En octubre de 1992, el diario The New York Times escribía en una reseña de su sección literaria lo siguiente:

“Esta debe ser la pieza de comida chatarra más hermosa y lujosamente producida desde que Midas se trató de robar una papa frita y la convirtió en oro al tocarla.”

¿El libro al que se referían? SEX, de Madonna, lanzado el día 21 de octubre de 1992, hace exactamente 24 años. En un principio, fue creado para acompañar el álbum Erotica (que salió a la venta el día anterior), pero al final se convirtió en un suceso tal que hasta eclipsó el disco. Con un costo de $49.95 y una etiqueta al frente que advertía que el contenido de la publicación era sólo para adultos, fue vendido como pan caliente en 5 diferentes países y 5 lenguajes. Su primer y único tiraje tuvo una envidiable recaudación de $26 millones, y desde su lanzamiento se ha mantenido como el libro descontinuado más buscado por los lectores de todo el mundo.

Revisando el tomo, es evidente que Madonna quería demostrar que no tenía miedo a exponerse de una manera que ninguna otra superestrella de pop lo ha hecho desde entonces. El libro contenía gran cantidad de imágenes tomadas por el fotógrafo de modas Steven Meisel en donde se veía a la artista envuelta en una serie de actos sexuales reales y simulados: lluvias doradas, sexo oral, sexo anal, sexo en grupo, analingus, BDSM y mucho más. Aunque en ese entonces ya Madonna era conocida por su franqueza, su apertura con respecto a la sexualidad y su naturaleza controversial, SEX fue un libro que traspasó los límites de una sociedad que no estaba acostumbrada a tratar con una mujer que sabía lo que quería, cómo lo quería y cuándo lo quería.

Madonna - SEX

Madonna – SEX (1992)

SEX venía envuelto con una imagen de Madona superpuesta en una cubierta plateada que se suponía debía verse como el envoltorio de un condón. Una vez abierto, el libro venía encuadernado en espiral con tapas de metal y la palabra SEX estampada en relieve al frente, mientras que en la contraportada estaba una X cortada en el metal con el número individual del volumen. Según la compañía editorial, Madonna quería contrastes en los materiales del libro con suave papel y duro metal, para reflejar la naturaleza sutil y dura, suave y violenta del acto sexual.

Madonna - SEX

Fotografía: Steven Meisel

La introducción de SEX dice así:

“Todo lo que estás a punto de ver y de leer es una fantasía, un sueño, ficción.”

A lo largo del libro, Madonna escribió poemas, cuentos y ensayos en donde descaradamente exploraba su sexualidad. Escribió sobre sus fantasías, por qué le gusta el sexo anal y ser sumisa en una relación S&M, todo mientras la cámara celebra su cuerpo en fotos provocadoras. Las fotografías de Meisel fueron tomadas en formato Super 8 en diversos lugares de la ciudad de Nueva York, incluyendo el Hotel Chelsea y el Gaiety Theatre, mientras que en Miami las sesiones de fotos tuvieron lugar principalmente en la casa de Madonna. Las imágenes estilizadas muestran a la cantante y varios modelos invitados en diversas poses eróticas y pornográficas. Según The New York Magazine, hubo un total de 80.000 fotografías tomadas antes de seleccionar las que terminaron en el libro. Incluso, algunas de ellas fueron robadas pero pronto fueron recuperadas por el FBI. El libro tuvo tanta atención en los medios meses antes de que saliera, que no hubo necesidad de hacerle publicidad.

Madonna - SEX

Fotografía: Steven Meisel

Algunos de los célebres modelos del libro fueron Isabella Rossellini, Naomi Campbell y el novio de Madonna en el momento, Robert Matthew Van Winkle, también conocido como Vanilla Ice. Sí, Vanilla Ice. En una entrevista que le realizaron en el 2011, dijo que en esa época, tener 24 años y ser la pareja de Madonna, quien ese entonces tenía 33, fue emocionante para él, pero al final terminaron porque él no pudo conciliar el hecho de que aunque estaban en una relación, la cantante parecía acostarse “con todo el mundo” en el libro. El tonto comentario del ex de la cantante no fue el único en contra de SEX: muchos críticos y fanáticos pensaban que se había propasado con el libro, y que quería ser controversial sólo por llamar la atención.

Las reacciones fueron variadas: desde etiquetar el libro como pornografía explícita a llamarlo aburrido y derivativo. Fue prohibido en la India y Japón y algunos manifestantes en México trataron de impedir que Madonna llevara el tour Girlie Show World Tour al país. En los Estados Unidos, varias cadenas de tiendas de libros tuvieron que armar a sus gerentes con declaraciones corporativas en donde se explicaba que no podían censurar libros, y varias organizaciones intentaron boicotear el libro antes de que fuera publicado. Sin embargo, a pesar de la protesta pública, 150.000 copias fueron vendidas tan sólo el primer día, y en una semana, ya casi había dos millones vendidos en todo el mundo. No pasó mucho tiempo para que SEX apareciera en la lista del los Best Sellers de The New York Times. Buenos números para un libro comparado con una papa frita, ¿no?

Madonna - SEX

Fotografía: Steven Meisel

Con el paso de los años, la recepción crítica hacia SEX se ha vuelto más positiva, con muchos expertos culturales que llaman al libro una parte integral de una de las fases más definitorias de la carrera artística de Madonna. Algunos escritores han elogiado a la cantante por recrear el porno chic, y para la comunidad LGBTI, la publicación se convirtió en un símbolo importante, ya que consideran que las imágenes de Madonna de escenas de sexo lésbico eran positivas. Hoy en día, SEX es reconocido por su impacto en la cultura, la sociedad y en la carrera de la artista, y además es considerado por muchos como una obra de arte atrevida y feminista. En el año 1992, como respuesta a la crítica negativa, Madonna dijo que no pensaba que el sexo o la desnudez fueran malos intrínsecamente.

“No creo que estar en contacto con tu sexualidad y poder hablar de ello sea malo. Creo que el problema es que todo el mundo se siente tan tenso al respecto, que lo han convertido en algo malo cuando no lo es. Si la gente pudiera hablar libremente, tendríamos más personas practicando sexo seguro, no tendríamos personas abusadas sexualmente.”

SEX fue en su momento una declaración sin tapujos, a veces fea, a veces llena de rabia, y a veces una versión cliché de lo que es el deseo. Pero la idea de tener la libertad de escribir su propia narrativa sexual fue poderoso para Madonna, no sólo como ícono cultural, sino como mujer. Quizás eso haya sido lo más escandaloso: admitir sus deseos sin ningún tipo de vergüenza o arrepentimiento a una sociedad que todavía no estaba preparada para aceptar abiertamente que las mujeres también disfrutan del sexo. Dando una mirada hacia el pasado, vemos que criticar el libro era lo más fácil en su momento, pero hay que aplaudir su cruda honestidad. Desde entonces, no ha habido en la cultura pop una declaración tan valiente y audaz sobre la libertad y la sexualidad de la mujer de mostrarse como quiera.

Madonna - SEX

Fotografía: Steven Meisel

Gracias, Madonna.

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