Para la fotógrafa venezolana Jennifer Medina, la vida comienza cuando sales de tu zona de confort. Quizás es por ello que desde hace un tiempo está radicada en la ciudad de Nueva York, compartiendo las imágenes que captura en su día a día, que encapsulan la esencia de lo que sigifica ser no sólo joven sino libre, y que combinadas con una paleta de colores que parecen salidos de una tienda de dulces, nos lleva por una aventura visual vibrante.

“Cada una de mis sesiones está inspirada por la espontaneidad. me gusta trabajar con lo inesperado. Dejar de lado la preparación excesiva haces que tengas un flow casi mágico en donde la libertad toma el volante y puedes crear algo nuevo”.

Sus modelos casi siempre los conoce por casualidad o a través de Internet, y terminan encontrándose en algún logar entre Nueva York o Los Ángeles. Puede ser que la sesión se lleve a cabo en un hotel abandonado de Malibú o en una playa tranquila, pero el resultado sigue siendo el mismo: un arcoiris de luces y sombras que parece haber surgido entre gotas de lluvia ácida y un sol color neón.

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Cuando Jenniffer llegó por primera vez a los Estados Unidos, se la pasaba en raves, conciertos y fiestas improvisadas, tomando fotografías de extraños que después se convertirían en sus amigos.

“El pasado otoño me di cuenta de que la temporada de poder tomar fotos cómodamente en exteriores estaba llegando a su fin, así que publiqué en Facebook algunas instrucciones para encontrarnos en el tren de Penn Station la mañana siguiente para hacer un viaje sorpresa. No tenía idea de quién iba a aparecerse, pero llegó un gran grupo de gente maravisllosa que me acompañó. Hicimos una fiesta en el medio de la naturaleza y todos posaron para algunas de mis fotos favoritas”.

Para Jennifer, su trabajo puede definirse en tres palabras: hechizante, cinemático y surrealista. Sus inspiraciones son sus viajes, sus amigos, sus películas y música favorita, que la llevan a crear estas increíbles postales de tonos pastel que reflejan energía, juventud, sexualidad, emociones y sentimientos.

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

No tiene cánones de belleza establecidos más allá de los delicados tonos de sus fotografías, en donde parece que la realidad hiciera una pausa para mostrar su visión única del mundo, invitando el espectador a tomar su mano y ver la vida a través de su lente. Pueden seguirla a través de Instagram.

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

Fotografía: Jennifer Medina

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