Durante el último par de años, el fotógrafo Joseph Finegan se planteó un interesante proyecto: documentar las vidas ocultas de las personas a las que conoce por Internet, así como las cosas que hacen a puerta cerrada sin que nadie revele su identidad. Todos llegan al mismo hotel y a la misma habitación luego de acordar el encuentro en Craigslist.

Capturando a sus invitados anónimos, que llevan puestos delicados antifaces de tul, máscaras improvisadas o balaclavas, Finegan busca plasmar con fotos análogas, crudas y sin editar quiénes, son las personas que se atreven a involucrarse en este tipo de actividades sexuales anónimas varias veces a la semana antes de volver a su hogar y a la seguridad de sus familias, que no tienen idea de lo que estos hombres y mujeres hacen en sus vidas paralelas.

En las fotos, vemos cómo el sexo, el juego de roles y los fetiches se unen en un deseo vertiginoso sin límites, salvaje, anónimo, sórdido y sin juicios. Finegan busca que nos sintamos como parte de la orgía, aunque no participemos directamente. Estas imágenes son espontáneas, directas, en alto contraste. Vemos pelucas, lunares, estrías y espaldas peludas, encajes deshilachados y pupilas dilatadas en las que viven gemidos, perversión y fantasías.

Do Not Disturb

Fotografía: Joseph Finnegan

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Fotografía: Joseph Finnegan

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Fotografía: Joseph Finnegan

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Fotografía: Joseph Finnegan

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