Stefan Bladh es un fotógrafo sueco de 41 años de edad cuyo trabajo se encuentra arraigado en la tradición documental. Su interés principal siempre ha estado en la condición humana: quiénes somos y por qué estamos aquí, que según él son preguntas básicas pero eternas. En sus fotografías busca examinar aspectos de los límites entre nuestro mundo interno y la realidad exterior, así como explorar temas como los recuerdos, el tiempo, la vida y la muerte.

Para Stefan, la fotografía es como la poesía: funciona de la misma manera para expresar lo que no se puede decir con palabras o a través de otras formas de arte. Aunque lo intentó con la música (siempre quisi ser músico de jazz), encontró la misma actitud y espíritu de aventura momentáneo en la fotografía.

Su más reciente serie, Hidden Kingdom, fue un trabajo de 10 años que hizo durante interminables viajes por Europa, aunque la posición geográfica de los lugares que capturó nunca fue importante para él: lo realmente vital para Stefan fueron las situaciones que encontraba. Aunque le tomó algunos años darse cuenta de lo que realmente eran las imágenes, aún se le hace difícil describirlas con palabras: lo que sabía era que quería crear imágenes sobre cierto estado de ánimo, cierto mood poético:

“Viajar es útil, ejercita la imaginación. Todo lo demás es decepción y cansancio. Nuestro viaje es completamente imaginario, y esa es su fuerza. Va de la vida a la muerte. Las personas, animales, ciudades, cosas, todo eso es ficticio; una novela, una construcción narrativa. Solo hay que cerrar los ojos para estar del otro lado de la vida”.

Para lograr estas imágenes, Stefan estaba buscando un lenguaje visual único, así que mientras trabajaba en este proyecto, cambió radicalmente su forma de tomar fotos: comenzó a componer desde distancias más lejanas e intentó encuadres cinematográficos. Cuando comenzó a disparar en color, se le hizo natural hacer fotos con menos contraste y paletas de colores más suaves, y de esta manera llevar al frente una estética surrealista.

Viendo las imágenes, nos imaginamos la serie como una metáfora del anhelo humano interminable de buscar algo más grande, algo que a menudo nos ciega a la realidad tal como es. Todo esto está inspirado en la filosofía budista, que nos recuerda que nuestra existencia es efímera y que detrás de todo lo que llamamos realidad solo hay un vasto silencio, y no hay mejor manera que hacernos sentir la belleza de lo que nos rodea que capturando momentos igualmente efímeros pero increíblemente llamativos.

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Hidden Kingdom. Fotografía: Stefan Bladh

Despues de leer, ¿qué te pareció?