Todos los colores del segundo día del festival brillaron pese a los cambios de horario y las cancelaciones. Desde el trap hasta el funk, lo transversal de la propuesta del cartel citó a teenagers desenfrenados a media tarde en un Movistar Arena a horas de colapsarse, con Mitú y Shiba San encendiendo el ambiente mientras los shows nacionales destacaban a lo largo del Parque O’Higgins. Los Red Hot Chili Peppers hizo olvidar que todo había sido más o menos complicado.

Ceaese: Fiesta de hip hop y trap para encender hasta el ánimo más apagado

Por José Torres

Ceaese @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Ceaese @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

El trapero chileno Ceaese fue el encargado de abrir la segunda jornada del ACER Stage y lo hizo con una fuerte descarga de groove y energía que encendió al público a pesar del calor que golpeaba fuerte pasado el mediodía. Con un setlist conciso y bien pensado, el MC armó una fiesta cuando la jornada recién empezaba.

Con toda la potencia y dominio escénico que puede tener un músico con más de 15 años de trayectoria en el under urbano de Chile, Ceaese disparó sus canciones acompañado de dos DJs para luego invitar a los MCs de KSN FAM, colectivo al que pertenece y que levantó aún más el ánimo del show pidiendo “una bulla para Ceaese” y otros elementos clásicos de la tradición hip hop.

Sonaron tracks como 23 y Veneno, los dos singles más recientes del artista nacional, y también parte de su repertorio junto a KSN como N.H.O.M (No hay otro modo), Por el rap y Tensión. Todo, acompañado de bajos violentos que hacían vibrar todo alrededor del escenario y que fueron la prueba de que Ceaese aprovecharía al máximo sus 45 minutos en este Lollapalooza.

Siempre con la vista en alto, descargó su discurso “anti Haters” con Deja de odiar, especie de manifiesto de KSN FAM donde llama a trabajar enfocado en lo suyo sin “tirar mierda por Internet”, según sus propias palabras. Ceaese fue un golpe en la mejilla para quienes aún estaban somnolientos al comienzo de la segunda jornada. Una buena forma de partir el día, con mucho groove, beats cargados de electricidad y la energía que solo el buen hip hop y trap pueden regalar a un público.

Alain Johannes Trío: Desert Sessions

Por Homero Ramírez

Alain Johannes Trio. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile

Alain Johannes Trio. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

Toca todos los instrumentos imaginables y recorre el rock en todo momento. Alain Johannes, junto a los hermanos Cote y Felo Foncea, estruja sus sesenta minutos. En ese lapso, recorre lo mejor de Eleven, de sus participaciones en The Desert Sessions junto a Josh Homme (QotSA) y, con pinzas, elige cortos de su carrera solista.

Los valientes que soportaron el sol en un show programado excesivamente temprano presenciaron a una verdadera máquina de música. La tríada saca a relucir su experiencia con tintes experimentales y de blues. Los hermanos hacen los coros. Hanging Tree hizo cantar a la pequeña multitud, que vio como el chileno acortó su habitual propuesta, pero intentó hacerlo encajarlo todo y se llevó los aplausos.

MKRNI: Dulces canciones de pop ensoñado con alma electrónica

Por José Torres

MKRNI. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

MKRNI. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

La presentación de MKRNI en el Lotus Stage, uno de los escenarios más pequeños del festival, fue un viaje por los matices del sonido electro pop más bailable. El grupo formado por Elisita Punto, Marcelo Peña y Sebastián Román plasmó en diez canciones una alta dosis de synthpop. La propuesta del trío, llena de capas sonoras, trajo a nuestra mente el espíritu del french house y otros sonidos descendientes del buen uso de los secuenciadores y las cadencias rítmicas con pulso exacto.

El trío comenzó su presentación con Waterdrops, canción perteneciente a Hiperrealidad, álbum lanzado en 2017, y repasó parte de su discografía con Media Vuelta, En tu lugar y Mi cuerpo pide, siempre manteniendo un buen relato entre canción y canción.

