Hace algunas semanas, les estuvimos hablando de una de las instalaciones más recientes de la artista del performance serbia Marina Abramović, quien durante su presencia en Art Basel Hong Kong transportó a sus espectadores a un paisaje de destrucción virtual en donde los niveles del mar iban subiendo de manera vertiginosa y ahogándola a menos que los asistentes tocaran virtualmente su mano, comprometiéndose a apoyar el medio ambiente, y salvándola de la muerte.

Abramović es icónica por sus performances extremos y provocadores: en los 70, se cortó los dedos y reprodujo sus quejidos para la audiencia; se ha cortado las manos intencionalmente con un cuchillo; ha hecho que un miembro del público le ponga un revólver cargado en la sien; ha caminado a través de una estrella de fuego; y más recientemente con su performance The Artist Is Present, retó a la audiencia a sentarse frente a ella en absoluto silencio a ver qué pasaba.

Y si bien su trabajo está lleno de momentos impactantes, pocos se compararán con lo que tiene planeado para el 2020, pues su objetivo es ser electrocutada con un millón de voltios… y sobrevivir para contarlo. El performance formará parte de un show que realizará en la Royal Academy de Londres, cuando se convertirá en la primera mujer en apoderarse de las galerías principales del recinto en sus 250 años de existencia.

La artista está trabajando junto al estudio Factum Art en docenas de obras de arte, incluida la descarga eléctrica. El fundador de Factum, Adam Lowe, reconoce que si las cooas salen mal podría irle bastante mal a Abramović, pero está dispuesta a asumir el riesgo.

“No somos imprudentes ni descuidados con la tecnología. Sus actuaciones son muy extremas. Muchas de las cosas que ha hecho son mucho más peligrosas. Pero ella es la artista, nosotros solo somos los constructores del decorado”.

Lowe dijo que utilizarían las técnicas de fotografía Kirlian, un proceso desarrollado en el siglo 19 y que utiliza la alta tensión para crear fotografías impresas por contacto. El objetivo es que Abramović se cargue con el millón de voltios, después de lo cual intentará apagar la llama de una vela con un chorro de electricidad que saldrá de sus dedos. Todo debería ser seguro siempre y cuando la artista se mantenga insulada, y la verdad es que no podemos esperar a ver el resultado: estamos seguros de que será un performance de alto voltaje.

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