Podríamos decir sin duda alguna que Ai Weiwei es el artista chino más famoso de hoy en día: como activista, llama la atención sobre las violaciones de derechos humanos en su país en una escala épica; y como artista, amplía la definición del arte para incluir nuevas formas de compromiso social, y estará de visita por vez primera en Latinoamérica el próximo mes de julio para ultimar los detalles de una gran exhibición que presentará en Argentina, Brasil y posteriormente en México.

Esta primera gran exposición retrospectiva se realizará en la Fundación Proa en el barrio porteño de La Boca a partir del próximo 18 de noviembre y hasta el mes de febrero, y que incluirá algunos de las obras más representativas de su carrera adaptadas al espacio, tales como la instalación de la serie Semillas de Girasol, ejemplares con las que tapizó el museo Tate en 2010, o la instalación Forever, compuesta por un número significativo de bicicletas entrelazadas entre día por las ruedas y el eje, en alusión al principal medio de transporte en China.

Fotografía: Tate Modern

Sunflower Seeds, 2010. Fotografía: Tate Modern

Forever, 2011. Fotografía: NGV

La exposición incluirá además de instalaciones, esculturas, videos, objetos, fotografías y un archivo retrospectivo, que contará con curaduría del brasileño Marcello Dantas. De acuerdo con Adriana Rosenberg, directora de Proa, en su pronta visita a Argentina tal vez se decida acerca de la intervención de algún espacio público en la capital del país.

“El artista llegará a Buenos Aires a fines de julio para recorrer y conocer. Planea visitar el Parque de la Memoria, la Usina del Arte y el Muntref Sede Hotel de Inmigrantes. Nuestra idea es que desarrolle algo en el espacio público, tal vez en el ingreso a Proa. Eso lo terminaremos de definir cuando llegue al país”.

Durante su trayectoria, Weiwei ha reflexionado y dado visibilidad a distintos problemas sociales que marcan las inconsistencias políticas entre individuo y comunidad en el mundo contemporáneo. En su país (donde la libertad de expresión no es reconocida como un derecho), la policía lo ha golpeado, lo ha mantenido bajo arresto domiciliario, ha arruinado su estudio y lo ha sometido a vigilancia, pues es visto como una amenaza a la “sociedad armoniosa”.

Laundromat

Laundromat, 2014. Fotografía: NYT

Desde romper una vasija antigua hasta recitar los nombres de los niños que han muerto debido a la negligencia del gobierno, las acciones dramáticas de Ai resaltan la creciente brecha entre lo ideal y lo real en la sociedad china. También es uno de los primeros artistas conceptuales en utilizar las redes sociales como Instagram y Twitter como uno de sus principales medios de comunicación.

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