La música de MKRNI, de vocación etérea y cuyo hábitat más probable sea la noche más que la claridad de este sol aún veraniego, logró construir una atmósfera adecuada para llenar el espacio. En canciones como Inercia y Sobrenatural se entendió que el sentido misterioso de la banda había sido completamente entendido por quienes estábamos allí.

En las caras de Elisita, Sebastián y Marcelo se notaba una buena sensación, la de estar disfrutando el espectáculo brindado. En líneas generales el paso de la banda por este Lollapalooza fue una grata experiencia para las dos partes.

Mon Laferte: Cuando me dejen

Por Homero Ramírez

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Mon Laferte @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

“Por la chucha que nos tratan mal en nuestro país”, dijo una molesta Mon Laferte porque, según anunció a todo el público, no la dejaron usar unas visuales en la pantalla gigante. Salvo ese reclamo por trato diferenciado, el resto fueron solo buenas noticias: la viñamarina concentró su show en los éxitos de Tornasol, Mon Laferte, vol. 1 y La trenza, que se han convertido en verdaderos himnos. Suenan en todos lados y el karaoke fue total. En No te fumes mi marihuana gritó por la legalización.

A media tarde, y con una convocatoria impresionante, hubo saltos y se generó una conexión entre artista y público que se viene repitiendo en sus últimas apariciones. Mon Laferte dijo que cuando la dejen podrá presentar ese “algo bien bonito” que traía. Por ahora, con lo que hizo conquistó.

Anderson .Paak & the Free Nationals: Mancomunión inesperada

Por Homero Ramírez

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Anderson .Paak @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

El día inusual en que canceló Spoon (y pasó al domingo) y se movieron de horario varias presentaciones, Anderson .Paak quedó acomodado antes de lo previsto pero en el Itaú Stage, uno de los dos escenarios principales y que, por defecto, congregaba una gran cantidad de público. Esa oportunidad de oro le cayó de sorpresa, pero le permitió mostrar el sublime y aplaudido Malibu casi en su totalidad y disfrutó de un público conocedor de su música.

El californiano recorre el rap, el funk y el soul acompañado por un colectivo muy capaz de seguirle el ritmo. Paak protagoniza. Toca la batería y canta desde ahí. Luego retoma su ánimo por conectar con la gente y les habla en español. Los señala. Les pregunta una y otra vez si saben cantar y si lo están pasando bien. La respuesta son las manos en el aire y la conclusión de que falta una segunda instancia para apreciar el producto completo. Buena onda para regalar.

Chance The Rapper: ¿Estás listo para tu milagro?

Por José Torres

Chance The Rapper @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Chance The Rapper @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

El predicador, el líder espiritual de un culto lleno de groove y gospel celestial, el rapero, el perfecto maestro de ceremonia o simplemente alguien con un don especial para manejar multitudes. Cuántos adjetivos o seudónimos podríamos imaginar para Chance The Rapper, y es que su presentación tuvo una línea dramática casi de película. La transición de un público enojado por el atraso a uno rendido a los pies del músico y la magnitud de su espectáculo marcó uno de los mejores conciertos, si es que no el mejor, de la segunda jornada.

Que el atraso, que las pifias y que la ansiedad de un público que esperaba por el músico nacido y criado en Chicago. Además de todo eso, a esa hora el frío comenzaba a tomarse la explanada del Parque O’Higgins. Los ánimos no eran los mejores. Pero en el preciso instante en que Chance se paró sobre el escenario todo se fue hacia arriba. La propuesta del músico tiene tanto de hip hop como de soul y una fuerte influencia gospel, algo que se notó en el coro de cuatro personas que acompañó la presentación de principio a fin.

