Si te interesa la historia de los derechos civiles de la comunidad LGBTI+ alrededor del mundo, seguramente alguna vez habrás escuchado hablar de los disturbios de Stonewall, una serie de manifestaciones espontáneas y violentas hechas por miembros de la comunidad homosexual contra una incursión policial que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana del 28 de junio de 1969 en el Stonewall Inn del barrio Greenwich Village de Manhattan en Nueva York, y que constituyen el evento más importante del movimiento de liberación gay y la lucha moderna por los derechos LGBTI+ en los Estados Unidos.

El documental The Death and Life of Marsha P. Johnson, que se estrena hoy en Netflix, narra la historia de una de las activistas trans más importantes de ese suceso: Martha P. Johnson, una trabajadora sexual, modelo de Andy Warhol quien también se llamaba a sí misma drag queen y que fue una prominente defensora que ayudó a dirigir la sublevación de Stonewall en 1969 y que desde entonces, fue uno de los pilares de la comunidad en cada protesta subsecuente, hasta su muerte en 1992, que se dictaminó como un suicidio, pero que sin embargo pudo haber sido un asesinato.

A continuación, una lista de razones por las que no debes dejar de ver este increíble documental.

1. Conocemos acerca de Sylvia Rivera

Además de narrarnos acerca de Martha P. Johnson, el filme nos cuenta la historia de la electrizante Sylvia Rivera, amiga íntima de Johnson y un ícono del activismo trans por derecho propio, mejor conocida por haberse enfrentado a los activistas gay de la época que no apoyaban a las mujeres trans en un discurso que pronunció en el Gay Liberation Rally de 1973, y en el que gritaba apasionadamente que la habían apresado, que había perdido su trabajo y que había perdido su apartamento en el nombre de la liberación homosexual, y que muchos mal llamados “activistas” se burlaban de ella simplemente por el hecho de ser trans.

2. La historia es narrada por un testigo de la era Stonewall

El documental está contado a través de Victoria Cruz, una mujer trans, queer y ex activista que conocía tanto a Rivera como a  Johnson. A lo largo del filme, comparte preciosos detalles en primera persona acerca de sus emocionantes vidas y trágicas muertes como la narradora principal del documental. De acuerdo con el director David France, es un testigo importante de la era, pues casi nadie que fuera una persona trans de color sobrevivió, y ella lo hizo, así que su testimonio es vital, en especial para hacer el recuento de una era que la mayoría de nosotros ni siquiera podemos imaginar.

3. Se investiga sobre la verdadera causa de muerte de Johnson

Ya que Marsha P. Johnson solía causar muchos problemas para las autoridades (que fueron y siguen siendo hasta cierto punto racistas y homofóbicas), no es de extrañar que sus amigos más cercanos piensen que el supuesto suicidio de la activista haya sido un homicidio encubierto. Por este motivo, en el filme vemos llamadas telefónicas a las autoridades, entrevistas con los mejores amigos de Johnson y reuniones con miembros del Proyecto de Lucha contra la Violencia Lesbiana y Gay de Nueva York, en las que Cruz reúne claves (policías negligentes, partidarios fanáticos, e incluso conexiones con la mafia) que podrían apuntar a una respuesta sobre lo que le pasó realmente a Johnson.

4. Nos muestra una visión apasionada de una era difícil

A lo largo del documental, vemos una historia apasionada del movimiento por los derechos de los homosexuales que se muestra a través de los testimonios de quienes fueron transexuales en una época en la que la T de LGBTI+ a+n no existía, y ni siquiera era tomada en cuenta. Se cuentan los difíciles momentos de violencia policial, de represión e incluso de transfobia por parte de otros miembros de la misma comunidad gay, quienes no consideraban a los transexuales parte de las personas por cuyos derechos debían luchar, en especial en una sociedad recién salida de la segregación racial, y en donde las personas de raza negra, indígena o latinos no eran considerados como una parte relevante y representativa del movimiento: el filme muestra un retrato conmovedor de Sylvia Rivera, quien era irrespetada en los primeros días de un movimiento que era en su mayoría blanco y orientado hacia la asimilación.

5. Le da una lección a las nuevas generaciones

En la película, el director David France (conocido por su documental nominado al Oscar How to Survive a Plague, que narraba los primeros años de la epidemia del VIH) también busca dejarle una lección a la nueva comunidad gay y a la nueva generación de activistas, dejándoles algunas preguntas que no dejan de ser urgentes: ¿Cómo recordarles a los jóvenes de hoy los sacrificios por los derechos que dan por sentado? ¿Cómo se les explica que alrededor del mundo aún hay gente muriendo por estos derechos y que las injusticias históricas aún siguen sin reconocerse? Como todos los buenos documentalistas que dependen en gran medida de las imágenes de archivo, France y su editor Tyler H. Walk buscan la mejor manera de presentar la lucha de los derechos civiles LGBTI+ como algo que continúa en el presente y que son algo por lo que nunca deben bajarse los brazos.

The Death and Life of Marsha P. Johnson está disponible a partir de hoy en Netflix. Los dejamos con el trailer de este impactante documental a continuación:

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