Si nos ponemos a pensar cuáles son las típicas imágenes que asociamos con Irak, lo más probable es que vengan a nuestra mente guerra, violencia, milicias, crisis humanitarias y campos de refugiados. Es decir, las imágenes que los medios de comunicación han hecho que conozcamos a una nación atrapada en un conflicto cuyas consecuencias han llegado más allá de sus fronteras.

Durante los últimos años, el fotógrafo italiano Stefano Carini ha capturado imágenes documentales para agencias como Noor Images y World Press Photo, hasta que un buen día, cansado de ver las mismas fotos acerca de Irak, decidió cambiar la narrativa: hoy en día es el editor en jefe de la primera agencia de fotografía iraquí, Metrography, quienes se encargan de profundizar en la identidad iraquí fuera de un contexto de conflicto.

“En los últimos 25 años, ese tipo de imagen se ha reforzado, y no tengo ningún problema en decir que hay una agenda detrás de esa imagen. No es solo porque es impactante y fuerte y se entiende, y por lo tanto, vende más copias. Es una agenda política. Quieren decirnos que este es un país peligroso y que la gente es desagradable. Estaba cansado de que me dijeran qué debería ver y cómo debería mirar a ese país”.

Así nació el proyecto Over My Eyes, una exhibición y un libro fotográfico curados por Carini, que ofrecen una perspectiva distinta sobre Irak y en donde participan fotógrafos como Aram Karim, Bnar Sardar, Hawre Khalid, Seivan M. Salim, Rawsht Twana, Twana Abdullah, Sebastian Meyer, Darío Bosio y Ali Arkady. Gracias a esta generación joven, el proyecto presenta fragmentos de realidad capturados con menor frecuencia y que constituyen la vida cotidiana en el país.

Desde las fronteras montañosas del norte hasta una variedad de situaciones en todo el país (incluyendo su historia reciente y las consecuencias del conflicto en curso), estos fotógrafos nos acercan a su tierra, su gente, sus historias y a una vida que continúa a pesar de la guerra, tomando particularmente en cuenta la inspiración del nombre de la muestra, que es una traducción literal de una frase kurda, Ser Chaw, que se usa para decir “de nada” luego de un agradecimiento. Un sentimiento adecuado cuando se trata de dar las gracias por permitirnos ver el rosto oculto de un país que no pudiéramos apreciar de otra manera.

Over My Eyes. Fotografía: Sebastian Meyer

Over My Eyes. Fotografía: Sebastian Meyer

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Ali Arkadi/VII

Over My Eyes. Fotografía: Aram Karim/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Aram Karim/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Hawre Khalid/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Hawre Khalid/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Twana Abdullah/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Twana Abdullah/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Twana Abdullah/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Twana Abdullah/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Rawsht Twana/DARST

Over My Eyes. Fotografía: Rawsht Twana/DARST

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