Tomado de MEtronomo

Sin importar la mala prensa que diariamente pueda invadir los noticieros de nuestro continente acerca de la realidad cotidiana colombiana, la escena musical de este país se está convirtiendo día a día en el orgullo de muchos que ya no creen en nada más que salga de esta tierra sino es en su música. El spam de propuestas sonoras que hace años eran inimaginables en este país se está contiendo en uno de los puntos focales de la industria regional. Bandas que se han puesta al hombro la titánica tarea de salir adelante con tendencias que vayan más allá de la ya trillada neo-trópico-psicodelia que invade la radio, los blogs, las noches y que se ha convertido en una repetición similar al martillar necesario para quebrar el concreto de las calles llenas de huecos de Bogotá.

Un país que se caracterizó en los 90’s por su escena cargada de Metal, Rap y Rock, se ha venido transformado en un desfile sin cesar de trajes autóctonos y marimondas que en su momento protagonizaron con propuestas como lo son Sidestepper, Bomba Estero y Systema Solar una identidad que no debemos negar o sentirnos avergonzados sino cargar con orgullo y tenor ante un mundo que quiere oír más allá de Pablo Escobar y la coca en Colombia. Sin embargo, pareciera ya que el neo-bambuco-minimalista-post-cumbia-progresivo-currulao ya debe dejar de quemarse y nuevamente darle paso a todas esas mentes jóvenes que saben de la universalidad de la música y que han logrado transformar sonidos de otros países o planetas, en tonadas que parecieran haber sido engendradas entre las 3 cordillas de los andes que cubren la extensión colombiana.

Proyectos como Telebit, Los Makenzy, Danicattack, Surcos, Nelda Piña y la Boa, Acidyesit y Gordo Sarkasmus entre otros, son algunos de los nombres que más suenan en la escena independiente colombiana. Sin embargo, el circulo cromático va mucho más allá de ciertos tonos y hemos escogido 3 proyectos que de acuerdo a su rotación en medios especializados, ciclo de conciertos y acogida de su publico han dado más de que hablar en lo últimos meses.

El primero y sin duda el más importante proyecto sonoro colombiano es Nanook el Último Esquimal. Estos individuos pertenecientes a una tribu ya desparecida comenzaron a encontrarse en el 2007. Tuvimos la oportunidad de hablar con ellos y esto fue lo que nos contaron:

¿Cómo y cuándo nace la idea de Nanook el Último Esquimal? ¿Quiénes lo componen y cuál es la historia detrás de los integrantes?

“En sus inicios el impulso principal era poder tocar algunas canciones que el cantante había escrito ya que siempre hemos muy concentrados en componer y compartir lo creado con quienes estén interesados en oírlo. El cantante conoció al bajista por medio de amigos, los dos únicos esquimales sobrevivientes de la formación original. El que ahora es el guitarrista líder vio a Nanook cuando era un trío, en el barrio minuto de dios, le encantó y nos buscó para aportar con su guitarra. Grabó algunas guitarras de lo que fue una colección de canciones acústicas titulada Anna-Baptista y unos meses después ya estaba tocando en vivo con el sonido eléctrico también. El baterista hacía parte de una banda llamada Barbituricos, tocamos juntos en un par de fiestas y también se sintió interesado con el sonido en vivo de Nanook. Cuando su banda se acabó, nos invitó a grabar algunas canciones en su estudio casero, él produjo y tocó en esas canciones y el resultado fue “No es para bailar, es para amordazar”, otra colección de canciones eléctricas y acústicas. Al poco tiempo asumió también como baterista de la banda en vivo. El percusionista se unió a Nanook cuando algunos esquimales decidimos hacer un viaje por Perú, en ese momento no teníamos a alguien que se aventurara a viajar para tocar la percusión durante dicho viaje. A este personaje siempre le ha gustado viajar y dijo “si”, al regreso del viaje grabamos con él la colección de canciones que cuenta la historia del viaje, titulada Un Esquimal por el Tawantinsuyu. Ya cuando volvimos a tocar en Bogotá, asumió el rol de percusionista para los sets eléctricos y toca la batería cuando hacemos shows acústicos o cuando salimos a viajar.

¿Por qué escogieron el nombre del ultimo ser de una especie que desapareció de los rincones de la historia, que significa esto para su sonido?

