Paula Zuñiga

Paula Zuñiga como Hilda Peña. Fotografía por Jorge Sánchez

En entrevista con mor.bo,  la actriz y profesora universitaria Paula Zuñiga viene a contarnos parte de lo que ha sido su carrera actoral y también para realizar una profunda reflexión de la situación política, económica y social actual de Chile que se siente en el área artística.

Paula se ha adjudicado varios reconocimientos de la industria artística, el más reciente fue como Mejor Actriz del Círculo Crítico de Arte por su actuación en Hilda Peña, obra avalada por la crítica nacional y que volvió a las tablas en el Festival Internacional de Teatro 2016 organizado por la Fundación Teatro a Mil.

“Es una falta de respeto gastar plata en el arte de este tipo, exagerarlo en gastos”

¿Cómo son las expectativas para este gran festival teatral con Hilda Peña?

Paula: Vaya, las expectativas ya se cumplieron, porque ya están todas las entradas agotadas, fue una de las primeras obras que se agotó, ya eso es un privilegio entre tantas obras y espectáculos extranjeros. El equipo  de Hilda Peña está bajo la dirección de Aliocha de la Sotta, el texto de Isidora Stevenson y Rocío Hernández, quien es la diseñadora. Si le preguntas a una persona en la calle por nosotras, no sabe quienes somos, no tenemos fama televisa y esto hace que el trabajo que realizamos hable por sí solo y esto es un mérito importante.

¿Qué significa para ti encarnar a Hilda Peña?, una madre que pierde al hijo que no dio a luz en un tiroteo, ¿Quién es Hilda Peña para la actriz?

Paula: Yo soy bien rara al minuto de interpretar, soy una actriz que se enfoca en el trabajo artístico como su palabra lo dice, “como un trabajo“, no me involucro tanto en el personaje, ese lugar es el primer o cuarto plano cuando enfrento el trabajo de Hilda Peña, ya que tiene un desafío actoral muy complejo emocionalmente, partiendo es un monodrama y tengo que estar sola en el escenario, tiene un nivel emocional muy alto donde tampoco puede ser solamente llorar porque sería una lata para el espectador, así que me preocupo de eso, por suerte la Aliocha también como directora. Tratamos desde que este espacio, que es bastante pesado, que es el lugar de un duelo y dolor sea tratado con el sentido del humor que trae también la vida, la vida sin humor sería terrible.

Paula Zuñiga

Paula Zuñiga como Hilda Peña. Fotografía por Jorge Sánchez

Ese desafío te podría decir que es complejo desde el punto de vista de interpretar, después esta el trabajo que significo mi relación con la Directora y con personas que desconocía artísticamente porque yo vengo de una biografía donde me he criado actoralmente y teatralmente con amigos, siempre con un grupo cercano desde la amistad y sobre todo desde el conocimiento y la relación con el otro, entonces encontrarme en un trabajo con personas que desconocía, aunque las conocía, por lo que han hecho hoy en el teatro, más no teníamos ninguna relación. Ese fue un gran desafío para mi, la relación humana, abrirme a otras mentes, a otros tipos de dirección, yo siempre he sido dirigido por mis amigos, entonces se la mano de ellos, ellos me conocen a mi, saben mis mañas, y sobre todo eso, mis mañas. Pero se logró la conexión, ya que no es simplemente hacer una obra de teatro, hay un dialogo detrás de la obra que es necesario coordinar y por suerte con la Aliocha nos coordinamos super bien y con Isidora, que es de una generosidad enorme al pasar el texto y que nosotros hiciéramos lo que quisiéramos con el.

El personaje de Hilda Peña, ¿tiene alguna vivencia personal de la actriz?

Paula: Te diría que muy poco, Hilda Peña se aleja bastante a lo que soy yo, sin embargo se parece bastante a mi. No hay mucha libertad en el minuto de la creación con el montaje de la Aliocha en primer instancia, la directora dirige a través de una secuencia fotográfica que yo debo aprenderme y paralelamente aprendiendo el texto, y ese texto debe ir cuadrando en los cambios que la Aliocha va dando, yo podía también sugerir un cambio pero muy concreto y objetivo desde el inicio del trabajo. Una vez que esta esa estructura bien gruesa y formal, empieza para mi la libertad que me da la directora. Dentro de esa estructura yo empecé a tener la libertad absoluta.