Angels, Same Drugs y I’m The One, canción de DJ Khaled en la que Chance participa, fueron parte de un setlist ascendente y lleno de potencia, que armó una fiesta. Además, el rapero se tomó su tiempo para interactuar y jugar con el público con los clichés que solo se le permiten a alguien que tiene a su audiencia más que ganada. Con el paso del tiempo, el show cada vez tomó mayor carga emocional, incluso espiritual, y se asimiló lentamente a algo más grande que un concierto de música, algo parecido a una ceremonia religiosa. El final, una imagen: Are you ready for your blessings? Are you ready for your miracle?

Royal Blood: Tres son multitud

Por Homero Ramírez

Royal Blood @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Royal Blood @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Royal Blood @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

Royal Blood @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Lukas Cruzat para mor.bo

No por nada ganaron un par de premios NME, un Brit, un Kerrang!, un Q y un GMA, además de otras tantas nominaciones. Royal Blood, otro número que sufrió por las reprogramaciones y terminó siendo relegado al ACER Stage, deslumbró en su primer paso por Chile.

Tenían 45 minutos y bordearon los 47 con ocho canciones, cuatro de cada uno de sus dos álbumes. Arrancaron bien arriba, con el nuevo éxito Lights Out reventando el sonido. Literalmente. Tuvieron que reiniciar los parlantes para que todo pudiera continuar con normalidad. Mike Kerr, en medio de esa interrupción, ofreció tequila y terminó derramando el vaso entre el público. Al que poco le importaba, puesto que empezó a corear “Royal, Royal, Royal”.

Kerr, con un bajo que suena como bajo y como guitarra a la vez, y Ben Thatcher, el baterista encargado de no permitir que baje la intensidad, se encargaron de volver a convertir su escenario en una ráfaga de tierra. Entre saltos y moshpits el clímax llegó con Figure It Out y Out of the Black, las mismas que los hicieron saltar a la fama con su placa homónima. Toda la energía desplegada les permite lucir sin mayores ambiciones en cuanto a la cantidad de artistas en escena.

En nada de tiempo, los dueños de una de las alternativas más renovadas de la actual escena de hard y garage rock, dejaron clarísimo por qué ya triunfaron en los tres Lollapalooza a los que fueron invitados. Chile quedó hambriento de más.

Imagine Dragons: Cuando la épica no logra consumarse

Por José Torres

Imagine Dragons. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

Imagine Dragons. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

Con la condición de plato fuerte dentro de la segunda jornada, Imagine Dragons se paró sobre el Itaú Stage ante un público expectante y preparado para corear sus canciones. El cuarteto liderado por Dan Reynolds no se salió un segundo del libreto y repitió, al igual que muchos otras bandas, el mismo setlist presentado anteriormente en Lollapalooza Argentina.

El sonido que la banda construye y el relato que busca armar sobre el escenario es de una constante búsqueda por lo épico. Esa catarsis que se logra cuando la canción es aceptada y querida por el público, que la canta hasta perder la voz. Eso buscó la banda estadounidense, con un discurso de su vocalista antes de empezar It’s Time, quizás su canción más viral. La búsqueda no funcionó, las voces que acompañaron la canción fueron más bien tibias y Reynolds tuvo que seguir con lo suyo.

Si bien gran parte de la multitud se había movido hacia el escenario que albergaría a Imagine Dragons antes del final de Chance The Rapper en el otro extremo de la explanada, lo mismo sucedió luego cuando el escenario donde tocaba Red Hot Chili Peppers se encontró dispuesto a encontrarse con la banda principal del día. De todas formas la banda realizó un muy buen show, con esas canciones del rock inclinado hacia el efecto emocional. Whatever It Takes, Believer y Demons fueron buena prueba de la solidez sonora del cuarteto, que a pesar de todo sucumbió de cierta forma a los que cerraban la noche.

Zara Larsson: El triunfo del pop viral

Por José Torres

Zara Larsson. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile

Zara Larsson. Fotografía: Festival Lollapalooza Chile/Facebook

El cierre de la segunda jornada en el ACER Stage fue completamente dominado por el sonido pop de proporciones mundiales de dos artistas. Antes de que Camila Cabello cerrara el escenario como efecto de los múltiples cambios de hora que sufrió el día dos del festival, Zara Larsson tuvo su debut en Chile y lo hizo bastante bien.

