En los últimos años, la industria de la belleza se ha popularizado cada vez más gracias a la proliferación de fashion vloggers y estrellas de Instagram que se han encargado de compartir con sus seguidores no sólo sus rutinas de belleza, sino sus productos favoritos. Gracias a ello, marcas como CoverGirl presentaron embajadores de marca como James Charles, el primer Cover Girl masculino, demostrando que también hay espacio para los hombres que se maquillan.

Uno de los casos más exitosos de este año, sin embargo, ha sido la línea de cosméticos lanzada por Rihanna, Fenty Beauty, con una gama sin precedentes de 40 tonos de piel para combinar con la mayoría de sus usuarios, desde los de piel prácticamente negra hasta los albinos. Además, la marca trajo consigo campañas publicitarias gloriosamente inclusivas: por vez primera para muchas personas había un grupo verdaderamente diverso de modelos, con más personas de color que modelos blancos, desde Paloma Elsesser, Duckie Thot, Slick Woods, hasta Halima Aden y Leomie Anderson.

Sin embargo, esta semana un seguidor de Rihanna se preguntaba por qué no habíamos visto hasta ahora a modelos trans incluidos en las campañas de Fenty Beauty… y la artista terminó dándonos una crítica reflexiva sobre la representación de las personas trans en la industria de la moda y la belleza.

Esta es la traducción:

“He tenido el placer de trabajar con muchas talentosas mujeres trans a lo largo de los años. Pero no hago casting de trans, al igual que no lo hago para mujeres heterosexuales. Respeto a todas las mujeres. No importa si son trans o no, eso no es asunto mío. Eso es algo personal y hay algunas mujeres trans que se sienten más cómodas siendo abiertas al respecto y otras no, así que respeto eso”.

Rihanna elaboró ​​sobre la paradoja que existe no solo para los modelos trans sino también para los modelos de color: existe una delgada línea entre inclusividad y explotación y, a veces, cuando puede parecer que una empresa intenta lo primero, puede hacerlo con motivos egoístas. Rihanna se refirió a las marcas que lanzaron campañas simbólicas:

“No creo que sea justo que una mujer o un hombre trans sean usados como una herramienta de marketing. Con demasiada frecuencia veo que las empresas le hacen esto a las mujeres trans y a las negras. Siempre hay un solo lugar en la campaña para esa figura que los haga ver diversos. ¡Es triste!”

Después de concluir su respuesta, el fan se disculpó con Rihanna y le dijo que entendía perfectamente su punto de vista, y que se disculpaba si había sonado muy crítico, a lo que ella respondió que no se preocupara: “Simplemente no quería que pensaras que que había dejado a alguien por fuera de manera intencional”.

Si bien hubo personas que respondieron a las declaraciones de Rihanna aformando que destacar a las personas trans de manera positiva era importante para la creación de una industria más inclusiva, lo cierto es que muchas marcas tienden a aprovecharse del concepto de diversidad para tener una buena imagen, esto no es lo mismo que tener relaciones comerciales llenas de significado donde las mujeres trans se integren de manera adecuada y orgánica.

Así que esperamos que la conversación generada por Rihanna sirva un poco para que la industria de la belleza se dé uin vistazo a sí misma y en vez de crear una diversidad forzada, aprendan poco a poco a incluir a personas que se ven diferente y que representen nuestras sociedades modernas cada vez más.

Despues de leer, ¿qué te pareció?