Para nadie es un secreto que hoy en día los youtubers son algunas de las figuras con más influencia en el mundo de hoy, sin importar de qué traten sus proyectos: pueden ser vloggers de maquillaje o de moda, o incluso, como les comentamos hace algunos días, encargarse de educar al público sobre los efectos negativos y positivos de las drogas recreacionales, tal como lo hace la gente de Drugslab.

Algunas de las estrellas de esta gran plataforma de video son los que reseñan videojuegos, y para muestra está el famoso sueco Felix Arvid Ulf Kjellberg, mejor conocido como PewDiePie, a quien seguro muchos habrán visto en la pantalla luchando con algún popular juego. Con 50 millones de suscriptores, su influencia es tal que cualquier reseña que haga suele subir las ventas de cualquier juego de video casi de manera instantánea. ¿Sus ganancias anuales? Alrededor de los 8 millones de dólares.

En Latinoamérica, tenemos uno en el top 10 de los más populares de todo el mundo: el chileno Germán Alejandro Garmendia, que con HolaSoyGerman ha logrado amasar casi 30 millones de seguidores de todas las edades gracias a sus videos en donde interpreta distintos personajes y habla de tópicos como los romances platónicos, el bullying y las adicciones.

Su éxito ha sido tal que hace poco sacó un libro llamado #ChupaElPerro, pero en las redes sociales no ha tenido muy buena recepción debido algunos comentarios machistas contenidos en el libro y que han creado polémica debido a la cantidad de jóvenes y niños que tienen acceso a material como este:

holasoygerman

Parte del libro #ChupaElPerro.

Pero él no ha sido el único: el mes pasado, la youtuber Eugenia Cooney estuvo en el ojo del huracán luego del surgimiento de una petición en Change.org en donde casi 10.000 pedían el cierre de su canal por promover la anorexia, y ya que muchas de sus fans son niñas y jóvenes entre los 12 y los 21 años, y ver su delgado cuerpo les da “un mal ejemplo” que propiciaría la normalización de trastornos alimenticios. Eugenia pidió disculpas al saber de las firmas, pues promover un estilo de vida poco saludable no es su intención.

Hello guys hope you’re having a good day ^-^ 💙

Una foto publicada por Eugenia Cooney (@eugeniacooney) el

Con el surgimiento de estas nuevas figuras que se han convertido en los influencers de las nuevas generaciones, a veces se hace difícil no juzgar a primera vista, en especial cuando se trata de padres que quieren proteger a sus hijos de ideas que los puedan afectar en un futuro. A veces hay que recordar que al igual que todos nosotros, los youtubers no son perfectos y tienen derecho a equivocarse, claro está; pero con audiencias que son más grandes que la de un capítulo final de Game of Thrones en prime time, las repercusiones de los mensajes que se van emitiendo son cada vez más grandes.

Como dice la trillada frase de Spider-Man: con un gran poder, viene también una gran responsabilidad. Tal vez llegó el momento en que algunas de estas grandes estrellas de YouTube usen esa plataforma gigante para ganar más que dinero y seguidores, en especial en estos días donde hay muchos que necesitan alzar sus voces contra la injusticia.

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