Mária Švarbová 1

Antes de que Mária Svarbová se convirtiera en fotógrafa, estudió conservación, restauración y arqueología, de cual brilla todo ese talento a través de su serie minimalista Swimming Pool. En ella, las personas son como robots con cualidades de modelo de alta costura, que se presentan alrededor de una piscina con telón de fondo y colores pastel; con lo que genera una calidad casi extraterrestre.

La atmósfera que Svarbová representa a través de esa paletas de tonos pasteles y sobreexposiciones, traslada al espectador a un mundo sanitario en el que los personajes han optado por renunciar a cualquier tipo de extravagancia que podrían desenmascararlos. Figurines inertes y robóticos, rígidamente evolucionan a partir de una fotografía a la siguiente, sin cambiar sus sentimientos. El tiempo parece haberse detenido y los nadadores no tienen otra idea que verse reflejados en el agua inmóvil de la piscina.

La artista alega:

“Vuelvo a trabajar el concepto foto-novela que se originó a través de una combinación de películas e historietas. Mis fotografías son una sucesión de escenas cortas en las que la frontalidad y la ausencia de contrastes, elimina cualquier dimensión narrativa en favor de la plenitud.”

El uso de software de retoque le permite a la artista dominar esta estética cuidadosa con extrema precisión. La atenuación de las diferencias, como si todos los individuos son los mismos, pierden progresivamente toda individualidad e identidad en lo subjetivo de su trabajo.

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