Una de las frases más impactantes del documental The Cleaners la dice David Kaye, Relator Especial de la ONU para la Libertad de Expresión:

“Las corporaciones tienen cada vez más poder. Se aprovechan nuestro deseo de tranquilidad, de nuestra resistencia al esfuerzo, de nuestra resistencia al desafío, y creo que, con el tiempo, si no estamos ya allí, interferirán con nuestra capacidad misma de tener pensamiento crítico”.

Cualquiera que haya seguido de cerca el caso Cambridge Analytica de Facebook, probablemente estará asintiendo con la cabeza, recordando las vagas declaraciones de Mark Zuckerberg ante el congreso estadounidense sobre cómo ni él ni sus empleados realmente tenía idea de lo que pasaba, aunque todos sabíamos que está mintiendo. Parece que más pronto de lo que pensábamos aterrizamos en ese futuro distópico del que tanto nos habló Black Mirror.

Esta es una realidad que nunca se había sentido tan cercana como en el documental The Cleaners, estrenado a principios de este año en el Festival de Cine de Sundance, y que arroja luz sobre las preguntas más incómodas sobre las redes sociales y la era de Internet. Al parecer, es tan incómodo que nos hace querer mirar hacia otro lado. Pero ese es justamente el problema, tal como muestra la película.

El filme fue dirigido por los novatos Moritz Riesewieck y Hans Block, y los “limpiadores” del título son los moderadores de contenido de Internet: los hombres y mujeres empleados para analizar todos nuestros videos, fotos y publicaciones en redes sociales y decidir si son ofensivos o no. En los últimos años, el aumento de las fake news, las burbujas de las redes sociales y el discurso cada vez más polarizado en todo el mundo han dado lugar a preguntas difíciles para Facebook, Twitter y Google, quienes emplean ejércitos de expertos altamente capacitados para actuar como guardianes de nuestras delicadas sensibilidades.

The Cleaners. Fotografía: Gebrueder Beetz Filmproduktion

The Cleaners. Fotografía: Gebrueder Beetz Filmproduktion

The Cleaners nos presenta a un grupo de moderadores de contenido que viven en Filipinas, donde Facebook y muchos más subcontratan el trabajo de vigilancia de contenido extremo. Armados solo con la opción de “eliminar” o “ignorar” lo que ven, estas personas ven al menos 25,000 videos y fotos por día, y tienen que tomar decisiones editoriales matizadas y muy contextuales en aproximadamente ocho segundos. ¿Eliminar o ignorar?

Si cometen errores, están en problemas. Si no ven suficientes imágenes extremas, están en problemas. Y con el tiempo, la ola gigantesca de imágenes genera problemas de otro tipo: la desensibilización, el estrés, la depresión, la ansiedad y hasya síndrome de estrés post-traumático. Estas personas ven cientos de decapitaciones, suicidios en vivo, videos de niños abusados ​​sexualmente, imágenes de restos humanos en zonas de guerra. Para algunos es tan horrible, que terminan suicidándose en vez de seguir viendo este tipo de imágenes. Pero muchos dependen del trabajo para alimentar a sus familias.

The Cleaners. Fotografía: Gebrueder Beetz Filmproduktion

The Cleaners. Fotografía: Gebrueder Beetz Filmproduktion

Sin embargo, lo más impresionante del documental es el hecho de que estas grandes compañías no solo censuran material sensible: cuando los ciudadanos de países desgarrados por la guerra no pueden mostrar al mundo las atrocidades que están ocurriendo en su país, otros se salen con la suya. Cuando se eliminan los informes de la primera línea, el resto del mundo puede ignorar el conflicto. Y al mismo tiempo que se silencia a los marginados, los algoritmos de las redes sociales recompensan cada vez más las noticias y las opiniones extremas que se refuerzan y generan más “me gusta” y “comparte”. Eso incluye la ola de racismo popular de Myanmar dirigida contra el pueblo Rohingya, que enfrenta el genocidio, sin hablar de los supremacistas blancos y neonazis que cada vez ocupan más espacios en Internet.

¿Cuánto tiempo más pueden afirmar Facebook, Google y los demás que no tienen control ni responsabilidad sobre el contenido que transmiten a nuestras vidas? No lo sabemos. Pero The Cleaners busca hacer un resumen crítico de los problemas que rodean las redes sociales, planteando preguntas urgentes que enfrentan los gigantes de Internet, los gobiernos, y los usuarios como nosotros, y que nos recuerdan que cuando se eliminan la democracia, la transparencia y el debate, no podemos ignorar la realidad.

Hasta ahora, The Cleaners no tiene distribuidor, pero está haciendo su recorrido por el circuito de festivales, así que esperamos verla muy pronto. Mientras tanto, el trailer:

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