Cuando la mayoría de las personas escuchan la palabra pornografía, lo primero que les viene a la mente son rubias de tetas gigantes que gimen mientras son dominadas por su pareja, un hombre barrigón que busca de cualquier manera hacer que la mujer se ahogue con su pene mientras le administra sexo oral viendo a la cámara. Quizás piensen en algunas lesbianas que experimentan por primera vez, o un orgía gay llena de twinks que bsucan complacer cualquier perversión.

Y pese a que en los últimos años ha surgido una ola de cineastas como Erika Lust o de estrellas porno como Amarna Miller  quienes realizan producciones éticas más allá de la explotación que supone la industria del sexo, recientemente en Londres se realizó por primera vez el Festival de Cine Pornográfico Queer, en el que la diversidad realmente estuvo frente a la cámara y en primer plano. Uno de los miembros del comité organizador, Rude Juud, comentó en qué se diferenciaban las producciones “normales” de las que se presentaron en el evento:

“Mucha de la pornografía mainstream es sobre lo que es sexy, quién puede ser sexy, y quién puede jugar ese rol en el sexo. Nosotros buscamos justamente las películas que no hacen eso, y la manera en que lo hacen queda al libre albedrío de cada quien.”

Por ejemplo, una de las cintas que recibió mejores críticas fue The 36-year-Old Virgin, en la que el hombre trans Skyler Braedan Fox (quien en su niñez fue un miebro de la secta cristriana The Brethren) perdía su virginidad vaginal en la pantalla. Para él, la pelíula no era pornografía, sino un documental, pues fue un proceso tan emocional que terminó llorando. También se presentó una película de la dominatrix de mediana edad Morgana Muses, quien come macaroons de las nalgas de una estrella porno masculina a quen le lleva al menos 20 años, así como el filme Vital Signs, que dejan atrás el concepto de penetración para favorecer “la unión de sangre mística entre personas queer”.

Bishop Black, uno de los porn star más conocidos del evento (y a quien vemos en el video de más arriba), dice que en el porno queer feminista hay mucho apoyo y mucha comunicación.

“No se trata de ganar mucho dinero para las productoras, por lo que las producciones son básicas, pero el contenido es más sincero. La gente está comprometida, hay amor… de verdad quieren follar hasta que no puedan más.”

Si están interesados en empezar a adquirir pornografía ética, los organizadores del evento sugieren a las las compañías de producción Dreams of Spanking, Bright Desires y Pink and White, así como a las respetadas estrellas Erika Lust y Ms Naughty. Para más información, pueden visitar el website del festival en el siguiente enlace.

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