The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

Cuando el fotógrafo norteamericano basado en México Kurt Hollander llegó a Cali, Colombia, su primer destino fue el motel Kiss Me, un castillo de 180 habitaciones hecho para los amantes.Vivió durante dos semanas como residente en una de las suites, con absoluta libertad para recorrer los pasillos, donde tras puertas cerradas, las parejas pueden participar en actos sexuales de todo tipo en habitaciones temáticas de su elección.

Hollander señala que el motel Kiss Me sigue en una larga tradición de arte hecho con la función principal de inspirar el sexo. Comenta que el lugar es el equivalente moderno de las pinturas eróticas realizadas en cuevas y templos del mudo antiguo por nuestros antepasados, y que el hecho de que sea un sitio diseñado para la satisfacción sexual no lo hace menos digno de consideración artística.

Cada una de las habitaciones es única y modelada de acuerdo con un motivo específico. Algunas están inspiradas en países lejanos, como la India, China, el antiguo Egipto, y la Alemania nazi; otros tienen concepto más general, como un iglú ártico o un mundo acuático submarino. El motel está decorado por pintores y escultores locales, y está equipado con varios canales de televisión pornográficos y una tienda sexual muy completa.

Aunque la prostitución es legal en la zona, Hollander hace hincapié en que el motel Kiss Me está dirigido a parejas que buscan un escape glamoroso: la decoración kitsch ofrece una rara oportunidad de escapar de las presiones de la vida familiar, y para algunos, satisfacer la fantasía de vacacionar en un lugar que sería inaccesible de otra manera. Además, el lugar sugiere a las personas practicar el sexo seguro y está disponible a un precio asequible para personas de todas las razas, géneros y orientaciones sexuales.

Para su muestra The Architecture of Sex, Hollander invitó a varias mujeres de la zona a posar para él en una habitación de su elección con el vestuario que quisieran. Todas provienen de diversos orígenes: una es una actriz, una travesti, otra jugadora de rugby, pero todas debían posar como si estuvieran en el motel con un amante, ya que la intención primaria del fotógrafo fue quitarle el velo a sus fantasías y deseos en este templo de la sexualidad.

The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

The Architecture of Sex, de Kurt Hollander

Fotografía: Kurt Hollander

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Fotografía: Kurt Hollander

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Fotografía: Kurt Hollander

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Fotografía: Kurt Hollander

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