ciutat Morta, que recogía el testimonio de los condenados y denunciaba supuestas torturas sufridas por ellos. Según defendió Lanza, el guardia urbano fue herido por una maceta que fue lanzada desde el interior de la casa okupa y no por una pedrada.

Hasta los momentos no hay acusaciones formales, pero estamos seguros de que no se harán esperar,en especial con estos antecedentes. Todo por unos tirantes con la bandera de España.

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