El confeccionar artículos donde puedo mostrar mi perspectiva a través de la escritura o las imágenes es un subterfugio para inventarme panoramas y descubrir nuevas escenas de la ciudad. Lo increíble es como esos descubrimientos se convierten en lianas que me hacen saltar a nuevos árboles, para conocer nuevas personas, y finalmente, vivir nuevas experiencias.

Al primer lugar que fui con esta misión de registrador, fue el Festival de Arte Erótico, donde entre todas las presentaciones, hubo una que cautivó totalmente mi atención. Me refiero a la performance titulada Meta-Morfé de la actriz Marcela Cerda. Decidí que iba a escribir un artículo sólo sobre ella porque no iba a ser capaz de resumir en mil palabras todas las sensaciones y emociones que viví en ese momento. Y también decidí que me quería juntar con ella, para aprender de su vida y revelarle al resto esta gran enseñanza. Creo que el gran desafío de las Artes escénicas es manejar el cuerpo como la principal herramienta para poder crear una pieza, y para esto es necesario conocerlo, asumirlo, adaptarlo y quererlo. Marcela en esto nos puede dar una clase excepcional, porque a partir de su experiencia fue capaz de construir una puesta en escena sincera.

Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

“Metamorfé, más allá de la forma anterior” es una recopilación y reinterpretación de los sentimientos de una mujer de 125 kilos que decide someterse a un bypass gástrico. Es una performance donde el principal tema es el cuerpo y su mutación luego del quirófano, manifestando el ímpetu de un volver a conocerse cuando se ve de otra forma, con otra ropa y con otro reflejo. No quiero entrar en detalle sobre lo que se trata la performance, y tampoco quiero evidenciar este trabajo con tantas imágenes, sino que me gustaría transmitir lo que la misma Marcela me quiso traspasar: la experiencia, con la misma humildad con que ella se enfrentó al querer manifestar algo tan personal, y con el miedo de si esta realidad sería tan interesante como para crear una pieza teatral y lograr convocatoria.

Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

Previo a la operación, la actriz y estudiante de trabajo social comenzó a sacarse fotos porque sabía que algún fruto saldría de esta acción. Se sometió a un rito con familiares y amigos donde se despidió de su antiguo cuerpo y le regalaron una libreta donde podía escribir sus sensaciones a medida que iba cambiando, además de otros símbolos como una franela talla M. Fue capaz de reconocer la recepción de la gente, de abrir aspectos antiguos y poner límites en otros, porque sus sentidos se abrieron y la percepción se volvió más sensible.

“Cuando entré a estudiar teatro cursé ramos de movimiento y entrenamiento físico. Ahí tuve amigos bailarines y sólo cuando los vi bailar como gacelas o como felinos gráciles, me di cuenta de lo que era mi cuerpo y de como se veía: de lo chocante, lo imponente y morboso que era. Ni un espejo y ninguna pesa me mostró mi propio cuerpo como lo hizo el teatro” – (Libreto)

Luego de ver en sus registros que en los últimos 2 años había tenido 5 caras distintas, era necesario transmitir esta autorreferencia a los demás, y cuando se abrió la convocatoria del FAE, decidió que éste era el lugar y el momento para consolidar lo vivido y hacerlo real. En la versión anterior había animado el evento, por lo que ya se sentía en un terreno cómodo y con la ayuda de Maritza Farías (Directora) y Belén Fernández (Guión) presentaron una propuesta que reunía el concepto de la metamorfosis de las mariposas como analogía a su proceso, y el cuerpo desnudo como la alusión a lo erótico.

Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

El guión está desarrollado en base a un monólogo relatado por cuatro actrices que no conocen los parlamentos de sus pares, pero que tienen absoluta libertad de interpretación, mientras Marcela se mueve entre un público perimetral a quienes nos hace jugar con límites que se mueven entre lo sensual y lo morboso, lo expuesto y lo íntimo, la risa y el llanto, recurriendo a un casi-tacto como manera de comunicarse. Descubrimos junto a ella su cuerpo, los huesos que no sabía que tenía, el largo de sus dedos y los músculos de sus piernas desfragmentadas. Y también vimos como su piel es el claro vestigio de un cuerpo en mutación.

¿Qué pasa cuando el cuerpo deja de poner el límite y ahora sólo lo establece la cabeza?

“Llegué al pabellón con 114 kilos, mentiría si digo que no quería ser flaca, pero lo que yo más quería, era, por una vez, sentirme satisfecha con algo” – (Libreto)

La apertura a un nuevo espectro de posibilidades mediante la mutación del cuerpo es el objetivo de una performance que habla desde la humildad y la valentía, que cual arenga nos exhorta a “ponernos en el pellejo” de un testimonio viviente de una de las exigencias más siniestras de nuestra sociedad, la propia imagen. La invitación queda extendida para que puedan acompañar a Marcela en las siguientes funciones:

  • Sábado 9 de abril de 2016, 20 horas en Espacio Axolote Matta, dentro del lanzamiento del fanzine “Éxito”
  • Sábado 16 de abril de 2016, 20 horas en Espacio Axolote Matta
  • Viernes 22 y 29 de abril de 2016, 20 horas en Espacio Arte Yungay
Fotografía por Dano Mozó

Fotografía por Dano Mozó

* El correcto resultado para el proceso creativo se da mediante la sinergia entre normas y azar, donde lo primero otorga una estructura y lo segundo le da vida. En este caso, mi regla es utilizar siempre un objetivo de 50 mm (f1.4), y sus respectivas distancias y focos que este permite.

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