En estos días, es difícil separar la política del arte, y si en algo se ha distinguido este año en la moda han sido las imparables demostraciones a favor del feminismo, el medio ambiente y la libertad de género, así que no nos extraña que el fin de semana pasado la pasarela de una de las firmas más controversiales como la de Dolce & Gabbana haya sido objeto de una protesta.

Una larga historia de comentarios ofensivos

Si se preguntan por qué tantas figuras dejaron de ser amigas de Domenico y Stefano Gabbana, pues además de sus famosos plagios podemos decirles que en primer lugar, el par además de declarar su oposición al matrimonio igualitario (pese a ser abiertamente homosexuales), hicieron algunas declaraciones en el 2015 en donde decían que los niños nacidos por fertilización in vitro eran “sintéticos”, que “era cruel separarlos de sus madres” y que no debían tener padres homosexuales.

Las declaraciones generaron un gran boycott por parte de figuras como Sir Elton John, Martina Navratilova y más, así como el desencanto de muchos clientes, especialmente aquellos en la comunidad LGBTQ+. Además, han sido la única firma que ha dicho que vestiría con orgullo a la actual Primera Dama estadounidense, Melania Trump, luego de que muchos diseñadores declararon que no lo harían en protesta a las políticas de su esposo.

Y como si eso fuera poco, Dolce & Gabbana han decidido burlarse de sus críticos y boycotts lanzando una campaña en sus redes sociales llamada Boycott Dolce & Gabbana, con camisetas y videos de modelos “protestando” contra ellos en las afueras de sus instalaciones.

PROTEST D&G

Sin embargo, el fin de semana, las cosas llegaron a un punto álgido en la Men’s Fashion Week de Milan cuando Raury, un modelo y cantante de soul de Atlanta, decidió usar su momento en la pasarela para protestar contra la misma marca que lo había contratado para desfilar.

“Una protesta es la voz de la gente. Tiene poder. Cambia las cosas. Cuando vine a Milán por primera vez para hacer un show en una pasarela por primera vez, estaba emocionado. No sé mucho de moda así que no sabía nada acerca de la campaña burlándose del boycott o acerca del apoyo a Melania. Me enteré estando aquí. (…) Así que estaba atrapado, y tenía que hacerle saber a la gente que no apoyo a Trump ni a aquellos que tratan de burlarse de las protestas de la gente”.

Al final del desfile, Raury salió a la pasarela, quitándose una de las chaquetas D&G que llevaba puestas para descubrir su pecho y mostrar lo que había escrito en él: “PROTESTEN A D&G”, “DENME LIBERTAD” y “NO SOY TU CHIVO EXPIATORIO” antes de escapar del desfile y salir de Italia.

“Quedarse callado no es una mierda que hagan los millenials”

Fotografía: Raury/Instagram

Fotografía: Raury/Instagram

En una entrevista ofrecida a GQ, Raury explicó que muchos de los modelos que estaban con él en el desfile tampoco conocían la historia de Dolce & Gabbana. “Sentí como que nos estaban utilizando para lavarse las manos de todos aquellos que los han venido acusando y protestando contra ellos. Muchos me dijeron que me quedara tranquilo, porque iba a ser yo contra una corporación gigante. Pero no podía quedarme callado”.

Raury dice que tal vez lo contrataron a propósito, a ver si iba a hacer algo cuando se enterara de lo que iba a pasar cuando tuviera que salir llevando puesta una camiseta irónica de Boycott D&G. Pero según él, quedarse callado “no es una mierda que hagan los millenials en estos días”:

“Puede que Dolce & Gabbana hablen mierda de quienes protesten, apoyen a la Primera Dama de un presidente que comparte muchos paralelos con Hitler, y que contraten a un grupo de millenials como si no fuese a pasar nada. Pero esto es sólo matemática. Siempre vamos a denunciarlos. Siempre”.

Con su historia problemática, dudamos que Stefano y Domenico vayan a aprender la lección algún día. Tal vez consideran esto más publicidad para su irónica campaña, pero al menos sabemos que la época de que darse callado “a ver qué sucede” pasó hace mucho tiempo. Gracias, millenials.

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