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Perspectives

La dieta de Instagram que usa feminismo falso para vender hambre y baja autoestima

Kim Kardashian promocionando los chupetes Flat Tummy. Imagen: Instagram/Kim Kardashian
Words mor.bo

Si has estado alguna vez en Instagram, probablemente hayas visto a influencers vendiendo productos, generalmente relacionados con la pérdida de peso y que prometen resultados increíbles para sus miles y millones de seguidores. Las celebridades de las redes sociales cobran grandes cantidades de dinero para promocionar productos “milagrosos” como vitaminas para el cabello y tés de desintoxicación, y el producto de salud viral más reciente está siendo comercializado por Kim Kardashian-West, a quien se le paga la suma de USD $250.000 por publicación.

Hace unos días, Kim estuvo promocionado una golosina supresora del apetito hecha por la compañía Flat Tummy Co., que afirma que el producto “maximiza la saciedad” para reducir la ingesta de alimentos y de los antojos, de modo que sus usuarias puedan perder peso más fácilmente.

Las críticas no se hicieron esperar: miles de usuarios le reclamaron a Kim la irresponsabilidad de ser la vocera de un producto como este cuando todos los días millones de mujeres luchan no solo con desórdenes alimenticios, sino con la presión y el estrés de que solo cierto tipo de cuerpo es el único considerado hermoso en nuestra sociedad.

Desde entonces, podría decirse que la gente ha estado prestándole más atención a estos “milagrosos” chupetes, que han lanzado una campaña agresiva en los Estados Unidos, con muco millenial pink y mensajes falsos de empoderamiento femenino, que invitan a ser “la mejor versión de ti” porque “eres una nena”, implicando que deben dejar de comer, cerdas. Esta misma semana lanzaron una valla masiva en Times Square, en Nueva York.

La publicidad del producto (que honestamente no debería existir) básicamente promueve las expectativas patriarcales sobre los cuerpos de las mujeres y la cantidad de espacio que deberían ocupar disfrazadas con lenguaje infantilizado y pseudofeminista, que enfatiza la autonomía y la toma de decisiones, recurriendo a un tipo de tono confesional cuando se trata de comer comida basura. “Una banana tiene 105 calorías. Una copa de prosecco tiene 80. Elijan sabiamente, sabiamente, chicas”.

Básicamente, la marca quiere sonar como tu mejor amiga con un gran consejo sobre esta nueva e innecesaria dieta, en vez de revelar la verdad: que son una corporación que busca vender un producto para solucionar un problema que no tenemos, pero que la sociedad dice que debemos resolver.

Ya hay expertos previniendo el uso de estos supresores del apetito, diciendo que ver a influencers tan poderosos como Kim Kardashian siendo voceros de un producto que que puede inspirar a jóvenes impresionables a desarrollar un transtorno alimenticio es increíblemente irresponsable.

“Nadie debería pensar en estos caramelos como un snack saludable, incluso si se promocionan como una opción libre de culpas”, dice la doctora Keri Gans, autora del libro The Small Change Diet. “Claro, tal vez satisfaga un antojo con sus 35 calorías, porque estás comiendo. Y si tienes ganas de dulces, tendría sentido que esto pudiera ayudar, pero recomendaría un cuadrado de chocolate negro, que tiene beneficios para la salud, en lugar de tomar uno de estos chupetines”.

Si quieres perder peso, la mejor solución la conocemos todos: una dieta balanceada y una buena rutina de ejercicios. Pero por favor, no te dejes llevar por estos productos de moda cuya efectividad apenas ha sido comprobada por un solo estudio. Menos cuando quieren venderte una imagen de empoderamiento femenino que es realmente capitalismo depredador disfrazado de preocupación.

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Yayoi Kusama acerca del miedo Aunque estemos pasando por un momento oscuro y difícil, estos nos ofrecen una oportunidad de aprender quiénes somos. “La psiquiatría no era tan aceptada en mi juventud como lo es ahora. Tuve que luchar por mi cuenta con lo que me pasaba, con mi ansiedad, sin hablar de las visiones y alucinaciones que a veces me abrumaban”. More