Un menor argentino de 13 años de edad disparó y mató a un antisocial que había ingresado a su hogar junto a otros cuatro individuos con la intención de robar. Luego de darse cuenta de que su madre estaba siendo agredida por los delincuentes, el niño bajó al primer piso de su casa, tomó un arma que su padre tenía guardada para defensa personal y disparó a los ladrones “como si fuera un juguete.”

El hecho ocurrió en Francisco Álvarez, localidad de la provincia de Buenos Aires. Luego de que el menor disparara, uno de los ladrones respondió utilizando su arma de fuego, pero por fortuna, la bala rebotó contra una pared, sin lograr herir a nadie. Marcelo Salinas, el padre del niño, declaró al diario La Nación de Argentina lo siguiente:

“Lo único que hizo fue apuntar como si fuese una pistola de juguete o de PlayStation y apretar el gatillo. El arma tenía una bala en la recámara y estaba lista para disparar; es para defensa. Mi hijo no para de llorar y no sé cómo lo voy a sacar de eso. Al menos los ladrones tuvieron códigos y escaparon sin disparar a mi familia. Podrían haber hecho un desastre.”

Los medios reseñan que el fallecido fue identificado como Pablo Andrés González, quien tenía 37 años de edad y antecedentes de delitos menores en su adolescencia. Sus compañeros huyeron del lugar luego del intercambio de disparos.

De acuerdo con el fiscal que lleva el caso, el niño será sobreseído de todos los cargos cuando se finalicen las investigaciones debido a que el hecho califica como “legitima defensa” y no como un “ajusticiamiento”.

Diarios locales señalan que este es ya el ladrón número 20 que es asesinado por un civil en Buenos Aires luego de haber sido encontrado en flagrante delito.

Despues de leer, ¿qué te pareció?