Un año antes de The Virgin Suicides y cuatro antes de Lost in Translation, Sofia Coppola se alejaba de una carrera de actuación que no quería, para contar sus primeras historias como directora. Su cortometraje de 1998 Lick the Star muestra el tipo de narración visual que Coppola convertiría en su sello personal: los cortes en cámara lenta, interpretaciones estilizadas y una elección perfecta de música punk.

Lick the Star cuenta la historia de un grupo de chicas planificando una broma pesada que van a hacerle a algunos muchachos, que incluye el uso de arsénico: una idea que toman del libro Flowers in the Attic. El personaje central, Kate, regresa a la escuela después de unos días en el hospital y se encuentra en un entorno en constante cambio, en donde sus amigas ahora forman parte del círculo de una chica llamada Chloe. Todo se resuelve luego de un juego, que coloca de nuevo a Kate en su lugar y convierte a Chloe en una rechazada social.

Visualmente, entendemos de forma inmediata que la marginada Kate y la estrella del séptimo grado Chloe son personajes característicos de Sofia Coppola. El montaje de apertura de la llegada de Chloe a la escuela parece sacada de The Bling Ring, y las amplias tomas de Kate nos recuerda a la soledad femenina de Marie Anrtoinette y Lost in Translation.

Es un cortometraje convincente con una historia simple que hace desear que todos los cineastas incipientes tuviesen que filmar en película de 16 mm.

Disfrutemos de Lick the Star a continuación:

Despues de leer, ¿qué te pareció?