Es un poco de eso, si. Sentir que el sonido que hacemos quiere ser “exterminado” por no ser tan comercial como antes. En Europa y EU el rock se está muriendo porque ya no es un buen negocio y quieren hacerlo más comercial para conseguir vender y en ese proceso se cagan buenos sonidos y buenas bandas. Nosotros acá en el sur hacemos parte de ese grupo de personas que dicen JODANSE vamos a hacerlo porque queremos y porque realmente amamos al rock&roll.

Su álbum salió el año pasado y logro las mejores reseñas de la crítica ¿Cómo los ha tocado esto?

Siempre va a ser mejor que digan que tu trabajo es bueno a que digan que es una mierda, y cuando estábamos grabando El Pánico no se Azara (nuestro primer disco oficial) si queríamos dar una buena impresión del sonido Nanookero, y en eso trabajamos mucho, entonces es bueno saber que tu trabajo da frutos. En cuanto a lo que esperamos sacar de eso… Solamente una mayor cantidad de oídos dispuestos y con interés en Nanook el último esquimal y en las canciones nuevas que vendrán.

Como es ver a Nanook en vivo. ¿Qué los llena, los hace sentir vivos y los mueves durante sus presentaciones?

La verdad Nanook, tanto con los integrantes actuales como con los antiguos, siempre ha tenido como base la amistad y el amor por la música. Esa también es la base cuando nos presentamos en vivo, si el show es una mierda y nadie entiende lo que estamos haciendo, nos mantenemos tocando como 5 esquimales conectados y sacamos eso adelante. Ya cuando hacemos un buen show, y logramos conectarnos con el público, la tribu esquimal crece y somos más disfrutando del momento…

Escuchamos que estuvieron por en Brasil mochileando y tocando. ¿Que pueden contarnos de esta experiencia?

El viaje que hicimos a Perú hace unos años si fue bien mochilero (apenas guitarras acústicas y tambores) esta vez hicimos algo más como un tour esquimal bien guerreado, con amplis y eléctricas y fechas de shows un poco más definidas. Podemos contarles que iba todo bien en Ecuador, pero en Mancora, Perú, dos esquimales fueron infectados con chikunguña y nos tocó cancelar el resto de las fechas en Perú. De ahí solo pudimos volver a tocar cuando estábamos en Brasil, con un par de esquimales bien llevados después de ser picados por ese jodido mosquito…

Las influencias de ustedes parecieran muy claras, pero quienes los inspiran y que demonio se apodera de ustedes en el momento de grabar.

Hasta ahora no hemos podido aprovechar un estudio como nos gustaría, siempre ha sido con los minutos contados y eso genera una presión que a la larga crea una tensión interesante para grabar un disco eléctrico como El Pánico no se Azara. Cuando lo estábamos grabando teníamos a Lou Reed en mente (aún no había muerto, pero habíamos oído que estaba muy enfermo), al final del bonus track del disco (que solo está disponible en la versión física) se puede oír al cantante decir Lou no te mueras todavía!!

Están grabando un próximo álbum. ¿Cuándo podemos oírlo, que podemos esperar de este?

La nueva colección ya está grabada, ahora está en proceso de mezcla, a cargo de nuestro baterista Andrés Silva. Fechas no podemos dar porque no las tenemos fijas, pero podemos adelantar que va a mezclar las dos facetas de Nanook (eléctrica y acústica) y que trae una versión en español (que hicimos nosotros mismos) de Raul Seixas un grande del rock&roll brasileño. Hay otras sorpresas, pero no podemos adelantar nada hasta no estar 100% seguros…

El sonido Nanookero es un sonido crudo, visceral, potente. En este medio tendemos a ponerles etiquetas a todo para hacernos la vida más fácil y muy rara vez, una por generación llegan bandas que nos hacen difíciles identificar estas etiquetas o hacer comparaciones. ¿Suenan a The Kinks o a Zeppelin? ¿The Buzzcocks o a Queens of The Stone Age?. Si el futuro de las llamadas “bandas de guitarra” que dícese está por acabarse dependiera de Nanook El Ultimo Esquimal, nunca se consideraría siquiera que tanto tal blasfemia pudiera llegar a ser cierta. “La Guerra no ha acabado”

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