El futuro de la medicina parece estar en las drogas que aún se consideran ilegales: recientemente, diversos estudios han demostrado que algunas drogas que usualmente son vistas como exclusivamente recreativas están siendo consideradas como alternativas importantes para el tratamiento de diversas enfermedades: la ketamina se está usando experimentalmente para combatir la depresión crónica; los hongos alucinógenos también; las microdosis de LSD son populares entre profesionales para ayudar a mantener la concentración, y el MDMA ya ha sido usado para tratar el  estrés post-traumático.

Ahora, un nuevo estudio publicado la semana pasada en la revista Medicines por Jegason P. Diviant y Jacob M. Vigil del Departamento de Psicología de la Universidad de Nuevo México y Sarah S. Stith del Departamento de Economía de la misma universidad, el cannabis podría ser considerado como una opción para las personas que sufren de esquizofrenia.

Para quienes no la conocen, la esquizofrenia es un trastorno mental crónico y, en ocasiones tan grave que afecta la manera en que una persona siente, piensa y se comporta. Las personas con la enfermedad pueden sentir como si hubieran perdido el contacto con la realidad, y pese a que hasta los momentos se desconoce la causa exacta de la misma, se cree que es una combinación de factores genéticos, ambientales y de alteración de la química y estructura del cerebro.

Comúnmente, los tratamientos comunes incluyen medicamentos antipsicóticos junto con varias formas de terapia, y no no hay cura conocida para la enfermedad. Pero luego de que los investigadores revisaron datos previos sobre el impacto de los factores ambientales (particularmente el efecto de la actividad autoinmune en la expresión de perfiles esquizofrénicos), los autores concluyeron que a terapia de cannabis en la regulación de la función inmunológica puede ser un tratamiento efectivo, tanto solo como con otros medicamentos:

“La investigación emergente sugiere que el cannabis se puede utilizar como tratamiento para la esquizofrenia desde una perspectiva etiológica más amplia que se centra en las causas ambientales, autoinmunes y neuroinflamatorias del trastorno, ofreciendo un nuevo comienzo y una nueva esperanza para quienes padecen esta enfermedad debilitante y poco conocida “.

El estudio también señaló que aunque algunos datos sugieren que el THC puede exacerbar los síntomas de la esquizofrenia en algunos individuos, la nueva evidencia muestra que el CBD (otra de las sustancias presentes en la marihuana) podría ser un tratamiento especialmente efectivo para la enfermedad.

“El CBD en particular puede ser una opción de tratamiento segura y efectiva para la esquizofrenia como terapia primaria o complementaria, apoyando tanto causas inflamatorias de la esquizofrenia en lugar de antipsicóticos mal tolerados con efectos secundarios debilitantes”.

De hecho, afirman que el CBD puede aumentar la efectividad de otros medicamentos utilizados para tratar la esquizofrenia, prolongándolo por mucho más tiempo, y evitando que los pacientes deba doblar las dosis de antipsicóticos. Aunque los autores revelan que aún hace falta investigar más a fondo la mariguana como opción, cada vez más vemos como nuestro weed silvestre parece ser una planta cuyo potencial aún no hemos explotado por completo.

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