Ahora, yo también soy estructurada como actriz, voy armando esa estructura de trabajo y la voy complejizando en la medida que la obra va a avanzando desde un punto de vista físico y emotivo. Y eso se va fusionando, entonces hay un lenguaje muy parecido con la Aliocha y creo que entendemos de la misma manera la libertad, hay una libertad enmarcada y desde ahí hay mucha potencia desde mi punto de vista y el de la directora.

Paula, haz tenido diversas actuaciones en televisión, ¿Qué representa el teatro versus la televisión para ti?

Paula: Para mi nunca ha sido una elección la televisión, ¿desde que lugar?, desde que nunca me han llamado tan seguido, yo no he tenido que decidir tanto quizás cómo otros actores del teatro y la televisión, no he tenido ofertas que chorrean por la puerta. Cuando me han llamado, es porque me han visto en el teatro y es gente que me valora artísticamente, son proyectos casi siempre ajenos a los canales de televisión, son proyectos particulares, de hecho, hubo un tiempo que estuve sin trabajo, me ofrecí a algunos canales y nunca me llamaron. Entonces, no soy actriz que la televisión quiera, por suerte el teatro siempre me ha querido desde que tengo 12 años. Entonces ese amor ha sido incondicional para mi y por suerte ha tenido buenos hijos de ese amor, siempre que he estado en montajes, han sido montajes que no han pasado desapercibidos y han tenido mucho público. No me gusta hablar de la palabra éxito, porque creo que es una palabra muy volátil, más bien se ha tenido el mérito correspondiente del público al lo que ha sido el trabajo de los interpretes y al grupo de creación.

Hace poco hice una ponencia en el GAM con Humberto Maturana y Amanda Céspedes, y yo me dije: “ellos venían de la teoría, que estoy haciendo yo aquí, delante de este caballero y esta señora, ¡Que vergüenza!“, hablando con los estudiantes de la Católica les dije: “a mi lo único que me puede proteger de estos dioses es la práctica, es la que yo he desarrollado a través de un camino a través de trabajo, acción y que se ha verificado, y porque el escenario lo ha dicho, las clases lo han dicho, los actores me lo dicen, trabajo con los profesores y me lo dicen”, por lo tanto la teoría de mi trabajo no está en algún libro o una escritura, pero sí desde mi palabra, desde mi acción y el resultado de las personas con las que trabajo y desde ahí supe que yo sí me puedo sentar al lado de estas dos personas.

Paula Zuñiga

Paula Zuñiga. Fotografía por Carlos Molina

Acerca del nacimiento de Paula Zuñiga en el teatro…

Paula: Nací en el teatro y el teatro me quiso, yo no elegí el teatro. Tenía once años, había una actriz que se llamaba Sonia Viveros que era la tía de un amigo mío, donde vivía en un pasaje y había una profesora de literatura que era muy activa en la comunidad y hacia todos los años cuentos y show para el pasaje. Era una época donde el buen vecino existía, siempre organizaba eventos culturales y se le ocurrió un día hacer el principito, yo era el zorro. Resulta que Sonia nos vio participar y me llamó después porque buscaba una actriz para un montaje de teatro infantil, así entre al teatro y después de eso me llamaron para trabajar en Marta a las Ocho, yo aún era muy niña.

Después empece a estudiar en la Universidad de Chile, alguna veces me cuestioné la carrera y creo que esto pasa en cualquier profesión, en lo particular en la actuación.

“La vocación siempre se mide con el público y cada quien hace su camino en la actuación”

¿Cómo es la financiación de una Obra de teatro en la actualidad?

Paula: Te lo hablo desde una visión personal, y es que yo digo que no se debe gastar dinero, cuando yo soy profesora y estoy trabajando con los estudiantes, les digo si no hay dinero, no se gasta. En un país como en el que estamos viviendo es una falta de respeto gastar dinero en el arte de este tipo, exagerarlo en gastos. Yo no soy de las artistas que pide dinero para la financiación de eventos culturales. Los artistas a veces no ponemos burgueses y no nos damos cuenta, no salimos de nuestra sala de ensayo, y la realidad es otra cuando sales de tu sala de ensayo.

Queremos cerrar está entrevista con una sugerencia musical, ¿Qué nos recomendarías?

Yo estoy casada con un italiano, y voy por la vida aprendiendo de lo que me va entregando el otro. Lucio Battisti es un cantante italiano de los 70’s que debería ser conocido por todos.

Despues de leer, ¿qué te pareció?