Luego del gran terremoto, tsunami y desastre nuclear de Fukushima en el 2011, muchas cosas cambiaron para Japón: el primer ministro de ese país, Naoto Kan, reveló el año pasado que Japón se había encontrado dentro de un “margen estrecho” de destrucción nuclear que habría requerido la evacuación de 50 millones de personas, una hazaña que reconoció como casi imposible de lograr.

una de las personas que vio en la televisión las declaraciones de Kan fue la fotógrafa australiana Meg Hewitt, quien comenzó a imaginarse la densidad poblacional de Tokio, la sensación de estar atrapada en una nube de dispersión radiactiva nuclear y a hacerse preguntas de que si lo que decía el gobierno japonés era realmente confiable, pues parecía el comienzo de una película de terror. Para Hewitt, la imaginación no fue suficiente, y decidió irse a Tokio para experimentar la vida en la capital de manera cercana.

El resultado es su serie convertida en libro, Tokyo Is Yours, inspirada en elementos inherentes de la cultura japonesa como el manga, el surrealismo y el cine noir, lo que queda demostrado en sus imágenes monocromáticas. Ya que siempre utilizó una cámara analógica, no podía permitirse el costo del revelado a color en japón, así que comenzó a tomar sus fotos en blanco y negro, que terminaba revelando ella misma en su baño. Para Meg, fue una progresión natural disparar con flash, para empujar un poco más esa estética granulada de alto contraste, que enfatiza no sólo la textura de las imágenes, sino que realza el drama y la emoción de las fotos sin necesidad de usar el color.

“Creo que las interpretaciones de este trabajo son muy abiertas. La serie hace preguntas porque no puedo proporcionar respuestas fáciles. Siento que se está produciendo un cambio masivo en la política, la economía y el medio ambiente: somos un peligro para el planeta, pero somos mucho peligrosos para nosotros mismos. Si queremos que la humanidad continúe, las cosas tendrán que cambiar, así que me esfuerzo por usar la narrativa visual para cuestionar nuestra relación con el mundo y entre nosotros”.

Para lograr estas fotos de Tokio que combinan dos ciudades en una con elementos de inocencia y perversión; día y noche; vida y muerte, Meg recorrió las aceras de la ciudad, capturando a colegialas en zoológicos y ancianos caminando tranquilamente, pero siempre sentía que bajo la capa de las estrellas, la capital japonesa se transformaba en una criatura aún más interesante, en especial en los mini-bares en los que sólo caben 4 o 6 personas, creando un ambiente íntimo entre extraños que eventualmente se convertían en sus modelos.

Durante esos dos años en Tokio, Hewitt se enfrentó a una cultura que sorprende tanto en sus tradiciones como en sus innovaciones, y cómo sus habitantes coexisten en esa burbuja ineludible. Con estas imágenes, busca explorar las capas que existen más allá de lo evidente, las conexiones humanas y el escapismo a través de la fantasía y las metáforas que encontró en la realidad.

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Tokyo Is Yours. Fotografía: Megan Hewitt

Despues de leer, ¿qué te pareció?