Desde que era niño, Richard Billingham soñaba con ser pintor. Cuando tenía 18 años comenzó a hacer un curso de arte en el Borunville College y trabajaba todas las noches en un supermercado de Birmingham para pagarse las lecciones, pero cuando llegaba a casa, la realidad de vivir en un apartamento miserable con sus padres terminaron haciéndolo tomar una cámara con el rollo más barato que podía costearse y así capturar cómo era la cotidianidad cuando la pobreza era un camino sin salida. Tenía 19 años de edad.

De eso hace ya un cuarto de siglo. Richard tomaba las fotos para recordarse a sí mismo cómo vivía y cómo nunca quería volver a estar: rodeado de basura, de botellas de licor casero descartadas por su padre alcohólico, del olor a orina de los gatos callejeros adoptados por su madre, ambos en ropas maltrechas y comiendo en un sofá casi deshecho frente al televisor. Las imágenes eran casi una especie de terapia para él, una manera de ver el trauma de vivir en esas circunstancias.

Ya en la universidad, un tutor de Billingham descubrió las fotos en una bolsa plástica, y luego de que el mismísimo Charles Saatchi comprara algunas en una exhibición, la serie tuvo un nombre: Ray’s A Laugh, y se volvió famosa por reflejar no sólo la verdad cruda, claustrofóbica y desnuda de una vida en la clase baja. Hoy forman parte de un libro del mismo título.

Ya hace más de una década que Ray y Liz fallecieron, pero dejaron atrás un documento fiel de una familia disfuncional hundida en la pobreza y la violencia, haciendo de Ray’s A Laugh, más que un álbum familiar, una crónica de una familia resquebrajándose en la que un fotógrafo logra conseguir la genialidad en el medio de la fealdad, como un voyeur de su propia vida.

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

Ray's A Laugh

Fotografía: Richard Billingham

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