La colombiana Lao Ra comenzó a escribir música cuando tenía 12 años de edad y se llamaba Laura Carvajalino. Era una manera de escapar de la realidad, de la violencia diaria que se vivía en su país en la plena guerra contra las drogas, y que cada vez que veía las noticias le recordaba que vivir en Bogotá no era lo más seguro del mundo. Sin embargo creció en una dieta estricta de MTV, y la década de los 90 probó ser increíblemente inspiradora, con videos que se quedaron en su memoria de artistas que iban desde Chemical Brothers hasta Aterciopelados.

Pero al terminar de estudiar, decidió mudarse a Londres, buscando una manera de comenzar a desarrollar su música en un ambiente con más libertad. Pero las cosas no fueron tan fáciles al principio: debió trabajar mucho para mantenerse a flote, y tuvo cualquier cantidad de trabajos, como vender alarmas para una compañía de seguridad, o ser modelo de senos para cirujanos plásticos, quienes demostraban a sus pacientes una de las muchas siluetas que podían lograr con su trabajo.

Eventualmente, el dueño del restaurante de curry que funcionaba en la planta baja del edificio donde vivía le demostró que a veces el karma trabaja a tu favor, pues terminó presentándole a Pete, el hombre que desde el 2015 trabaja como su manager. En ese momento finalmente las cosas comenzaron a cambiar, y ese mismo año lanzó su controversial single debut Jesus Made Me Bad, que combinaba su crianza católica con un poco de picardía y beats tropicales con picante y dulzura.

La han comparado con artistas como M.I.A., Gwen Stefani y hasta con los cocteles musicales de Major Lazer, y fue justamente ese sonido que la llevó a firmar con Back Butter Records, con quienes lanzó su EP Jesus Made Me Bad en el 2016, seguido por las canciones Drum Machine y Bang Boom. El año pasado, Lao continuó su racha con los temas Wild at Heart, una colaboración con Ray BLK, y con el track Bala (Bacano Bootleg #1), junto a Tony Montana, inspirado en Pablo Escobar y que dejaba la pista de baile con olor a pólvora, porque esto sí que es un banger.

Lao Ra suena a beats tropicales que ella misma llama pineapple pop, impulsado por ritmos fuertes y melodías tropicales que evocan el espíritu de sus raíces latinoamericanas. Sin embargo, con el tiempo su sonido ha madurado un poco, haciendo de ese pineapple pop una piña colada, en donde el ron termina uniéndose al dulce sabor de la piña para crear pistas con más brío, incorporando ritmos como reggaetón y letras con más fiereza.

“Si piensas en una piña, es dulce, pero tiene también te da una patada ácida. Si mi música fuera comida, sabría así. Sé que por lo general soy burbujeante, pero hay un lado introspectivo en todas mis letras, ninguna de ellas es completamente feliz. Son más sobre las dificultades de ser una mujer joven”.

En estos días lanzó un nuevo single llamado Patrona, en donde nos dice de frente que es una boss bitch al 100%, con armas color rosa chicle, y con fuego en las caderas y en la garganta para hacernos vibrar con el beat, pero también para no hacernos olvidar quién es la que manda. Su próximo sencillo será junto al DJ Dillon Francis, así que comezamos a esperar con más ansias su disco debut en donde pueda plasmar ese realismo mágico de ritmos sudamericanos para oídos de todo el mundo.

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