Uno de los placeres más grandes de los periodistas que se mueven en el mundo de la música es entrevistar a Noel Gallagher, pues hasta cierto punto, él hace todo el trabajo: sólo hay que presionar el grabador, y Gallagher va a hablar sin parar de todo, de todos, y va a dejar en claro alrededor de medio centenar de opiniones por sí mismo, casi sin preguntas. En una oportunidad, mientras estaba siendo entrevistado por un periodista inglés que quería saber cuál era su hobby, el músico fue muy claro:

“¡Éste es mi hobby!”

“¿Quieres decir, la música?”

“¡No! Esto: dar entrevistas. Me encanta, podría hacerlo todo el día, es genial.”

“¿Por qué te gusta tanto?”

“Porque puedo ser un hijo de puta con todos, y puedo ser el último de una especie en peligro de extinción.”

Lo que en cualquier otra persona podría ser insoportable — una certeza absoluta de tener la razón, una creencia total en el valor de sus juicios, sus gustos, su visión del mundo — se hace de alguna manera aceptable, e incluso encantadora, cuando Gallagher usa estas mismas entrevistas para reírse de sí mismo, aunque la mayoría de las veces lo que leemos es una cita. Gallagher sabe lo que dice, cómo lo dice y por qué lo dice, y siempre se ríe de sus declaraciones hiperbólicas llenas de jactancia. Se ha estado saliendo con la suya durante casi de 20 años, y lo sabe.

Para los que llegaron tarde, un resumen: desde hace casi dos décadas, de 1991 a 2009, Noel era el líder de Oasis. Era el compositor, guitarrista, el portavoz y en ocasiones también su cantante, aunque no la única cara de la banda: su hermano menor Liam, el cantante cómicamente truculento casi tuvo la misma cantidad de titulares en los tabloides y la televisión por las cosas que dijo entonces, entre las cuales estuvo desearle la muerte por SIDA a Damon Albarn y al resto de Blur.

Junto a Oasis, Noel hizo siete álbumes de estudio, vendió 70 millones de discos y tocó en vivo en un sinnúmero de estadios llenos de aficionados que cantaban en unísono sus éxitos, cuyo número llegó a su clímax en 1996 cuando la banda tocó dos conciertos en Knebworth para un cuarto de millón de personas, luego de que casi dos millones aplicaran para obtener un boleto. Si eres un millenial que no puede recordar porque no habías nacido, Oasis en ese momento era más grande que cualquier banda en ese entonces, que cualquier banda desde entonces, y con algunas famosas excepciones, que cualquier banda que haya existido antes.

Eso es lo que quiere decir Noel Gallagher cuando habla de ser una especie en extinción: una estrella de rock ruidosa y poco política y más grande que la vida que se apodera de la conversación cultural, cualquiera que sea. Ahora el universo musical está lleno de estrellas pop color beige más concentradas en mantener su carrera que en decir lo que piensan, y mientras llegue su sucesor, Gallagher, que cumplirá 50 años en 2017, seguirá siendo el abanderado de todos aquellos que buscan a alguien en el mundo de la música que viva la vida sin pelos en la lengua. Démosle un vistazo a algunas de sus mejores citas de los últimos años.

En una conversación sobre músicos intocables de las últimas dos décadas, Noel dijo esto sobre Radiohead:

“¿Que si soy consciente de la jerarquía en el mundo de la música? Soy consciente de que Radiohead nunca ha tenido una mala crítica de mierda. Creo que si el puto Thom Yorke se caga en un bombillo de luz y lo comienza a soplar como una botella vacía de cerveza, probablemente obtendría 9 de 10 puntos en Mojo Magazine. Estoy al tanto.”

El año pasado, el ex líder de Oasis se sintió decepcionado por las estrellas pop de hoy en día:

“¿A alguien le importa un pepino lo que cualquiera de estas estrellas del pop actuales hacen? ¿A quién carajo le importa lo que hace One Direction? Ese montón de chupa penes van a estar en rehabilitación antes de cumplir 30 años. ¡A nadie le importa! La fama se desperdicia en ellos, con sus putos monitores de oído y sus cigarrillos electrónicos.”

Y pese a que su esposa e hija son fans de Lady Gaga, él no está muy convencido:

“Lady Gaga para mí lo fue todo con ese primer álbum, porque le encantó a mi hija y a mi esposa. Nunca he oído hablar de ella desde entonces. ¿Qué dice eso? Eso dice mucho. De hecho, probablemente esté cagando en un huevo duro en este momento. Y alguien lo va a congelar y lo va a llamar arte.”

En una entrevista para Vogue en donde la conversación se tornó hacia la moda, Noel dice que lo que importa es la música:

“Mientras la música sea buena, nadie se preocupa por lo que la gente lleve puesto. ¿Sabes lo que quiero decir? Si tus canciones están bien, entonces van a parecer mejores si te ves bien, como esos imbéciles de Maroon 5. Los tatuajes te distraen del hecho de que ellos y su música son una mierda.”

A Gallagher tampoco le importa cuántos likes tengas en Instagram:

“Odio como la puta a las estrellas de rock que se quejan. Y odio a las estrellas del pop que son sólo… meh. No tienen nada, ¿sabes? ‘Oh, sí, mi última selfie tiene 47 mil millones de likes en Instagram.’ ¿Por qué no te vas a la mierda y mejor te creas una adicción a las drogas?”

Hace un par de años, Rolling Stone le preguntó si había escuchado Reflektor:

“No voy a escuchar ese álbum doble de Arcade Fire. Cualquiera que me venga con un álbum doble, para mí, tiene que forzarse a sí mismo a sacarse la cabeza de su propio culo. No estamos en los años 70. ¿Quién tiene el puto tiempo siquiera para sentarse a escuchar 45 minutos de un solo disco? Qué arrogante es esta gente como para pensar que alguien tiene hora y media para escuchar un puto álbum.”

Hablando con Esquire, tuvo unas palabras de aliento para el ex miembro de One Direction:

“Los conciertos nunca morirán porque no se pueden descargar. No se puede descargar el espíritu. Y por eso, gente como yo que perseveraron desde muy jóvenes para aprender a tocar la guitarra y escribir canciones y siempre están practicando, practicando y practicando, vamos estar bien. Que Dios ayude al pendejo de Zayn Malik.”

Noel se ha confesado como un ferviente no-fanático de Alt-J:

“¿Conoces ese track de Alt-J, Left Hand Free? Qué buen tema. Pero por mí Alt-J se pueden ir al carajo. Es una gran canción, y pagué por ella en iTunes, pero no soy de ninguna manera un fan de Alt-J. No lo sé. Uno de ellos tiene un bigote, y eso es inaceptable.”

Y a la hora del desayuno mientras prepara a sus hijos para ir a la escuela, hay música que rechaza de plano:

“Nada bueno pasa entre las 4 y las 6 de la mañana. ¿Adele? No soy un fan. Siempre está en la radio cuando me estoy comiendo mi cereal. ‘Hello?’ Vete a la mierda más bien.”

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