La sueca es una de las figuras jóvenes más interesantes de este pop de estrellas que logran una explosión de fama a nivel mundial gracias a la Internet y a canciones hechas a medida de los públicos masivos. Y eso no se debe tomar como algo malo, grandes canciones han sido creadas como productos para conquistar el mercado mundial.

Zara Larsson armó un show potente y efectivo que en diez canciones mostró lo mejor de su repertorio. Never Forget You, I Would Like y el ultra viralizado hit Lush Life para cerrar un buen show que dejó con una buena sensación a la gran cantidad personas que se había acumulado para ver a la cantante.

Camila Cabello: Pop adolescente, masivo y energético

Por José Torres

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Camila Cabello @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

En diez canciones, Camila Cabello logró dominar por completo el ACER Stage. Con un buen sonido en todo sentido y un manejo escénico vertiginoso, la cantante construyó un gran show y administró a su favor la total entrega del público presente.

La cubana-estadounidense desparramó energía tanto física como vocal sobre el escenario y con un llamativo spanglish invitó a su público a corear sus canciones. El pop pegajoso y en constante tendencia al groove más bailable desataron la locura en quienes se encontraban en viendo a la cantante. Además, con hits como Havana y She Loves Control, pavimentó un éxito seguro en los oídos de las y los amantes de este pop adolescente y masivo, que en este caso, al menos, tiene una muy buena factura sonora y una gran puesta en escena.

Red Hot Chili Peppers: Hábito

Por Homero Ramírez

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Red Hot Chili Peppers @ Lollapalooza Chile 2018. Fotografía: Mila Belén para mor.bo

Tremendos. Con once discos a su haber, en una carrera de 35 años, los Red Hot Chili Peppers convirtieron a la accidentada jornada sabatina de Lollapalooza en un festival de atuendos alusivos a ellos. Poleras y accesorios en la ropa y en las mochilas de los asistentes hicieron notar que todo debía terminar con un éxito seguro.

Y no solo pasó porque tenían la devoción de su gente de su lado, sino porque en su quinta visita al país vuelven a enfrentar el desafío de armar una lista de canciones convincente pero también presentar la placa de turno —The Getaway— y todo en un tiempo muy reducido. Ahí, Anthony Kiedis, Flea, Chad Smith y Josh Klinghoffer mostraron todas las credenciales que los validan por su entusiasmo, trabajo en equipo y fuerza para ejecutar fuerte y sonar sin complicaciones (los encargados de entregarles las condiciones redoblaron esfuerzos en una tarde que olía a cancelaciones).

El disco más recordado por el cuarteto fue Stadium Arcadium, desde donde rescataron Dani California, Hump De Bump, If y Strip My Mind, imprescindibles dentro de esa gloriosa creación de más de dos horas. Can’t Stop, Californication, Suck My Kiss, Scar Tissue y By the Way, fueron hits totales y decoraron con clase una noche óptima para los fanáticos de la discografía de los oriundos de Los Ángeles.

Y si en el desarrollo del primer set destacó la siempre llamativa irreverencia de Flea, con sus gestos y por sus intervenciones con el micrófono, en el cierre se llevó los aplausos una versión de Lover, You Should’ve Come Over, original de Jeff Buckley, interpretada en solitario por Klinghoffer —y, antes, por un solo de guitarra suyo en Soul to Squeeze—. Kiedis, el frontman, tuvo una faena más bien tranquila. No se salió del libreto y se apegó a los tiempos, aunque en algún momento colaboró en la percusión.

Como es su especialidad, su hábito, Red Hot fue a la segura en su quinta visita a Chile. Lo volvieron a comprobar con el cierre reservado para Give It Away, sabida y saltada por cada uno de los que se quedaron hasta la medianoche.

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